Agencias/Redacción
En contraparte las universidades públicas son las mejor valoradas con más del 70% de confianza por la población mayor de 15 años
En México, los partidos políticos se encuentran en último lugar de confianza ciudadana ya que 76.4% de la población de 15 a más años dijo confiar poco o nada en los institutos políticos mientras que 21.8% dijo tener mucha o algo de confianza en ellos, reveló la Encuesta Nacional de Cultura Cívica (ENCUCI) 2020 levantada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
A su vez, las universidades públicas son las mejor valoradas por la población en dichos rangos de edad, ya que 23.9% dijo tener poco o nada de confianza en ellas, en tanto que 70.1% contestó tener mucha o algo de confianza.
Por otra parte, de acuerdo con la (ENCUCI) 2020, de los encuestados de 15 años a más, 73.4% dijo saber o escuchado lo que es la democracia.
De ese universo, el 52.7% de la población manifestó sentirse muy o algo satisfecha con respecto a la democracia en el país, mientras que 46.8% dijo estar poco o nada satisfecha.
La medición en el rubro de representación política reveló que 30.2% de los encuestados, que habitan en 25,113 viviendas ubicadas en zonas urbanas y rurales de las 32 entidades federativas del país, opinó estar muy de acuerdo con la frase: “El voto es la única manera que las personas como usted tienen para opinar sobre lo que hace el gobierno”.

CORRUPCIÓN Y PARIDAD
En materia de corrupción, 86.2% de la población está muy en desacuerdo con que los servidores públicos utilicen los recursos del erario para beneficio personal.
Asimismo, suman 54.2% quienes consideraron muy posible y algo posible disminuir la corrupción en México; para 12.2% eso es nada posible y 32.6% lo estimó poco posible.
En tanto que, en materia de paridad, del total de consultados, 86.8% afirmó estar muy de acuerdo con que los hombres y las mujeres deben tener las mismas oportunidades de participar en todas las áreas de gobierno.
Finalmente 4.8% opinó que en México se respeta “mucho” la ley; 44.3% que “nada”; 33.5% que “algo” y para 16.8% no se respeta “nada”.
Se debe tomar en cuenta que la encuesta mencionada abarca tres años del actual gobierno, en el cual la percepción de corrupción no ha cambiado, lo mismo que la confianza hacia los partidos políticos, pero a partir de este 2024 se inicia un proceso inevitable de cambio, por lo menos en lo referente a los partidos políticos.
De estos, el PRD ha desaparecido oficialmente; el PRI tiene altas probabilidades de desaparecer progresivamente en el transcurso del nuevo sexenio que va de 2025 a 2030. En el caso del PAN tiene que ser sujeto a una fuerte restructuración, de lo contrario también enfrentará el proceso de una mayor pérdida de confianza.
En materia de corrupción todos los controles administrativos que han sido inventados, no han servido sino para complicar aún más la burocracia gubernamental, pero no para disminuir la corrupción de los funcionarios públicos a todos los niveles.
La promesa de la 4T de suprimir la corrupción ha sido solo eso: una promesa incumplida de campaña, pues incluso, contradictoriamente, vivimos el gobierno federal más opaco en rendición de cuentas en lo que va del siglo, al introducir, en todas las grandes obras, el concepto de “interés nacional” para ocultar toda la información, desde la asignación de contratos hasta el manejo de los recursos presupuestales.
No hay un solo caso emblemático donde se haya aplicado el combate a la corrupción, ni en empresarios privados, ni en funcionarios públicos, de los pasados y de este sexenio, pese a que se tienen comprobados hechos de corrupción grave.
Si en septiembre se concreta la llamada reforma judicial, esta no alterará la percepción que tiene el ciudadano común sobre la impartición de justicia, pues el 80% de los casos son manejados a nivel de los estados, y la corrupción inicia en los ministerios públicos, los jueces de primera instancia y el desempeño de las fiscalías en general.
La percepción del ciudadano común está fincada en su relación con los órganos de impartición de justicia a nivel estatal, no en la percepción del funcionamiento del poder judicial federal.
La alternancia que se ha presentado en 23 estados de la república, en los que ha entrado a gobernar el nuevo partido oficial, Morena, no hay tampoco la percepción de un cambio significativo en materia de corrupción y transparencia, inclusive hay casos donde se considera que hubo un deterioro aún mayor en estos renglones, como son los estados de Veracruz, Morelos, Chiapas, Guerrero, Tamaulipas, Sonora, Sinaloa y Nayarit, principalmente.







