Errores y enredos de la reforma educativa y los libros de texto gratuitos

Errores y enredos de la reforma educativa y los libros de texto gratuitos

Por: Eduardo Andere e Irma Villalpando (nexos.com.mx)

El nuevo plan de estudio de la educación básica, los proyectos de programas de estudio y los libros de texto gratuitos (LTG) han desatado un fuerte e innecesario debate público debido a la forma en que la Secretaría de Educación Pública (SEP) —o alguno de sus funcionarios— ha decidido diseñar y difundir dichos documentos.

En cuanto al diseño de libros de LTG que circulan extraoficialmente, las controversias se han presentado en varios frentes. En primer lugar, mencionaremos la que se deriva de la participación aficionada de ilustradores y el riesgo que esto conlleva para garantizar la calidad de los LTG. En otro nivel, el nuevo modelo curricular (NMC) de la nueva escuela mexicana (NEM) ha sido criticado porque adolece de un diagnóstico preciso del Sistema Educativo Nacional (SEN) y no atiende los efectos negativos y el rezago en aprendizajes que ocasionó el cierre de escuelas por la pandemia. Finalmente, una tercera crítica se concentra en que el NMC se basa en una postura ideológica de raíz sociopolítica en contraste con la ausencia casi total de la literatura que proviene de las ciencias del aprendizaje.

En temas de comunicación de la propuesta se observan decisiones erráticas de la autoridad educativa que han originado un galimatías del cual aún no logramos salir. A continuación, se vislumbran las implicaciones jurídicas y pedagógicas que esto conlleva.

ERRORES Y CONFUSIONES

La SEP tiene la obligación de publicar los programas de estudio para la fase 2 (preescolar), 3 (primero y segundo de primaria) y 6 (secundaria) a más tardar el 26 de julio de 2023, fecha en la que concluye el ciclo escolar 2022-2023, de acuerdo con lo establecido por el Artículo Décimo Transitorio del Acuerdo Número 14/08/22 por el que se establece el Plan de Estudio para la Educación Preescolar, Primaria y Secundaria publicado en el DOF el 19 de agosto de 2022.

La SEP aún está en tiempo de publicar los programas de estudio, cierto. Lo que está fuera de orden lógico es que la SEP indicó, desde octubre de 2022 y a través de los Consejos Técnicos Escolares (CTE), la tarea de: “Profundizar, reapropiarse y resignificar el Plan de estudio” sin una sólida capacitación. La autogestión es deseable siempre y cuando se cuenten con las condiciones que la hagan viable, entre ellas, una formación docente que posibilite el ejercicio de su autonomía y el trabajo horizontal (dialógico) con la comunidad educativa. Estos procesos aún no están presentes en la cultura del magisterio mexicano. La Comisión para la Mejora continua de la Educación (Mejoredu) emitió un documento con algunas recomendaciones al respecto.

Para el mes de enero de 2023, la autoridad educativa —dando por hecho que la comprensión del nuevo modelo estaba en etapas avanzadas— solicitó iniciar la elaboración del programa analítico (el cual consiste en contextualizar a la comunidad y al aula los programas de estudio los cuales no existen en versión final) de todos los grados de preescolar, primaria y secundaria. Esto es contradictorio y confuso porque el Plan de estudio de la educación básica publicado en el DOF 2022 solamente contempla iniciar la reforma curricular con los grados de primero de preescolar, primero de primaria y primero de secundaria.

En múltiples medios informales de comunicación entre docentes (redes sociales o canales de YouTube, por ejemplo) se hizo patente una gran confusión en la comprensión de lo que habría que hacer. Dicha situación llegó a un alto nivel cuando la secretaria de Educación, Leticia Ramírez Amaya, aseguró —a través de un mensaje a todos los docentes— que el plan analítico y la planeación de clase eran “la misma cosa” mientras que tanto el Plan de estudio (DOF, 2022, pp. 138) como la explicación de Xóchitl Moreno Fernández directora de desarrollo curricular de la SEP, los definen como dos procesos claramente diferenciados.

Aplicar un NMC requiere una formación magisterial fuerte y ad hoc, que lleva años construir. Es ingenuo suponer, por parte de la SEP, que ocho o diez reuniones de CTE donde los maestros asisten obligadamente como parte de su carga laboral y donde el tiempo se destina mayoritariamente a tratar innumerables temas de la cotidianidad escolar y del aprendizaje de sus alumnos, serán suficientes para la aplicación de un nuevo marco curricular, con nuevos programas y nuevos libros de texto.

