El Santos Laguna no es propiedad de Orlegi

El Santos Laguna no es propiedad de Orlegi

Por: Álvaro González

Hay mentiras que de tanto repetirlas se transforman en verdades que parecen irrefutables. Hace ya tiempo que comentaba en este mismo medio que el equipo de futbol profesional no es propiedad de Alejandro Irarragorri, sino del empresario Carlos Fernández González, quien fuera CEO, presidente y uno de los más importantes accionistas del Grupo Modelo, que fue vendido a la empresa belga AB Inbev, la cervecera más importante del mundo, en 20 mil 100 millones de dólares, hasta ahora la venta empresarial más importante que se ha realizado en México.

El común de los laguneros aficionados a futbol tiene la versión que el Santos Laguna pertenece a la empresa ORLEGI, que, en teoría, es propietaria del Santos, del Atlas de Guadalajara y del Sporting de Jijón, en España.

Alejandro Irarragorri era un empleado del Grupo Modelo; un ejecutivo de segundo nivel, quien dependía de Carlos Fernández González, quien le encomienda, entre sus funciones, el manejo del equipo Santos Laguna, que es adquirido en 2006, en condiciones deplorables y a un precio muy ventajoso, invirtiéndole una cantidad muy importante de millones de dólares para convertirlo en protagonista de la hoy llamada liga MX.

En 2009 se inaugura el Territorio Santos Modelo, con una inversión de 100 millones de dólares, lo que son dos mil millones de pesos traducidos a la proporción cambiaria de hoy.

Alejandro Irarragorri, que entonces era muy joven, de ejecutivo del Grupo Modelo se convierte en empresario, pero no en un empresario de un nivel que le permita comprarse un equipo de futbol y mucho menos un complejo deportivo como el TSM. Su nivel es mucho más modesto.

Si el Santos Laguna esta valuado hoy en alrededor de 36 millones de dólares, es decir, 720 millones de pesos ¿De dónde iba a sacar Alejandro Irarragorri una cantidad semejante, a la que habría que sumar los 2 mil millones de pesos del TSM? Cualquiera que sepa de negocios y de quien es quién en el empresariado mexicano, sabe perfectamente que Alejandro Irarragorri no tenía, ni de broma, esa cantidad de dinero, menos para invertirla en un negocio de futbol.

¿QUIÉN ES CARLOS FERNANDEZ GONZÁLEZ?

Carlos Fernández, quien hoy tiene 58 años de edad, fue CEO de Grupo Modelo de 1997 a 2013 y presidente del Consejo de Administración del mismo grupo de 2005 a 2013.

En este año de 2013 es quien se encarga de las negociaciones y la venta del Grupo Modelo a la empresa belga AB Inbev, por la impresionante cantidad de 20 mil 100 millones de dólares, una cifra récord en la historia de los negocios en México.

De los 20 mil 100 millones de dólares, un 20% estaba en posesión de accionistas menores, de tal manera que 16 mil 80 millones de dólares fueron distribuidos entre las tres familias mayoritarias: los Fernández, los Aramburuzabala y los Diez.

Se desconoce con exactitud la proporción de cada familia, pero si se hace una distribución a partes iguales, cada una debió de recibir 5 mil 360 millones de dólares, lo que convierte a Carlos Fernández González en uno de los empresarios más importantes de México, pues si era CEO y presidente del Consejo de Administración necesariamente debía ser uno de los accionistas mayoritarios.

Pero Carlos Fernández González, quien en 2013 tenía 47 años de edad, es una persona inusualmente discreta, a quien le gusta estar completamente alejado de los medios de comunicación y tener una vida privada bajo reserva.

Debido a la inseguridad de aquellos años y por asuntos de negocios y ascendencia familiar, se va de México con su familia, para radicar desde entonces en Madrid, España.

No le gusta figurar ni en las listas de multimillonarios de la revista Forbes, ni en ninguna otra. Ese es su estilo.

De lo poco que se conoce es que se ha dedicado al negocio financiero y es el tercer consejero global en importancia del Banco Santander, tiene intereses en negocios inmobiliarios y en otras empresas financieras. Está casado con Lucrecia Aramburuzabala, hermana de Asunción, del mismo apellido, considerada la mujer más rica de México. Como dato curioso tiene participación en el famoso Museo del Prado, uno de los museos más importantes del mundo.

¿Y DE DÓNDE LO DEL FUTBOL?

Como se mencionó anteriormente, Carlos Fernández es quien llevó a cabo todas las negociaciones para la venta del Grupo Modelo a la empresa belga AB Inbev, y en esas negociaciones la cervecera, que es la más importante del mundo, manifestó el no tener interés en la propiedad de equipos e instalaciones deportivas, pues su negocio es la cerveza, pero accedió a ser patrocinador, como una inversión de mercadotecnia, nada más.

