Acapulco va a medir el gobierno de AMLO

Acapulco va a medir el gobierno de AMLO

Por: Rodrigo Tejeda

En base a la experiencia de otros desastres naturales, provocados por huracanes, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, y él en lo particular, han reaccionado con cortedad.

Los programas del bienestar que ha implementado el gobierno de AMLO son algo muy sencillo de operar, pero rinden enormes beneficios de imagen y de posibles votantes cautivos. No hay más que levantar los censos y depositar dinero, muchísimo dinero, no importa dejar en los huesos la hacienda pública, pero enfrentar una catástrofe de las dimensiones de lo que ha sucedido en Acapulco, Guerrero, es algo complejo, muy difícil y muy costoso, manejarlo exitosamente implica una capacidad de gobierno de una muy grande eficiencia, lo que pondrá la medida del gobierno de la 4T, que, de entrada, ya va tarde en el inicio.

El impacto del huracán Otis sobre el puerto fue brutal, algo jamás visto antes en la historia registrada de las costas mexicanas del Pacífico.

El fenómeno devastador cayó sobre una ciudad con salvajes contrastes sociales de riqueza y pobreza, con la plaza dominada por el crimen organizado, una gobernadora y una alcaldesa ineptas, una infraestructura deficiente, corrupción en los permisos de construcción de una enorme cantidad de obras y un gobierno federal que avisó tarde. La tormenta perfecta, peor no podían ser las cosas.

En base a la experiencia de otros desastres naturales, provocados por huracanes, el gobierno de AMLO, y él en lo particular, han reaccionado con cortedad, tratando de minimizar los daños y lo complejo de la situación y con un paquete de solo 61 mil millones de pesos, de los cuales una buena parte ya son relativos, es decir no entraran como recursos financieros reales.

Esta cortedad se puede desprender de los 20 puntos que componen el plan de rescate del puerto, cuyos daños son estimados por los expertos en al menos 300 mil millones de pesos.

El número de unidades económicas registradas en los datos oficiales del INEGI rondan las 61 mil, contando macro, media y microempresas.

Después de hacer una primera evaluación de los daños, la asociación de hoteleros del puerto calcula que la reconstrucción se puede llevar de seis meses hasta dos años, dependiendo del grado del daño sufrido y del tamaño de la obra, pero hay serias reservas de que un alto porcentaje de establecimientos puedan ser reconstruidos y puestos a funcionar nuevamente, pues los propietarios han perdido todo su patrimonio.

El porcentaje de asegurados es muy bajo, llega apenas a un aproximado del 10%, por lo que el problema financiero será enorme, al grado de que muchos hoteles y restaurantes tendrán que plantearse si es costeable conseguir créditos, a intereses muy altos, para reiniciar el negocio.

Pase lo que pase, se da por sentado que el Acapulco que existía antes del huracán Otis ha desaparecido, y lo que surja será algo muy diferente.

EFE/ David Guzmán

EL PROGRAMA DE AMLO

Tal vez lo más grave es que Acapulco representaba cerca del 80% del Producto Interno Bruto, PIB, del estado de Guerrero, y que Guerrero está en manos del crimen organizado, lo que es un potencial enorme de caos social y de desintegración, y el gobierno tanto estatal como de los principales municipios los tiene Morena.

Del paquete de los 61 mil millones para el rescate, 10,471 millones están destinados a reconstrucción de vivienda, los cuales, si de dividen entre 250 mil viviendas, le correspondería a cada familia u promedio de 40 mil pesos, lo que es una cantidad mínima si se toman en cuenta los costos de la construcción y la devastación provocada por Otis.

Para recuperación de la infraestructura urbana se han destinado apenas 10,000 millones de pesos, lo que es también una cantidad sumamente pequeña, en proporción a los daños cuantificados hasta la fecha.

La exención de IVA e ISR se cuantifica en 9,109 millones de pesos, lo que es algo virtual, pues con la destrucción sufrida las empresas no estarán operando, y obligadamente no generan ni IVA ni ISR.

Se suma también una prórroga de los pagos del Infonavit, el Fovissste y el IMSS, por 9,000 millones de pesos, a un plazo de 6 meses. Si la empresa ha dejado de existir en la realidad, aunque siga existiendo en el papel, no se pueden dar “prorrogas”, por lo cual estos 9,000 mil millones son también virtuales.

Habría así, de los 61 mil millones, al menos 18 mil millones que son virtuales, no una asistencia real.

Hay un renglón de apoyo a 373 hoteles, por una cantidad de 5,000 millones de pesos, por lo cual le correspondería a cada hotel un millón 340 mil pesos, que pueden ser útiles en hoteles muy pequeños, pero para los hoteles medianos y grandes, que son los que absorben la mayoría de la clientela turística, es una cantidad insignificante.

EFE/David Guzmán

Se contempla una inversión de 3,250 millones para otorgar una canasta básica semanal a 250 mil familias, pero solo por un plazo de tres meses, pues el presidente estima, según sus cálculos personales, que lo peor de la crisis habrá pasado en diciembre, e inclusive ya se podría recibir turismo en la próxima semana santa, lo que es un disparate si se observa la destrucción que ha sufrido Acapulco.

Son contadas las cadenas hoteleras que, por su capacidad económica global, pueden iniciar de inmediato la reparación de los daños. El grueso de los hoteleros habla de un plazo de al menos dos años para estar en condiciones de prestar de nuevo servicios.

Otro punto más es el apoyo a 43 mil locales comerciales, por una cantidad de 1,922 millones de pesos, lo permitiría entregar a cada establecimiento 44 mil pesos, que pueden ser útiles para una fonda o un puesto informal de venta de comida, pero para un restaurante establecido, inclusive chico, es una cantidad más bien simbólica.

El otro punto que se puede comentar es el de otorgar créditos de NAFIN hasta por 1,747 millones de pesos a pequeñas empresas. Y volvemos de nuevo a la insuficiencia de recursos, cuando el presupuesto de egresos de 2024 esta contemplando gastos gigantescos en los programas del bienestar.

Estos 61 mil millones de pesos podrían considerarse como un programa de inicio de la reconstrucción, pero no: es lo que los diputados morenistas, por órdenes del presidente, autorizaron en todo el paquete de 2024, el cual por cierto generará una deuda de 1.9 billones de pesos, todo ello con propósitos claramente electorales.

Por más que la oposición ejerció presión para que se aumentara el monto de los recursos destinados a la reconstrucción de Acapulco, Morena se opuso, sin cambiar una sola coma a lo que había dispuesto el presidente, como en todo lo demás.Incluso antes que la misma reconstrucción, lo que más preocupa a la población y a los empresarios del puerto es la presencia del crimen organizado, que es un feroz animal de rapiña que se ha lanzado al ataque desde el día siguiente del huracán y puede, por las condiciones, empoderarse más aún de lo que ya estaba, al perder el negocio de la distribución de drogas entre los turistas, que ha quedado suspendido.

Desde hace días, reportan los corresponsales de varias agencias noticiosas, ha comenzado un mercado negro con todo lo que fue saqueado a las tiendas y todo tipo de comercios en los dos días que siguieron a la terrible destrucción de Otis.

Ante lo que pasa en Acapulco no hay demagogia ni populismo que valga. La catástrofe medirá al gobierno de AMLO, y lo hará en un año electoral.

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