FILTRACIONES Y HERMETISMO

El 10 de abril de 2023, Marx Arriaga, director general de materiales educativos de la SEP, informó en su cuenta de Twitter que estaban por terminar los LTG y los harían oficiales “en unos días más”. Preguntas: ¿cómo se elaboraron esos LTG sin contar aún con los programas de estudio? ¿Serán para todos los grados o únicamente para primero de primaria? ¿Quiénes y bajo qué dirección se redactaron?

Lo que tenemos hasta ahora es una mezcla de filtraciones y hermetismo. No existen, que sepamos, comunicados oficiales de la SEP; nada dicen al respecto ni el responsable de comunicación ni la titular de la SEP. El director general de materiales educativos se expresa como si fuera titular de la SEP, o el abogado de la SEP, cuando juzga de ilegal la actividad de las casas editoriales que otrora estaban involucradas en el diseño y preparación de materiales educativos.

Los LTG para primero de primaria, que se han difundido en los medios electrónicos en sus versiones no oficiales, están compuestos por: un libro para el maestro, intitulado Un libro sin recetas; otros dos para los niños de carácter predominantemente disciplinar: Múltiples lenguajes y Nuestros saberes, y otros tres más de proyectos integradores: Proyectos escolaresProyectos comunitarios y Proyectos de aula.

Más recientemente han circulado, también extraoficialmente, otros LTG con títulos para segundo, tercero y cuarto de primaria. Esto hace pensar que existe la intención de echar a andar en todos los grados el NMC a partir del ciclo escolar 2023-2024, con ello se explica la indicación de elaborar en los CTE los programas analíticos también de todos los grados. Si esto se confirma, la SEP estaría violando lo que la misma SEP publicó en el Acuerdo citado. El Artículo Segundo Transitorio de dicho Acuerdo dice:

SEGUNDO.- El Plan de Estudio para la educación preescolar, primaria y secundaria a que refiere el presente Acuerdo iniciará su aplicación con la generación de estudiantes que les corresponda cursar el primer grado de preescolar, el primer grado de primaria y el primer grado de secundaria en el ciclo escolar 2023-2024.

Las y los estudiantes que en el ciclo escolar 2023-2024 deban cursar segundo y tercer grado de preescolar, de segundo a sexto grado de primaria, y segundo y tercer grado de secundaria, concluirán el nivel educativo correspondiente conforme a lo dispuesto en el Acuerdo número 12/10/17 por el que se establece el plan y los programas de estudio para la educación preescolar, primaria y secundaria: aprendizajes clave para la educación integral.

Las versiones no oficiales de LTG que han circulado en internet parecen oficiales tanto por su formato (hoja legal e ISBN) como por su contenido. Esto parece ser parte del sello del gobierno de la 4T en materia educativa: filtrar documentos de la reforma bajo aclaración que son materiales en proceso de elaboración.

Con la experiencia acumulada entre versiones previas y finales del Marco curricular y Plan de estudio tenemos dos observaciones: la primera, las filtraciones funcionan como una especie de preludio para anticipar la reacción pública a las versiones que posteriormente se oficializarán; la segunda, las versiones finales no distan mucho en forma y contenido de las preliminares. Se dan algunos cambios de matiz o de uno que otro término, pero en esencia se mantiene la misma estructura. Si así fuese en esta ocasión, debemos alertar y preocuparnos dado que los libros digitales en circulación presentan varios y graves problemas. A continuación, mencionamos algunos de ellos.

PROBLEMAS CON LOS LIBROS DE TEXTO

La ausencia de un libro específico para el aprendizaje de las matemáticas como materia propia ha despertado enorme preocupación. Las matemáticas se observan únicamente como un recurso para el aprendizaje de las ciencias sociales o naturales y eso es grave. Por otra parte, se detectan fallas diversas en la secuencia de los aprendizajes y poca atención al desarrollo del pensamiento lógico matemático, una de las mayores demandas sociales al sistema educativo nacional.

Por otra parte, el diseño de actividades, la extensión en las instrucciones y el lenguaje empleado en los LTG no corresponden a la edad de los niños. La causa de este error tal vez sea que esta nueva familia de libros está dirigida a interlocutores tan disímbolos entre sí como son los padres de familia, los maestros y los niños. Una verdadera dificultad. Por ello, y por la complejidad de los términos y conceptos empleados, las actividades de los LTG requerirán en todo momento que un adulto les explique y les “traduzca” los significados. Esto no es menor si consideramos que en primero de primaria los alumnos necesitan estar en contacto directamente con los libros como parte de su proceso de apropiación de la lectura y escritura convencional.

