¡Eeeeh, pu&0!: ¿Expresión popular u homofóbica?

¡Eeeeh, pu&0!: ¿Expresión popular u homofóbica?

Por: Sergio Luis Rosas

“El futbol debe estar libre de putos. De los putos protocolos que pretenden convertir al estadio en un Foro Económico de Davos. De los putos que se dan golpes de pecho juzgando el comportamiento de una sociedad en un Estadio. Si se prohíbe decir puto, se tendría que prohibir la difamación que para el árbitro significa ser culero o ratero. También debería castigarse cuando se exige la salida de un técnico en un linchamiento público. Tendrían que prohibirse los apodos. No más negros, monitos, cepillos y piojos. No más titulares beligerantes. Nunca más una guerra en la cancha, un cañonazo desde la media luna ni una diagonal de la muerte.”

-Carmen Aristegui.

Esta palabra, comúnmente gritada por la afición al portero segundos durante un saque de meta, ha ocasionado una gran controversia en nuestro país, una vez que la FIFA dictaminó una sanción de millón y medio de pesos y veto de dos partidos locales de nuestra Selección Nacional en la eliminatoria mundialista rumbo a Qatar 2022. Además, FIFA lanzó el ultimátum de que si se repite este grito homofóbico, México no asistiría al Mundial del próximo año.

La palabra puto es de uso corriente en nuestro país, pertenece al lenguaje popular que le ha dado diferentes connotaciones, por ejemplo en el Estado de Oaxaca significa chillón y es común que una madre de familia la utilice cuando reprende a su hijo por llorar o estar necio diciéndole “muchacho puto’’ para que deje de chillar.

En esa misma entidad se forma una exclamación con tres letras de esta palabra para expresar “¡Utamadre qué parió!” cuando hay sorpresa. Para FIFA pronunciarla en un estadio representa una conducta antideportiva, y como tal debe ser castigada.

La periodista Carmen Aristegui escribió en días pasados el artículo denominado “La FIFA da ultimátum a México’’, en el que expone: “Ser puto es inevitable. Va más allá de la FIFA. Le llamamos puto por cariño a nuestro mejor amigo. Le decimos puto por coraje al que pretende robarnos a una mujer. Le gritamos puto al que nos hace enojar. Nos burlamos del puto que le da miedo. Nos reímos confesando que nos vimos muy putos cuando no nos atrevimos a hacer algo. Es puto el que rompe las letras de Molotov. Es puto el que tiene suerte. Puto el que nos gana. Puto el que lo lee. En México todos somos putos, aunque sea en una de esas acepciones’’.

Añade: “Puto es sinónimo de lo que el mexicano quiera. Es el equivalente a “güey’’, pero con más confianza o más enojo. Lo usamos diario, tanto que para la FIFA somos homofóbicos hasta con las cosas. Puto teléfono, puto carro, puto control, puto balón. También con los imponderables. Puto sol, puto tráfico, puto granizo, puto desmadre. Está arraigado en nuestra cultura. Lo decimos sin pensar en un hombre penetrando a otro. Es más, a ellos no se lo decimos, al menos en su cara. Se nos ha educado para ser respetuosos cuando detectamos a un gay entre nosotros. Salvo que sea nuestro amigo, porque entonces cabe. Y es posible que él también nos diga puto sin que ello implique la posibilidad de acabar en la cama. Vivimos en un país de putos’’.

Considera Aristegui que si le hacemos caso a la FIFA, el futbol tendría que estar prohibido. El Mundial segrega y fomenta el nacionalismo. Miles de turistas viajan esperando que su puto país se chingue a otro.

Por su parte, Yon de Luisa, presidente de la Federación Mexicana de Futbol, declaró en días pasados que la FIFA podría sancionar a la Femexfut con quitarle la sede compartida junto a Canadá y Estados Unidos para el Mundial del 2026 si se siguen presentando los gritos discriminatorios en los partidos del Tricolor.

CÓMO NACIÓ

El grito que tantos problemas le ha causado a la Selección Nacional nació en el Torneo Preolímpico de la Concacaf celebrado en 2004 en la ciudad de Guadalajara, rumbo a la Olimpiada de Atenas 2004, cuando México enfrentó a Estados Unidos el diez de febrero de ese año en el Estadio Jalisco.

