Agencias/Redacción

Entre el 31 de enero y el 25 de marzo de 2025, en tan solo dos meses, el delegado del Bienestar en Coahuila, utilizó, al menos, en 25 ocasiones el avión privado. De acuerdo con registros de vuelo, en promedio abordó la aeronave una vez cada dos días durante ese periodo, de acuerdo al reportaje expreso realizado por la revista Proceso.

Entre el 31 de enero y el 25 de marzo de 2025, el delegado de Bienestar del gobierno federal en Coahuila, Américo Villarreal Santiago, utilizó al menos en 25 ocasiones el avión privado. De acuerdo con registros de vuelo, en promedio abordó la aeronave una vez cada dos días durante ese periodo.

El uso frecuente de la aeronave privada contrasta con las declaraciones recientes de la dirigente nacional de Morena, Luisa María Alcalde, quien afirmó el pasado 4 de mayo: “El uso de aviones o helicópteros privados no es parte de nuestro movimiento”.

También el 15 de noviembre, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo se pronunció sobre el uso de helicópteros y de aviones privados.

Más de un millón de pesos en vuelos de avión gasta el delegado del Bienestar en Coahuila

Rentar por hora un avión con las características del que utilizó Américo Villarreal Santiago —un Cessna 340A— tiene un costo promedio que oscila entre mil 300 y mil 800 dólares.

Durante el periodo del 31 de enero al 25 de marzo de 2025, el delegado de Bienestar en Coahuila abordó la aeronave privada en al menos 25 ocasiones, acumulando un total de 31 horas con 57 minutos de vuelo. Con base en estas cifras, el gasto mínimo estimado asciende a por lo menos 797 mil 16.22 pesos.

Información oficial de la Secretaría de Bienestar federal revela que Américo Villarreal Santiago ocupa el cargo de delegado de programas para el desarrollo en Coahuila, con una remuneración mensual neta de 108 mil 133 pesos.

De acuerdo con estos datos, el delegado habría destinado el equivalente a más de siete meses de sueldo para cubrir el costo mínimo de utilizar el avión privado en al menos 25 ocasiones durante poco menos de dos meses.

En su última declaración patrimonial, Américo Villarreal Santiago informó que no posee inversiones, cuentas bancarias, ni otro tipo de activos; los únicos ingresos que recibe provienen de su remuneración como funcionario del gobierno federal.

La dirigente nacional de Morena, Luisa María Alcalde comentó: “No es de nuestro movimiento tener como anhelo portar ropa de marca, tratar mal a las personas o andar con guardaespaldas y un séquito de camionetas para ir de un lado a otro.”

Américo Villarreal Santiago no solo utiliza con frecuencia aviones privados, sino que también se desplaza en vehículos de alta gama, acompañado de guardaespaldas y choferes.

En diversas ocasiones, después de aterrizar, el avión privado que traslada al delegado se dirige hacia un hangar, donde lo espera una camioneta de lujo de modelo reciente. El funcionario desciende del avión y aborda la camioneta dentro del mismo hangar. La camioneta que lo traslada es escoltada por otra camioneta blanca, en la que viajan tres guardaespaldas.

El avión privado es utilizado frecuentemente por Américo Villarreal Santiago y personas cercanas a él. Esta información se corrobora tanto con fotografías y videos como con la comparación entre las bitácoras de vuelo del avión y las publicaciones en las plataformas sociales del funcionario.

20 de marzo de 2025

Las bitácoras registran que el avión con matrícula XB-BBK recorre la ruta Saltillo–Ciudad Victoria. En este vuelo, se trasladaron Américo Villarreal Santiago y la senadora Cecilia Guadiana. Un día después, ambos asistieron en Tamaulipas al segundo informe de María de Villarreal, madre del delegado federal en Coahuila. Ella encabeza el DIF en Tamaulipas y es esposa del gobernador de ese estado.

Todos los viajes están documentados detalladamente, y en muchos de ellos la senadora Cecilia Guadiana, quien es pareja sentimental del delegado, le acompañó, en especial los que realiza a Tamaulipas y a otros destinos del centro del país.

RESIDENCIAS, AUTOS DE LUJO Y VIAJES CAROS

La cúpula de Morena en Coahuila está hoy dominada por cuatro juniors y un nuevo millonario, surgido de los negocios realizados a través de las relaciones con el gobierno federal morenista.

