Morena en Coahuila: pasarela de vanidades

Morena en Coahuila: pasarela de vanidades

Por: Eugenia Rodríguez

Toda una serie de personajes conocidos y desconocidos para quienes la ley electoral no parece existir, han tapizado Torreón con anuncios espectaculares

La segunda quincena de octubre la ciudad de Torreón comenzó a ser tapizada de anuncios espectaculares de políticos de Morena, quienes, se supone, son aspirantes a diputaciones federales, senadurías y a la presidencia municipal; toda una serie de personajes conocidos y desconocidos para quienes la ley electoral no parece existir y ante lo cual el IEC parece igual de inexistente ¿O incompetente?

Tenemos así en los anuncios espectaculares a la alcaldesa en funciones de Muzquiz, Tania Flores, “la reina del carbón”, o más bien de los contratos de carbón con la CFE, quien, si está poniendo anuncios en Torreón, es porque busca ser candidata a senadora, lo que ya se sabrá si logró o no cuando esta edición aparezca. Hasta ahora se ha abierto paso en la política a base de “billetazos”.

Esta mujer es parte de una familia de empresarios carboneros que al parecer se están enriqueciendo con gula de sus relaciones con la CFE, gracias a su filiación a Morena. Tony Flores, el hermano, ya fue hecho diputado local plurinominal por el PT, y la mamá de ambos también quería cargo público, para lo cual le han estado invirtiendo dinero negro a Morena.

En los espectaculares se afirma que es “la más cercana a Claudia Sheinbaum”. Lo mismo dirán todos los demás, más para quien ser de Morena se ha convertido en un excelente negocio.

Aparecen también anuncios espectaculares de Cecilia Guadiana, hija de Armando Guadiana, quien no tiene más mérito y currículo que el ser hija del excandidato a la gubernatura el año pasado. Ella quiere ser candidata a senadora ¿Por qué? Sencillamente porque puede y porque su papá le paga los gastos. Es una muchacha muy joven, que estuvo acompañando a su padre en algunos eventos de la precampaña de Claudia Sheinbaum, donde la pusieron a realizar la presentación de la candidata presidencial, entonces precandidata, algo que hizo de una manera balbuceante, desangelada, pues hablar ante un público no sabe.

Por enésima vez aparecen anuncios espectaculares de Luis Fernando Salazar Fernández, pero ahora el cuestionamiento es ¿Qué quiere? Tal vez quiera volver a intentar ser presidente municipal; tal vez volver a ser senador o, ya de consolación, repetir como diputado federal. Con este político ex panista ya no se sabe bien a bien ni que es lo que quiere, está muy visto, tanto que ha perdido el impacto o el interés que pudo haber tenido, el cual siempre ha sido poco, a juzgar por los resultados.

Ahora con chaleco guinda de Morena, el mismo pelo relamido de siempre y en pose de galán ranchero, aparece en varios espectaculares Shamir Fernández, el diputado priista que ha dado el más sorpresivo “chaquetazo” para pasarse a Morena. Su obsesión, e incluso la razón por la que dio tal “chaquetazo”, es ser presidente municipal de Torreón, pero como es fanático devotísimo de la nómina, podría que tener que conformarse con volver a ser diputado federal y seguir cobrando como tal, todo menos ponerse a trabajar. Ya intentó colocar a la esposa como diputada local y no pudo, habrá que ver el tipo de candidatura que le permiten ahora, pero él no ha dejado de estar en campaña en lo que va de este año.

Otros espectaculares presentan nuevamente al dueño del partido fronterizo UDC, que ahora desea ser senador de la república y el cree que le alcanza. Como es el dueño del partido él se autodesigna candidato a todo lo que sea posible. Ahora quiere llegar al senado de la república, para seguir viviendo del presupuesto público.

También tiene espectaculares Miguel Batarse, quien se presenta como empresario, pero sus propios compañeros de partido opinan que, antes que candidato, debería ir a rehabilitación, pero no especifican qué tipo de rehabilitación. Al parecer quiere una diputación federal.

No se requiere ser profeta ni pagarle a algún adivinador comercial para que le dé un vistazo al futuro y anticipar que Morena, como partido, muestra ya lo vicios que el PRI cuando era ya un anciano de 65 y más años, solo que el nuevo partido oficial tiene apenas algo así como 12 años de existir, en el papel, y no más de 6 o 7 de haber comenzado a funcionar como un movimiento con ingredientes tan variados como el mole poblano.

Juniors, compradores de la franquicia, tránsfugas del PRI, del PAN, del PRD, de MC, sujetos impresentables que, por pura ociosidad y ambición, quieren convertirse en políticos y después en legisladores, cuando con dificultades hilvanan el abecedario. A sufrir nuevamente el penoso espectáculo de precampañas absurdas pagadas con dinero salido de no se sabe qué oscuro rincón.

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