El creador de este grito fue un porrista del Atlas conocido como el “Mosh’’, quien no se siente orgulloso de ser su creador. Admite que “fue a echar un jolgorio, pues al estadio va uno a desestresarte, a aventar todo lo que traes de mala vibra, te sirve. Yo creo que los jugadores ya lo toman como normal’’, según lo declarado a Medio Tiempo.

En seguida recordó el nacimiento de esa expresión: esperaba al vendedor de cervezas en el Estadio Jalisco junto a otros porristas, en el momento en que el portero de Estados Unidos, Delvin Countess, realizaba un despeje de meta.

“En ese entonces traíamos de nuevo el grito de las barras sudamericanas de hacer un ‘Uuuhh’ al final cuando el portero despeja, entonces toda la gente comenzó a hacer eso, pero en la verbena que traíamos, entre el Happy (otro porrista del Atlas) y yo, y anexos porque éramos varios, empezamos a gritar tres o cuatro veces ‘Ehh’ y al final gritábamos ‘putooo’. Cuál fue nuestra sorpresa que tres o cuatro porristas más empezaron a gritar igual que nosotros’’, apuntó.

Aseguró que nunca se planeó y a partir de ahí comenzó a correrse en el Estadio Jalisco. Después lo llevaron a toda la porra en los partidos del Atlas. Nunca se planeó, no fue algo que dijeras vamos a planear esto, simplemente salió. Nunca lo hicieron con un afán de que fuera a trascender tanto.

En aquel Preolímpico, México pasó como segundo de grupo y se enfrentó en la semifinal a Estados Unidos, en los días previos al partido, el jugador norteamericano Landon Donovan causó polémica por aparecer orinando en la cancha del Estadio Jalisco.

Para el “Mosh’’ el grito no tiene nada de homofóbico y le gustaría que la FIFA investigara más sobre el tema, ya que a la Femexfut le ha costado al menos cuatro multas económicas, además de avisos de castigos con vetos, amenazas de quitarles puntos a la Selección Nacional y hasta de eliminarlos de mundiales o competencias internacionales.

El autor de este grito manifestó que ojalá la FIFA se diera a la tarea de investigar qué es lo que significa realmente, no tanto es la homosexualidad como tal, porque no va por ahí, pues en México decimos puto por cualquier cosa. Antes de tomar cartas en el asunto se tendrá que investigar la raíz. Después, el mismo grito lo adoptaron los porristas de más equipos y llegó a niveles de Selección y Mundiales.

AMBIENTE EN ESTADIOS, PORRAS, GRITOS E INSULTOS

Para abordar este interesante tema entrevistamos al maestro Fermín Hermosillo Orozco, ex árbitro profesional durante 30 años, de 1963 a 1993, en las ramas de Tercera, Segunda y Primera División, con amplios conocimientos y experiencia en el mundo del futbol.

RdeC: ¿Cómo es el ambiente en los estadios de futbol, las porras, los gritos, los insultos de todo tipo?

FHO: Últimamente se ha relejado mucho, ya no hay respeto de los aficionados para los árbitros y jugadores. El aficionado por el hecho de pagar un boleto se siente con el derecho de gritar lo que le da su “regalada gana”.

Añadió que se han olvidado del “Fair Play” que abarca no sólo a los jugadores, sino también a los aficionados. Anteriormente las porras se organizaban dentro del estadio y reunían en un lugar determinado.

“Actualmente llegan juntos al estadio en autobuses, en su mayoría son las porras nombradas oficiales, que reciben ayuda económica del equipo que apoyan para el pago de la renta del camión por el traslado. Además, les proporcionan determinado número de entradas de cortesía para asistir al partido. Anteriormente las porras eran espontáneas y desinteresadas. Hoy en día son porras pagadas”, estimó.

En su opinión, años atrás las porras entonaban cantos y coros para alentar al equipo local y abuchear al equipo contrario. Los abucheos de antes se han cambiado por gritos o insultos homofóbicos, que lamentablemente los utilizan mucho cuando el portero visitante va a realizar un saque de meta. Ahí se organizan para gritarle desde que se arranca para patear el balón. Otro insulto que le profieren es “culero”.

RdeC: ¿El alto consumo de cerveza y la disposición de divertirse influye en el mal comportamiento del aficionado?

FHO: Aunque no consuman mucha cerveza, ellos ya se han organizado y predispuesto a insultar y realizar desorden. Este hecho es más notable en la actualidad.