La senadora Cecilia Guadiana, quien es la sexta hija del fallecido Armando Guadiana Tijerina, excandidato a la gubernatura, es abogada de profesión, aunque nunca ha ejercido, recibió una herencia millonaria de su padre, de quien era favorita, y fue colocada en la política por este antes de fallecer, haciendo valer los grandes favores económicos que le debía el partido oficial.

Joven, millonaria, soltera, senadora de la república antes de los 30, conoció a Américo Villarreal Santiago, el orgullo del nepotismo de Américo Villarreal, controvertido gobernador morenista de Tamaulipas.

Él ya venía de una relación anterior, pero la dejó atrás para establecer una nueva relación sentimental con Cecilia Guadiana, para lo cual decidieron que él se convirtiera en delegado de la Secretaría del Bienestar en Coahuila, y se vino a radicar a Saltillo, junto con Cecilia Guadiana, de ahí una parte de la cantidad de viajes que realiza en aviones privados.

Américo Villarreal, gracias a la posición de su padre, también es ya un hombre rico, un junior de la política y de los negocios hechos a la sombra del poder, aunque en su declaración manifiesta no tener más ingreso que el de delegado.

Los Villarreal es una familia priista que se mantuvo en el viejo partido por 34 años, hasta el 2017, que desertó para obtener la senaduría y luego la gubernatura. Tanto en el PRI como en Morena el hijo mayor, Américo, lo ha seguido y está a su sombra.

Cecilia Guadiana busca ser gobernadora del estado, y la plataforma básica serían los programas del Bienestar que maneja su consorte.

Anterior a la senaduría, Cecilia Guadiana no tiene ninguna experiencia política.

LA OBSESIÓN DE SER PRESIDENTE MUNICIPAL

En la región lagunera, más específicamente en Torreón, Luis Fernando Salazar Fernández, el otro senador de Morena, un expanista durante casi toda su vida política, está obsesionado con ser presidente municipal, después de haber fracasado en el intento.

Su historial político es el de un junior; un muchacho de clase alta a quien su mamá introdujo a la política a través de sus relaciones en el panismo.

Es abogado, pero nunca ha ejercido su profesión, pues ha vivido de la política desde su salida de la universidad. 

Vive en el sector residencial más exclusivo de Torreón, en una residencia que le costó inicialmente un millón de dólares. Todo su medio familiar está conformado por gente de clase alta. Es uno de los grandes beneficiarios del periodo calderonista y de las relaciones del panismo regional y nacional.

Ha gastado mucho dinero en campañas electorales, y parece tener la disposición de seguirlo haciendo. En consonancia con su perfil de juniors, tiende a ser conflictivo, tanto fuera como dentro del partido oficial Morena.

Para poder volver a ser candidato a la presidencia municipal tendrá que enfrentarse a Shamir Fernández, un expriista que desertó a una muy larga y privilegiada carrera dentro del PRI, obsesionado también con ser presidente municipal de Torreón.

El cuarto junior es un personaje muy singular, miembro de la clase alta de abolengo de la región lagunera: Antonio Attolini Murra. Un junior sin dinero, pero un junior finalmente que, a sus 35 años, no conoce lo que es el trabajo de verdad y sí el dulce encanto de la nómina gubernamental.

Es diputado local de Morena, quien se ha apoderado del micrófono y las redes sociales que puede para ser la voz tronante del partido oficial en Coahuila, aunque busca posicionarse en la región lagunera, por ser originario de la misma.

Aspira también a ser presidente municipal de Torreón, pero ha perdido abrumadoramente en las dos elecciones a las que se ha presentado, por lo cual le han pedido que haga más carrera y ha decidido intentar repetir como diputado local. El sueldo es excelente y el trabajo comodísimo.

Estridente, aparatoso, ha asumido el papel de provocador; de la piedra en el zapato del gobierno municipal de Torreón, lo cual le facilitan bastante y él lo aprovecha. 

Mucho ruido, mucho espectáculo, pero finalmente no tiene una base de poder real al interior de Morena y, lo que sí es más complicado, no tiene dinero, por muy junior que sea.

El círculo rojo morenista, al cual habría que agregar al nuevo millonario extravagante, “Tony” Guerra Flores, quien patrocina campañas, tiene una composición que huele a pañales caros, más que a los jacales del pueblo que dice representar el nuevo partido en el poder, pero además su unidad está pegada con cinta adhesiva y se puede volver a romper en cualquier momento.     

Comentarios de Facebook
Facebook
Twitter
LinkedIn

Te podría interesar: