Los graves errores médicos del IMSS

Los graves errores médicos del IMSS

Por: Marcela Valles

Ruth es una madre de familia de 56 años de edad, robusta, de pelo corto, de tez muy blanca. Este día, 15 de mayo, ha acudido a consulta a la clínica 66 del IMSS en Torreón. Su propósito es obtener la incapacidad permanente, pues un error cometido hace dos meses por un ginecólogo-cirujano, durante una intervención realizada en la clínica 16 del IMSS, también de Torreón, le ha dejado un daño permanente en la vejiga urinaria. 

Ruth, quien se desempeña como secretaria en una empresa de materiales para la construcción, está enfrentando un drama personal, pero la oficina de Medicina del Trabajo del IMSS local se niega a incapacitarla, siguiendo una política de otorgar el mínimo de incapacidades, aunque muchas de ellas estén justificadas, para ahorrar recursos económicos al IMSS.

En entrevista para Revista de Coahuila, Ruth cuenta desde la desesperación y la impotencia el grave problema que está enfrentando.

RdeC: ¿Cómo comenzó su problema? 

R: Todo comenzó cuando me dieron cita con el ginecólogo porque tenía fuertes sangrados y molestias vaginales. Me mandaron realizar estudios y el ginecólogo me comentó que tenía algunas formaciones que no eran malignas, pero eran las que me estaban provocando los sangrados; que si ya estaba en edad de no tener hijos, lo mejor era hacerme una… ay, cómo se llama eso, no recuerdo bien su nombre; o sea, extraerme la matriz [histerectomía], con lo cual iba a resolver mi problema de manera definitiva.

RdeC: ¿Y qué sucedió?

R: Pues me hicieron la operación. estuve internada unos días y luego me dieron de alta, pero apenas tenía unos días en mi casa cuando me comenzaron a dar muy fuertes calenturas y malestares. Tuve que acudir a Emergencias. Me tuvieron que internar y me hicieron unos estudios porque la fiebre no bajaba. Me hicieron una resonancia magnética y estudios de laboratorio, y entonces me dijeron que había habido un problema con la cirugía.

RdeC: ¿Qué tipo de problema?

R: Pues al principio no me querían decir, pero luego me tuvieron que decir que el cirujano me había provocado un daño en la vejiga, que tenía una infección muy fuerte, por lo que tuve que estar internada 25 días. No me querían decir que el daño que yo tengo es permanente y eso me provoca incontinencia urinaria, por lo que tengo que usar de forma permanente pañal.

Ruth hace una pausa y saca un pañuelo desechable de su bolsa para limpiarse las lágrimas.

RdeC: ¿Qué le han dicho en Medicina de Trabajo y en la consulta del médico familiar, como la que acaba de tener?

R: Pues se están negando a darme la incapacidad permanente, pero yo no puedo seguir haciendo mi trabajo. Yo soy secretaria, pero me tengo que estar desplazando mucho en mi trabajo y, como le digo, tengo incontinencia urinaria; uso el pañal, pero seguido me estoy mojando. Me tengo que cambiar, pero es una gran incomodidad y además me lastima, no se puede así estar en el trabajo, pues tengo hasta miedo de tomar líquidos, y ahora con el calor pues todo es peor.

RdeC: ¿Qué le dicen en el IMSS?

R: No, pues que mi problema no justifica una incapacidad. Entonces yo les digo que el problema que tengo lo provocaron ustedes, fue un error del cirujano que me dañó la vejiga, y el mismo ginecólogo me ha dicho que es un daño permanente. ¿Por qué entonces no me quieren dar una incapacidad permanente si yo no puedo realizar mi trabajo? Además, ya tengo 56 años de edad, estoy como a cuatro años de mi jubilación, porque yo he trabajado toda mi vida, pero ellos insisten en que no quieren.

RdeC: ¿Usted qué piensa hacer?

R: Pues yo voy a seguir insistiendo, porque varias gentes me han dicho que inclusive yo tengo derecho a demandar por el daño que me provocaron. Así hay mucha pobre gente, porque yo me he dado cuenta de eso, y ellos tratan de tapar las cosas.

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