En seguida explicó: “Las porras antes de entrar al estadio ya traen programados los insultos que van a lanzar durante el desarrollo de las acciones del partido. Por ejemplo: cuando un jugador le entra ‘duro’ a un rival o hace tiempo deliberado, ya traen programado el insulto que les gritan.

De hecho, esta conducta es predeterminada, aunque a veces aparece el ingenio del porrista para imponer “apodos’’ al jugador. Al proferir insultos los aficionados liberan problemas propios y frustraciones que traen. “En su casa no gritan, pero en el estadio sí’’. En el estadio se desahogan, puntualizó.

La diversión máxima de un aficionado es que su equipo gane, pero cuando no sucede esto surge el rencor y la violencia para insultar a todo el que se le pone enfrente. Afortunadamente, en Torreón el Santos Laguna pierde en contadas ocasiones, pero cuando los guerreros sufren una derrota los aficionados locales sufren un cambio en su comportamiento y en ocasiones agreden a las porras visitantes.

RdeC: ¿Nadie del ambiente futbolístico se había quejado de los gritos a coro, por qué la FIFA comienza a sancionar e imponer castigos?

FHO: La FIFA tiene visores en las diferentes Federaciones de Futbol, los cuales detectaron en México el grito homofóbico al portero, el cual trascendió en todos los estadios de nuestro país y se generalizó, de igual manera trascendió a los juegos de la Selección Nacional, tanto en partidos oficiales como amistosos, dentro y fuera del país.

“El Comisario en los partidos internacionales amistosos y oficiales de la Selección Nacional reportó a la FIFA el insulto generalizado del público al portero sobre todo’’, apuntó.

Cuando hubo el reporte del Comisionado, FIFA le pidió a la Federación Mexicana de Futbol que erradicara ese grito de los aficionados. Como la Femexfut no tomó muchas acciones al respecto y continuó el grito, vino la sanción por parte de FIFA, ya que le había solicitado a la Femexfut que interviniera.

La Femexfut al recibir una sanción se aplicó más en el cumplimiento de los protocolos de seguridad. En el partido del pasado 30 de junio de la Selección Preolímpica de México contra Panamá se vio una acción que jamás se había utilizado, cuando Guillermo Ochoa, Capitán del equipo mexicano, pidió por el sonido local a los aficionados un buen comportamiento y respeto a los jugadores contrarios y árbitro central para evitar el grito homofóbico.

Al final del partido “Memo’’ Ochoa agradeció al público asistente al Estadio Nissan de Nashville el haber atendido al llamado y mostrar un buen comportamiento, mensaje que el público aplaudió, en lo que fue un hecho histórico en el futbol mexicano.

El entrevistado comentó que FIFA en sus Reglamentos de Competencia tiene establecido sanciones para los equipos y países donde los aficionados insulten o agreden a jugadores contrarios o árbitros.

“Primero fueron las sanciones económicas y después fue el veto de dos partidos por jugar de la eliminatoria mundialista a puerta cerrada sin público; si no obedecen, vendría pérdida de puntos y de partidos aunque los ganen en la cancha, eso sería la sanción más difícil’’, advirtió.

RdeC: ¿Hay realmente homofobia o un ambiente festivo?

FHO: En primer término, la Federación Mexicana de Futbol catalogó esos insultos como festivos y no le dio importancia por lo que se fueron generalizando en todos los estadios y canchas donde jugaba la Selección Nacional.

“La Femexfut no lo consideró como insulto, sino como un hecho recurrente de los aficionados, pero al haberse generalizado vinieron las sanciones. En México no se le dio mucha importancia por parte de la Federación Mexicana de Futbol y el grito proliferó en todos los estadios’’, reiteró.

RdeC: ¿La presión vino de fuera para que se volviera censura?

FHO: Se volvió censura porque ya no era un grito esporádico o parcial, ya era un grito recurrente y adquiere un carácter de violencia.

Consideró que si la FIFA no interviene van a gritar otras cosas y pueden convertirse esas acciones en conductas violentas, que orillarían a los padres de familia a no llevar a sus hijos a los estadios por la violencia.

RdeC: ¿Ha aumentado la violencia entre las porras, en especial en los enfrentamientos entre las barras de los equipos Tigres y Monterrey cuando visitan a Santos Laguna?

FHO: La pasión que ha generado los partidos entre Guerreros, Tigres y Rayados fue ocasionada por los comentarios desafortunados de Roberto Hernández Jr., del Canal 6 de Monterrey, cuando en el año de 2006 dijo en uno de sus programas “Cómo es posible que ese ‘equipillo’ nos haya ganado’’. Don Roberto fue en vida seguidor de Tigres.

Agregó que el comentarista regio argumentaba que Tigres y Monterrey tenían un gran poder económico, ya que en ese entonces Santos Laguna pasaba por una etapa difícil por haber sido intervenido por la PGR y el SAT debido al escándalo de los videos de su ex propietario Carlos Ahumada. Los aficionados regios empezaron a ver con “malos ojos’ al Santos Laguna y comenzó a incrementarse su animadversión contra los guerreros.

Citó que cuando Santos Laguna jugaba en Monterrey contaba con el apoyo de los laguneros residentes en la Sultana del Norte, siendo objeto de agresiones por parte de las porras de los equipos regiomontanos, generando así una violencia que no debe ser, pues un partido de futbol debe ser nada más que una diversión. Lamentablemente esa animadversión entre aficionados de Santos Laguna y Tigres ocasionó una gran batalla campal el 24 de abril de 2016, que dejó saldo de varios lesionados graves y un buen número de detenidos.

La directiva santista optó por quitarle al Estadio Corona el mote de “Casa del dolor ajeno’’, ya que incitaba a la violencia. El apodo había sido impuesto por el entrenador Rubén Maturano, en la temporada 1989 – 1990, como un recurso para motivar a los jugadores de aquel entonces y se sintieran invencibles en casa.

En los partidos entre Santos Laguna contra Tigres y Monterrey se han implementado desde mediados de la década de los años noventa operativos de seguridad para evitar los actos de violencia, tanto en el viejo Estadio Corona como en el nuevo Territorio Santos Modelo; sin embargo, no han sido efectivos en el combate contra la violencia futbolera, que ha ocasionado terror en los estadios y muchos daños a terceros; sin olvidar la balacera registrada en el interior del estadio local el sábado 21 de agosto del 2011.

RdeC: ¿Se está fomentando el ambiente familiar y el espíritu deportivo en el futbol?

FHO: Se está retomando el ambiente familiar, ya que en las últimas temporadas había muchos insultos y violencia en los estadios. Las directivas de los clubes de Primera División han implementado diversas campañas para erradicar la violencia y que regrese el ambiente familiar a los escenarios del futbol.

Recordó que en la época de los desaparecidos equipos Laguna y Torreón, que militaron en Segunda y Primera División, había mucha afición femenina en la localidad de Sombra. Había un ambiente familiar y no se proferían tantos insultos como hoy en día.

En cuanto al espíritu deportivo considera que no se fomenta mucho, pues el aficionado asiste para ver a su equipo ganar como sea y el objetivo principal sería que la afición asistiera a presenciar el partido para disfrutar del futbol como lo que es, sin condicionar el resultado.

Para concluir con la entrevista advirtió que debemos inculcar a los jóvenes aficionados el espíritu deportivo del futbol, en el sentido de que gane el equipo que mejor juegue, haciendo a un lado la violencia, la agresión y el insulto.

SERÍA EL COLMO

De último minuto, la Federación Mexicana de Futbol mueve su última carta con la FIFA para que México no inicie a puerta cerrada su camino rumbo al Mundial de Qatar 2022. El organismo presidido por Yon de Luisa solicitó saber si la Selección Nacional femenil puede entrar al rescate y jugar sin gente sus próximos dos partidos oficiales, como castigo por el grito homofóbico.

Como se recordará la Selección Nacional varonil disputará sus dos siguientes juegos oficiales en México, el dos de septiembre del año en curso contra Jamaica y el siete de octubre frente a Canadá, correspondientes al Octagonal clasificatorio rumbo a Qatar 2022.

El último partido que el Tricolor jugó en México con gente fue hace dos años, y ahora por sanciones y actos discriminatorios volver a jugar y sin gente es algo que la afición mexicana no perdonará a los directivos de la Femexfut.

Por ello tratan de hacer una catafixia, puede ser que la logren, pero dependerá de los argumentos de defensa que presenten. La última palabra la tiene FIFA, mientras tanto “estamos en capilla’’.

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