El plan ‘b’ de Sheinbaum: desviar la reforma electoral a los cabildos, los congresos y los institutos estatales

El plan ‘b’ de Sheinbaum: desviar la reforma electoral a los cabildos, los congresos y los institutos estatales

Por: Eugenia Rodríguez

En este 2026 se envió a las cámaras una propuesta de reforma electoral, en la que se pretendía eliminar diputaciones y senadurías plurinominales, reducir el presupuesto a los partidos políticos y bajar, drásticamente, el presupuesto al INE, bajo el argumento de que tenemos ‘elecciones muy caras’

Inesperadamente, la propuesta de reforma electoral de Claudia Sheinbaum fracasó por la oposición de sus propios aliados: el PT y el PVEM, dos partidos parásitos que ha protegido el propio partido gobernante como una estrategia de simulación, pero que, al momento de tocarse sus beneficios, se han revelado, lo que ha propiciado el llamado Plan ‘B’, que ahora se dirige hacia los estados y los municipios.

En materia electoral, el gobierno de Claudia Sheinbaum ha ido dando tumbos desde el 2025, cuando planteó primero la no reelección y posteriormente el combate al nepotismo. 

La no reelección tuvo que ser aplazada hasta el 2030 y el combate al nepotismo rechazado por los propios gobernadores de Morena, quienes no están dispuestos a acatarlo.

En este 2026 se envió a las cámaras una propuesta de reforma electoral, en la que se pretendía eliminar diputaciones y senadurías plurinominales, reducir el presupuesto a los partidos políticos y bajar, drásticamente, el presupuesto al INE, bajo el argumento de que tenemos ‘elecciones muy caras’.

El PT y el PVEM, que debido a la sobre representación que maquinó el gobierno de la 4T, tienen una cantidad de diputaciones federales y senadurías que jamás podrían haber acumulado por sus propios votos, se opusieron terminantemente a la propuesta de reforma, no por la defensa de principios democráticos, que era lo correcto, sino por las canonjías que reciben, de los cuales se beneficia enormemente Morena y el grupo en el poder.

¡Me usas y luego me desechas y me limitas! No, de ninguna manera.

Los partidos de la oposición como el PAN, PRI y MC solo tuvieron que votar decididamente en contra y la iniciativa fue rechazada, lo que provocó la cólera presidencial, que ahora ha lanzado un Plan ‘B’, que también tendrá que ser descafeinado para poder pasar, pues perjudica de igual manera a los aliados de Morena, pero va sobre los cabildos, los congresos estatales y los institutos electorales también estatales, nuevamente bajo el alegato de la supuesta austeridad ‘republicana’.

DESPUÉS DE LA DERROTA

Políticamente, ante la derrota que acaba de sufrir a manos de sus propios partidos aliados, Claudia Sheinbaum recurre ahora al hecho de que Morena controla más de 20 gubernaturas y, en consecuencia, recibirá el apoyo de los gobernadores para sacar adelante su Plan ‘B’, por el cual se reducirían los cabildos municipales, los congresos estatales y los presupuestos de los institutos electorales, con lo que compensaría el fracaso de su reforma electoral a nivel federal y se justificaría ante los duros de sus partidos, pues el ahorro económico que se puede hacer es muy poco significativo, pero además le abre la puerta al narcotráfico y a otros poderes fácticos,  para que puedan operar con mayores ventajas en las elecciones de los municipios y estados.

¿Hay problemas de representatividad con los cabildos y los diputados locales? Sí, definitivamente. Lo más común es que los regidores sean zánganos, improductivos, pero sobre todos que no sean un cuerpo edilicio de contrapeso al poder de los alcaldes, sino un coro que suele aprobar todo lo que se propone, limitándose a cobrar buenos sueldos, lo mismo pasa con los diputados locales, pero eso se repite tanto en los estados gobernados por Morena como en los que son gobernados por otros partidos.

También es lo más común que los regidores de oposición no sean escuchados si son minoría, y lo mismo les pase a los diputados locales en los Congresos Estatales, pero eso no lo va a resolver el llamado Plan ‘B’, como tampoco va a resolver el hecho innegable de la corrupción en la que caen muchos regidores y diputados de todos los partidos.

En Coahuila, como estado priista, podemos observar cómo los regidores morenistas de los cabildos, donde se supone que son oposición, se comportan de forma pasiva o se guían por las canonjías que pueden obtener. Lo mismo ocurre en sentido inverso en los estados gobernados por Morena o el MC, como Nuevo León o Tamaulipas, por poner dos ejemplos.

Morena ha propiciado y difundido sistemáticamente que las minorías no sean escuchadas, al igual que los partidos que son oposición.

En el caso de la iniciativa de reforma electoral fracasada, los interlocutores para la presidenta fueron el PT y el PVEM. No le interesaba ni tan siquiera la opinión de los partidos realmente opositores, de hecho, ha gobernado hasta ahora como si no existieran.

Lo interesante de los cabildos y de los congresos estatales sería que hubiera pluralidad y una representación ciudadana más eficaz, pero eso tampoco lo resolverá el Plan ‘B’.

Si los partidos, incluido Morena, controlan todo, puede disminuir el número de regidores y de diputados locales, pero la dinámica de representación va a ser la misma: la mayoría se va a imponer en beneficio de los alcaldes y los gobernadores, y la minoría será relegada o, lo que es peor, corrompida.

En lo que se refiere al gasto de las elecciones, buscar disminuir el presupuesto de las elecciones locales y estatales es un error, porque se disminuiría su confiabilidad, en una cultura electoral que ya de por sí es pobre, y lo es mucho más en los estados más pobres y atrasados del país.

Aunque siempre lo negarán, Claudia Sheinbaum y Morena le apuestan a la gigantesca estructura de los programas del bienestar, como su base para sostener las preferencias electorales, poniendo en condiciones de desigualdad a todos los partidos opositores. 

¿QUÉ ES EL PLAN ‘B’?

El llamado Plan ‘B’ tiene tres ejes:

1.-Poner topes a los presupuestos de los congresos locales. Los números que presentó Sheinbaum son difíciles de ignorar: Baja California y Colima tienen el mismo número de diputados locales, 25 cada uno, pero el costo por legislador en Baja California es de 34.8 millones de pesos, frente a 5.1 millones en Colima. La propuesta es fijar un tope máximo, ya sea como porcentaje del presupuesto estatal o en función de la población, y que lo que se ahorre se quede en el estado para obra pública.

2.-Reducir el número de regidores en los municipios. Sheinbaum planteó que si se reduce ese número, el ahorro no va a la federación sino al propio municipio: para bacheo, drenaje, alumbrado. ‘¿Quién puede estar en desacuerdo?’, preguntó.

3.-Ampliar la consulta popular a temas electorales. Actualmente la ley prohíbe someter a consulta asuntos electorales. La presidenta propone abrir esa posibilidad para temas específicos —como los montos que reciben los partidos políticos— y además flexibilizar los tiempos de la revocación de mandato, permitiendo que ocurra en el tercer o cuarto año de gobierno, no solo en el cuarto.

DESPUÉS DEL RECHAZO DE LA REFORMA ELECTORAL, LA PRESIDENTA PRESENTA SU ‘PLAN B’ 

Sheinbaum precisó que la propuesta del Plan B incluye al Senado de la República —que sí se excede en el costo por legislador respecto a la media nacional— aunque la Cámara de Diputados ya se ubica dentro de ese promedio. El ahorro estimado que reveló la presidenta ronda los 4 mil millones de pesos y se quedaría en los estados y municipios para obra pública, servicios básicos y necesidades de la gente, cuando desde el sexenio pasado han estado castigando los presupuestos de los mismos estados y municipios, privilegiando el gasto federal.

Los diputados en general tienen el nivel más bajo de aprobación entre la ciudadanía, y eso lo sabe Sheinbaum Pardo, por lo que su propuesta puede prosperar, lo de los regidores de los ayuntamientos es algo poco significativo y no tiene relevancia; lo de ampliar la consulta popular a temas electorales es algo muy delicado para la ya vapuleada democracia de México, porque para la presidenta ‘el pueblo es ella y AMLO’, que pueden manipular a su antojo con los programas del Bienestar, ahondando el populismo, pero no va a pasar porque los partidos políticos no permitirán que se sujete a consulta popular su presupuesto. Se trata de una amenaza de la presidenta, molesta por lo que pasó con su reforma electoral, pero una amenaza que no puede cumplir.

En resumen, el Plan ‘B’ es una especie de pequeña reforma electoral que no cambia de fondo nada, y que está fincada en que puedan controlar a los 23 gobernadores de Morena y 1 del PVEM.

Tramposamente, Claudia Sheinbaum quiere estar en la elección intermedia de 2027, pero esa es un arma de dos filos, si se toman en cuenta todos los problemas de división interna que está teniendo la 4T y el desgaste de la misma.

Lo que no esperaban es que el PT se opusiera terminantemente a mover la consulta popular de 2028 a 2027, por lo que Sheinbaum no podrá estar en la boleta electoral de las elecciones intermedias, ni realizar campaña en favor de su partido. 

¿QUÉ CAMBIOS CONCRETOS SE DARÍAN?

Los cambios concretos que, de aprobarse, generaría el Plan ‘B’ serían la disminución de los presupuestos de los congresos de los estados, pero el número de diputados podría seguir siendo el mismo.

En la relación de los Congresos Estatales más caros la mayoría son de estados gobernados por Morena, Coahuila se encuentra en la posición número 24, por lo que no tendría que hacer sino algunos ajustes al presupuesto del congreso estatal, pero se entiende que el número de diputados serían los mismos: 25, contando a los 16 de mayoría relativa y a los 9 plurinominales, que serán electos el próximo mes de junio.

No se menciona que el número de diputados debería de bajar, porque hay estados, casi todos gobernados por Morena, donde parece excesivo el número de diputados locales, como es el estado de México con 75; ciudad de México con 66: Veracruz 50; Guerrero 46; Oaxaca 42; Chiapas 40; Sinaloa 40; Michoacán 40. No coincide el número de diputados con la población de cada estado.

La reducción del número de regidores por ayuntamiento es algo poco significativo, por lo menos en términos económicos, aunque sí hay municipios que tienen sueldos altos para los regidores, como puede ser el caso en La Laguna de Lerdo, Durango y Matamoros, Coahuila, pero aún así el ahorro no sería significativo.

El senado está por encima del promedio de gastos, en comparación con la Cámara de diputados, pues el presupuesto del senado es de 5 mil 227 millones, en tanto que el de la Cámara de Diputados es de 9 mil 602 millones de pesos, lo que se traduce en un costo de 40 millones anuales por cada uno de los 128 senadores y solamente 19 millones en el caso de los 500 diputados federales, pero falta ver si el senado permitirá que su presupuesto sea tocado, cuando en materia de austeridad el gobierno federal tiene tantos derroches y cuentas pendientes.

Como ya se dijo, lo de la consulta popular en temas electorales no pasará, y eso es muy importante para un sistema electoral que ya ha sido tan dañado por los gobiernos de la 4T.

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