Humberto Moreira tiene daño moral

Por: Gerardo Lozano

Demandar por daño moral es algo poco común en México, pero muy frecuente en los Estados Unidos.

Se entiende que hay daño moral cuando una persona, en este caso un medio de comunicación, difundió algo sobre otra persona o entidad que le provoca precisamente algún tipo de daño moral, que puede ser principalmente el daño de su buen nombre, reputación, prestigio e imagen hacia sus allegados o a su propia persona si lo dicho por el emisor es falso.

Si lo dicho, en el ejercicio de la libertad de expresión y de la crítica es veraz, provóquele lo que le provoque, la persona no puede ir a poner una demanda por daño moral ante un juzgado.

En el sexenio pasado de Rubén Moreira, algunos políticos, específicamente del medio de la burocracia magisterial, interponían demandas por daño moral, inclusive sin cuantificar económicamente a cuánto asciende dicho daño, que es parte casi obligada en una demanda de esta naturaleza, con el propósito de que, al demandar, el juez o la jueza dictara como medida precautoria el que el medio no podía publicar nada del acusador, en tanto no concluyera el juicio.

Un juicio en México, si se recorren todas las instancias, puede durar hasta cuatro años o más, con lo cual se lograba que concluyera el sexenio y ya no se volviera a publicar nada de ellos. Cuando concluía el juicio hacía ya uno o dos años que se habían ido a su casa, lo que era el propósito.

En 2016 el periodista, académico y defensor de los derechos humanos, Sergio Aguayo Quezada, publicó una columna en los periódicos El Siglo de Torreón y Reforma, además de replicarla en su cuenta personal de twitter, donde se refiere al ex gobernador Humberto Moreira Valdés, quien era procesado en España acusado de varios delitos graves, pero finalmente absuelto porque ni el gobierno de Coahuila, ni el de Peña Nieto, ni los fiscales de Texas aportaron pruebas.

Sergio Aguayo dijo de Humberto Moreira lo que han dicho cientos de periodistas, dentro y fuera de Coahuila. La frase más fuerte que empleó es que en torno al ex gobernador había un “hedor de corrupción”. Y eso “motivó” que Humberto Moreira le pusiera a Sergio Aguayo una demanda donde cuantifica el “daño moral” que ha sufrido en nada menos que 10 millones de pesos, una cantidad absolutamente desmesurada. Si vendiera todos sus bienes, el periodista Sergio Guayo no alcanza a reunir, ni de broma, 10 millones de pesos.

¿Por qué Humberto Moreira decidió demandar a Sergio Guayo y gastar en ello lo que debe ser ya una cantidad muy grande de dinero, pues ha pagado los servicios de abogados muy caros por tres años?

La evidente intención de Moreira era la de parar toda la marea de información crítica en su contra, motivada por su terrible periodo como gobernador de Coahuila y su breve paso por la dirigencia nacional del PRI, la cual lo ha sepultado políticamente y lo puede llevar, en los próximos años, a enfrentar graves consecuencias legales, pues siguen cayendo funcionarios de nivel alto de su periodo y están siendo extraditados al vecino estado de Texas.

JUSTICIA A LA MEXICANA

Inicialmente un juez falló a favor de Sergio Aguayo, en lo que parecía el final del despropósito, pero posteriormente una demanda que a su vez había interpuesto Sergio Aguayo contra Moreira, donde no exigía honorarios, fue declarada en otro juzgado a favor de Moreira, quien en su demanda original se fue a la siguiente instancia.

Para sorpresa de todo el medio periodístico del país, el pasado 10 de octubre un magistrado falló a favor de Humberto Moreira y condenó al periodista al pago de los 10 millones de pesos demandados, más todos los demás gastos y postas que se acumulen, que pudieran ser varios millones más de pesos.

Hablar del historial negro de Humberto Moreira es redundar, por lo menos en Coahuila, donde su desprestigio es tal que alteró el mapa político de todo el estado. Hoy todos los municipios de la región lagunera, con excepción del pequeñísimo Viesca, están en manos de la oposición, debido a la mala imagen de los Moreira.

Lo que se pone en juego es el papel que va a jugar el poder judicial ante la libertad de expresión en el país, pues este fallo se da en el décimo mes de un gobierno federal que está planteando como bandera principal la lucha en contra de la corrupción.

Sergio Aguayo se ha amparado de manera directa en contra del fallo en su contra, con lo cual el caso estará en las manos de un nuevo juzgador, cuyo fallo será en este caso definitivo.

Humberto Moreira, en apariencia, está utilizando su capacidad económica, sus relaciones y el poder disponer de abogados caros en un sistema judicial caracterizado por la corrupción que impera en una gran parte de sus juzgados e instancias, que incluyen magistrados pero, con la frivolidad que le caracteriza. ¿Qué pasaría en el supuesto caso de que gane de forma definitiva la demanda contra Sergio Aguayo y condenen al periodista a pagar más de 10 millones de pesos?

De entrada todos los bienes que estén a nombre del periodista serían confiscados, dejándolo literalmente en la calle, además de que le podrían aplicar otras medidas punitivas.

Esto desataría toda una corriente de solidaridad del medio periodístico nacional a favor de Sergio Aguayo, que se revertiría en contra de Humberto Moreira, quien, después de que logró regresar de España debió, por sentido común, desaparecerse de la vida pública.

Enrique Peña Nieto goza hoy de vacaciones permanentes quién sabe en qué destino del mundo, disfrutando la que debe ser una inmensa fortuna; no está disponible para Humberto Moreira, tampoco está ya disponible como gobernador su hermano Rubén, quien por cierto tiene sus propias cuentas que aclarar.

Un movimiento de solidaridad en favor de Sergio Aguayo, quien no es sólo otro periodista perdido en alguna ciudad de algún estado del interior, puede brincar o más bien ya brincó al ámbito internacional. La presión caería sobre el poder judicial todo y sobre Andrés Manuel López Obrador y su 4T, urgida en ser mucho más contundente en el tema de la lucha contra la corrupción.

En Coahuila la mayoría de los medios han manejado la noticia con cautela, porque no son pocos los que le deben favores grandes a Humberto Moreira, pero esto no sucede a nivel nacional.

Sería un evento tremendamente controversial e incómodo para el nuevo poder si Humberto Moreira ganara. Para los coahuilenses puede ser beneficioso que se desatara esa controversia y el ex gobernador volviera a atraer la atención de los medios nacionales e internacionales, más ahora que ya han extraditado a su interino en la gubernatura, Jorge Torres López, quien viste ya su nuevo y llamativo traje en color naranja de un reclusorio del sur de Texas.

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