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Un Covidcito con VapoRub

Editorial / Opinión / Opinión Principal / 7 febrero, 2022

EDITORIAL FEBRERO DE 2022

Por parte del gobierno federal y el de muchos gobiernos estatales, la pandemia del COVID-19 ha sido, por decir lo menos, ineficiente y, en no pocos casos, altamente irresponsable.

El número de muertes oficiales alcanzó las 302,721 y el número de contagios 4 millones 595 mil 589 personas, en tanto que el conteo de los casos activos, también en números oficiales, es de 353 mil 885, todo esto al corte del 22 de enero de 2022.

En números reales el INEGI calcula que, con base en las actas de defunción, el número de muertes se acerca al medio millón de mexicanos.

Esto nos coloca a nivel mundial entre los países con una más ineficiente gestión de la pandemia, la cual se ha desatado en una “cuarta ola”, que está superando, con mucho, el número de contagios que las anteriores, pero ahora con la nueva variante Ómicron y la Delta, que había dominado en la “tercera ola”.

Ante esto el subsecretario de salud, Hugo López Gatell, ha vuelto a cometer graves errores. El primero de ellos es desestimar la aplicación de pruebas para la detección oportuna del virus y evitar su propagación exponencial, pues sin la aplicación de pruebas una persona infectada de COVID-19 puede estar socializando durante varios días, sin saber que tiene el padecimiento.

Y no se quiere recomendar como indispensable el uso de pruebas porque el gobierno federal no quiere gastar en ellas, ni proporcionar el servicio, de ahí que la mayoría de las pruebas que se realizan sea en laboratorios particulares, con costos para el ciudadano.

El segundo error ha sido afirmar públicamente que la variante Ómicron es algo así como una gripa y se debe atender como tal, lo que científicamente es una aberración y ha hecho que la pandemia se dispare, provocando que el registro oficial de casos activos esté cada vez más distante de los números reales, que son muchísimo más altos.

La cereza del pastel ha sido la aparición en televisión del propio presidente de la república, Andrés Manuel López Obrador, quien se ha vuelto a contagiar, en buena medida por su negativa inexplicable al uso del cubrebocas.

Ya infectado estuvo en rueda de prensa y en reunión con algunos ministros, pero aparece en televisión afirmando que, efectivamente, el COVID-19 es como una gripa moderada, chiquita, un covidcito, que se estaba atendiendo con Paracetamol, miel de abeja y ungüentos de VapoRub. Hizo inclusive una exhibición coreográfica de tomarse la temperatura con un termómetro de “pistola” de rayos infrarrojos y metió su dedo en un oxímetro.

¿Cuál es el mensaje con semejante actitud? ¡No hay ningún problema! ¡No tengan miedo, pueden enfermarse y no pasa nada! ¿Y el 30 por ciento de la población que no está vacuna? ¿Y nuestro segundo lugar mundial en diabetes e hipertensión? ¿Y la gente mayor?

Una irresponsabilidad enorme, que se reflejó en las fiestas de este fin de año, donde muy pocos se cuidaron y ahí están las consecuencias, pero los eventos no esenciales y las actividades de diversión no pueden parar, para eso hay Paracetamol, miel de abeja y VapoRub.

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Redacción




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