Desafortunadamente, los LTG en circulación no consideran la premisa clásica de Comenio, padre de la didáctica, de “ir de lo simple a lo complejo”. Asimismo, se aprecia indiferencia a la literatura actual de construcción de los aprendizajes, por ejemplo, la teoría de las situaciones didácticas de Brousseau. En cuanto a ciencias, no se toma en cuenta la investigación nacional e internacional respecto a su aprendizaje, predominando la acumulación de datos por encima de la comprensión de los fenómenos otorgándoles a los niños la función de “simples observadores”.

La literatura de Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) pertenece a las metodologías progresistas del movimiento denominado “Escuela Nueva” que data de poco más de un siglo. Desde entonces se han realizado innumerables trabajos e investigaciones al respecto. La idea no es nueva, en lo absoluto, tampoco es mala. Sin embargo, en los tres libros que retoman la metodología de proyectos (la comunidad, el aula y la escuela) se presentan proyectos donde predomina la directividad en menoscabo de la creatividad y el desarrollo de la autonomía cognitiva. Los proyectos se desarrollan con instrucciones dirigidas “paso a paso” y bajo secuencia de actividades que requerirían —la mayoría de las veces— el apoyo de padres o madres de familia. Los niños y las niñas tendrán pocas oportunidades de interactuar a solas con sus libros simplemente porque no los entenderían.

Habría que mencionar que la investigación de ABP ha arrojado que estas metodologías dan mejores resultados en grados más avanzados donde los estudiantes ya cuentan con habilidades de comprensión de lectura y procesos de escritura consolidados e indispensables para un mejor desenvolvimiento del trabajo de investigación.

En suma, si la publicación final de los LTG es cercana o similar a las versiones previas que circulan en internet, estaremos presenciando, en cuatro meses que inicia el próximo ciclo escolar, uno de los mayores retrocesos en la calidad de los libros y, por ende, de la enseñanza basada en dichos libros. La emergencia es evidente si tomamos en cuenta que para millones de niños y niñas mexicanos los LTG son los únicos libros a los que pueden tener acceso tanto en la escuela como en sus hogares.

EL ENREDO

La autoridad educativa ha solicitado a los docentes la elaboración del programa analítico con programas de estudio inexistentes. Incomprensible. Pero, si los publica, digamos a finales de julio, se tendrá menos de un mes para su revisión, comprensión y codiseño para que estén listos para iniciar el ciclo escolar 2023-2024. 

Lo más adecuado sería que la preparación docente, en esta o cualquier otra reforma, se lleve a cabo con más tiempo y mejor planeación. Mejor aún, comenzar con la formación inicial de los maestros y las maestras durante los cuatro años que pasan en la universidad y antes de entrar en vigor los programas de estudio de los estudiantes. Es de lamentarse que esto no haya sucedido en al menos los últimos veinte años de reformas curriculares. Primero, cada gobierno nuevo arranca con currículos escolares y luego publica los currículos de formación de maestros para aplicar dichos currículos escolares. Cuando los maestros, cuatro o cinco años después, están listos para enseñar con los nuevos currículos escolares, llega un nuevo gobierno y reinventa un nuevo modelo para el cual los maestros no fueron formados.

Si la SEP aplica, en contra de lo establecido por la misma SEP, los programas de estudio para todos los grados escolares y elabora e impone los nuevos libros de texto para todos los grados de estudio, le hará un daño irreversible a la niñez y juventud mexicana y confundirá a los maestros y las maestras de México al imponer reglas del juego sin que medien la comprensión del modelo, el tiempo de apropiación o los procesos de formación docente. Las prisas, la improvisación, el secretismo de la SEP y la proliferación de versiones han predominado en la puesta en marcha de la reforma educativa del gobierno actual creando un clima de escepticismo e incertidumbre que a nadie beneficia y que perjudica a los más necesitados.

Urge que la SEP recupere, al menos, una visión científica, ordenada, congruente con la educación. No está en juego una visión ideológica contra otra a través de la educación. Lo que está en juego es el futuro de millones de niños, niñas y jóvenes (sobre todo con desventaja socioeconómica) que serán arrojados intencionalmente al río del rezago educativo y la brecha de aprendizaje para siempre. 

Comentarios de Facebook
Facebook
Twitter
LinkedIn

Lo más visto

Siguiente Noticia

Te podría interesar: