Por: Gerardo Lozano
Es de sentido común que, en el caso de pensiones exorbitantes, que están por debajo del 1% de las casi 100 mil que publicaron, se podría haber hecho una investigación y proceder legalmente, por los conductos debidos, pero esto de plantear una ley general bajo los criterios que pretende Claudia Sheinbaum, es tan errática como el Plan “B” que ha lanzado, después de que fuera sometida por el chantaje de sus aliados el PT y el PVEM, en su iniciativa general de Reforma Electoral.
Bajo el argumento de que 76 de ellos reciben más de medio millón de pesos mensuales como pensión, el gobierno de Claudia Sheinbaum, que irresponsablemente bajó la edad de jubilación de los empleados públicos por el chantaje de la CNTE, ahora publica la información de lo que reciben casi 100 mil pensionados, todos ellos ex empleados de empresas paraestatales, con el propósito de apoyar la nueva iniciativa de reducir las pensiones como máximo a la mitad de lo que gana la presidenta, que son 134 mil 280 pesos netos.
Penosamente, periodistas de prestigio como Carmen Aristegui, quien podría ganar más que la propia presidenta, se han prestado a ordenar el listado de esos casi 100 mil pensionados, para que puedan ser ‘consultados’ por quien lo desee.
Solo alguien muy ignorante desconoce que en México los empleados públicos, en especial de las empresas paraestatales y organismos públicos más importantes, constituyen una especie de casta dorada, en comparación con el resto de los pensionados del sector privado, que son la enorme mayoría, quienes perciben pensiones mucho más modestas.
La ‘galería’ que ha publicado Carmen Aristegui es por lo menos injusta, sino insultante para las personas exhibidas, pues la mayoría tiene pensiones que no parecen nada fuera de una proporción razonable, pero en el caso de otro porcentaje de pensionados, que están en rangos cercanos o algo superiores a los 100 mil pesos mensuales, se desconoce qué cargos ejercían en las empresas. Podría tratarse de personas de nivel ejecutivo o con altas responsabilidades operativas, eso no se dice.
Desmintiendo lo publicado, la empresa PEMEX dice que los cinco pensionados con sueldos más altos que aparecen en la lista, son un error, ya que la percepción real es hasta un 75 a 76% menor, lo que pone en entredicho la veracidad de lo que se ha publicado, por no tener la verificación y por el afán de generar repudio colectivo y justificación de la iniciativa presidencial.

Es incuestionable que en empresas como PEMEX o CFE se ha abusado por décadas de la nómina, las que han sido manoseadas con criterios políticos, pero hay un problema de carácter legal muy complicado: si se modifican las pensiones actuales que ya se están devengando, se estaría cayendo en una aplicación retroactiva de la ley, y eso es uno de los principios fundamentales que sostienen a la misma.
Si reducen las pensiones a la mitad del sueldo (¿Neto o bruto? Ni siquiera lo han especificado) de la presidenta, habrá miles de juicios, pero además se sentará un antecedente en extremo delicado: la reducción de las pensiones de empleados y trabajadores por iniciativa presidencial, algo que no tiene un antecedente en ningún país desarrollado del mundo.
Demagogia pura bajo los planteamientos de Andrés Manuel López Obrador, que promulgó la ‘austeridad franciscana’, que no es sino la promulgación de la hipocresía, que nadie atiende, incluidos sus propios hijos que han lucrado escandalosamente con el erario público, lo cual está debidamente documentado.
¿Por qué una persona no puede ganar más que el sueldo que se fijó la presidenta de la república? Desde una política de sueldos y salarios sería ese planteamiento una tontería, que propicia dos cosas: que el talento no pueda trabajar honestamente en un cargo gubernamental, lo que nos lleva directo a esa aberración de ‘10% de capacidad y 90% de fidelidad’, pero enseguida a la corrupción, que no solo no se ha disminuido, sino que se ha incrementado, con la gran ayuda de ocultar los gastos públicos al clasificarlos, a capricho, de ‘seguridad nacional’.
¿Un director de PEMEX ganando 134 mil pesos mensuales? A menos que sea un inepto o irresponsable, como lo fue Octavio Romero Oropeza en el sexenio de AMLO.
¿Un Secretario de Hacienda ganando 134 mil pesos mensuales? De acuerdo al mercado de sueldos y salarios del sector privado, un alto funcionario bancario gana no menos del doble, pero un director nacional de una institución bancaria puede ganar ese sueldo cuatro veces, y tiene menos responsabilidad que un Secretario de Hacienda.
De la lista publicada de los casi 100 mil pensionados se ha criticado, con bastante razón, que no incluye a los militares, como tampoco incluye a los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación ni a los diplomáticos.