Surge así el tema de que hacer con el Santos Laguna y el TSM, que se habían adquirido bajo la dirección de Carlos Fernández en el Grupo Modelo y tenían como su administrador a Alejandro Irarragorri, empleado de la firma.

Desde don Nemecio Diez, fundador de lo que sería el Grupo Modelo, quien era de ascendencia española, tenía una gran afición por el futbol, lo que llevó a la compra del equipo Toluca, que se quedó como propiedad de la familia Diez, hasta la fecha.

El equipo Santos Laguna y el TSM fueron cedidos en la negociación a un precio ventajoso, dada la negativa de AB Inbev a tener negocios deportivos, lo que fue aprovechado por Carlos Fernández, para lo que se crea, en el mismo año de 2013 (Grupo Modelo fue vendido en junio de 2013) la empresa ORLEGI Deportes, a la cabeza de la cual aparece Alejandro Irarragorri, para administrar al Santos Laguna y el TSM.

En lo que debe de reconocérsele, Alejandro Irarragorri resulta un exitoso administrador deportivo e, inusualmente, convierte el futbol profesional en un negocio razonablemente rentable con el equipo Santos Laguna, pero a nivel del futbol mexicano profesional se convierte en un personaje muy controvertido. Esta detrás, en buena medida, de la llamada multipropiedad de equipos, en el no descenso y en tener plantillas de jugadores con una abrumadora mayoría de jugadores extranjeros. Para él los equipos de futbol deben ser negocio, el futbol como tan no es la prioridad, lo que le critican mucho quienes realmente le conocen y tienen afición por este deporte.

Todavía en 2022 Carlos Fernández decide invertir en un tercer equipo, en este caso el equipo español de la segunda división Sporting de Gijón, pagando por él 48 millones de euros, con lo cual ORLEGI Deportes pasa a administrar los tres equipos.

¿VENDER AL SANTOS?

Algo que la fanaticada del equipo Santos parece no entender es que se trata de una empresa privada, en consecuencia, de un negocio, propiedad de un empresario mexicano que vive en Madrid, España, y quien puede tomar las decisiones que más convengan a sus intereses, o al estado de sus negocios en general.

Del 2013 a la fecha han transcurrido ya casi catorce años y, hasta la pandemia de Covid-19 se estuvo invirtiendo mucho dinero en el equipo, tomando en cuenta que el futbol profesional se ha encarecido cada vez más, pero compensaban las inversiones con ventas muy ventajosas de jugadores que se cotizaban bien, siguiendo la máxima de comprar barato y vender caro.

Habrá que tomar en cuenta que la compra del Atlas de Guadalajara se realiza en 2019, apenas un año antes de la pandemia de Covid-19 y aun así le invierten para hacerlo bicampeón, pero en apariencia surge el problema de financiar dos equipos al mismo tiempo, y un tercero a partir de 2022.

Como están hoy las cosas en la economía mexicana, hacer rentable un equipo profesional de futbol es muy complicado, se requiere el respaldo de una gran corporación empresarial o de un empresario de muy alto nivel.

También se requiere saberle al negocio, por lo que resulta difícil de explicar el que hayan puesto a un muchacho de 24 años a manejar el equipo Santos Laguna, que pasa por un pésimo momento, pero Alejandro Irarragorri finalmente es quien deberá responder por ello ante Carlos Fernández.

¿Vender al Santos? Esa parece una decisión difícil, pero posible, si existiera quien tenga la disposición de pagar entre 2,500 y 2,700 millones de pesos, pues lo que encarece mucho el valor del equipo es el TSM. Las plantillas de jugadores se pueden vender y comprar, pero el estadio es un inmueble, que además tiene vendidos los derechos de palcos de manera permanente.

Más por llamar la atención que por su capacidad económica, ha salido por ahí un empresario lagunero de medio pelo que dice tener la disposición de comprar el equipo, hablando en plural, como si se tratara de un grupo de empresarios que tienen la capacidad de hacerlo, pero como están las cosas en el escenario económico del país suena muy complicado.

La fanaticada quiere a un equipo ganador, protagonista, con figurar destacadas, pero eso cuesta muchos millones de dólares, ni siquiera de pesos, porque hay que comprar talentos y además administrarlos bien.

¿Qué piensa de la situación del Santos su verdadero dueño? Eso es algo que ni los medios más informados lo sabrán; el único que trata con él es Alejandro Irarragorri, quien goza de toda su confianza, pero tampoco va a decirlo.

¿Por qué han dejado que el equipo se convierta en el colero del torneo y la santosmanía se vea cada vez más disminuida? Los comentaristas deportivos, que los hay por docenas, pueden entretenerse en dar mil elucubraciones, pero el trasfondo verdadero realmente lo desconocen, todo es confusión y palabrería.

Pero finalmente nadie esta peleado con su dinero, menos tratándose de tanto dinero, así que algo habrán de hacer con el Santos Laguna ¿Cuándo y qué? Solo el dueño lo sabe.

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