Todos son ex empleados de Luz y Fuerza del Centro, CFE, PEMEX, NAFIN, Banobras y Bancomext.
Si la nueva ley se aprueba sin modificaciones, no se especifica cuánto se ahorraría en términos concretos, pero estaremos ante un problema legal que irá a dar a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, la totalidad de cuyos pensionados serán perjudicados por esa nueva disposición.
Teniendo uno de los ejércitos con más generales y coroneles del mundo, en proporción al tamaño de nuestras fuerzas armadas ¿Cuántos están pensionados con más de la mitad del sueldo de la presidenta? Eso nunca lo sabremos porque es información reservada.
Es de sentido común que, en el caso de pensiones exorbitantes, que están por debajo del 1% de las casi 100 mil que publicaron, se podría haber hecho una investigación y proceder legalmente, por los conductos debidos, pero esto de plantear una ley general bajo los criterios que pretende Claudia Sheinbaum, es tan errática como el Plan “B” que ha lanzado, después de que fuera sometida por el chantaje de sus aliados el PT y el PVEM, en su iniciativa general de Reforma Electoral.
El problema, que plantea con tanta demagogia Claudia Sheinbaum, está bien localizado, y radica básicamente en tres empresas paraestatales: Luz y Fuerza del Centro, en proceso de liquidación, PEMEX y la CFE.
En el caso de PEMEX, la petrolera tiene un total de 22,495 pensionados, de los cuales 1,274 reciben una pensión por encima de los 100 mil pesos. En CFE son 6,552 pensionados los que perciben más de 100 mil pesos. En resumen, son un promedio de 10 mil pensionados de estas paraestatales que están recibiendo más de 100 mil pesos mensuales.
Hay otra proporción, no mucho más grande, que percibe más de 65 mil 640 pesos mensuales, que se supone que es el equivalente a la mitad del sueldo neto de la presidenta, pero, como se mencionó, ni siquiera se ha especificado si será del sueldo neto o bruto.

¿EN PEMEX Y CFE SIEMPRE SE HA ABUSADO?
En la opinión del doctor Carlos Covarrubias Villarreal, especialista en la materia de sueldos y salarios, asesor de varias empresas regiomontanas y de la ciudad de México, la política de sueldos y salarios del gobierno federal ya tenía problemas antes de AMLO, pues era común que los sueldos y salarios no se dieran en base a las características del puesto de trabajo, ni de criterios como la competitividad y la situación del mercado, pero esto se trató de resolver de una manera muy poco profesional en el sexenio de AMLO.
En opinión del doctor Covarrubias, se pasó de un extremo a otro: de los excesos a una política de supuesta austeridad que deprime los sueldos del sector público sin criterios profesionales; sin que pase por las manos de especialistas en la materia.
“En empresas como PEMEX y CFE es tradicional que en su estructura de sueldos y salarios haya abusos, sobre todo en ciertos niveles que están directamente relacionados con cuestiones o influencias políticas, pero además los contratos colectivos de trabajo tienen muchas cláusulas que afectan directamente la competitividad y los costos, no solo en materia de sueldos, sino también en aspectos de jubilaciones y pensiones”, comenta Covarrubias.
-¿Son sueldos muy altos?
-Sí, hay una estructura de sueldos y salarios que es muy alta en una gran parte de los puestos de trabajo, en base al mercado de sueldos y salarios del resto de la economía, y son muy altos por las características de las funciones que se tienen y por la productividad que manejan, pero además se da mucho el problema del nepotismo a través de los conductos sindicales; cargos que se heredan de padres a hijos, lo mismo sucede mucho en el IMSS. El otro problema es que se pueden pensionar desde los 55 años en promedio, mientras que en los países de primer mundo el promedio es de 65 años, diez más, lo que representa un costo muy elevado para la empresa. Lo lamentable es que siendo monopolios, todo esto repercute directamente en el consumidor de los productos y servicios, que son estratégicos.
-¿Qué sería lo correcto?
-Establecer una política de sueldos y salarios en base a criterios profesionales, como son las características del puesto, las competencias profesionales que se exigen, la competitividad y el mercado de sueldos y salarios del país. Se está planteando como que es malo o hasta inmoral ganar un sueldo alto, lo que es absurdo y poco serio. Un cargo complejo y de alta especialidad puede requerir un salario superior al que se ha fijado la presidenta; si ella quiere ganar eso ese es su problema, pero así no funciona el mercado de sueldos y salarios de ningún país competitivo del mundo, esa política puede ser muy injusta e impide contratar talento de alto nivel, además, ojo, a menos que modifiquen la Ley Federal del Trabajo, un salario ya establecido no se puede bajar unilateralmente, tampoco las pensiones.







