Lo que sabemos y no sabemos del caso del ‘Mayo’ Zambada

Lo que sabemos y no sabemos del caso del ‘Mayo’ Zambada

Por: Marcela Valles

No sabemos porqué el gobierno norteamericano guardó un prolongado silencio y se ha negado a proporcionar información detallada al gobierno mexicano, salvo un comunicado mínimo de cinco puntos sumamente escuetos.

Voy a tomarme la libertad de utilizar un formato que emplea el escritor Jorge Volpi en su conocido libro Una Novela Criminal; una obra basada en hechos reales, tan increíbles que resultan como de ficción.

En un momento de la novela de no ficción, Volpi se pregunta qué es lo que sabe y qué es lo que no sabe en relación a los hechos que narra, ya que tiene que limitarse a sus fuentes de información y a lo publicado en algunos medios. Más adelante se repetirá y contestará la misma pregunta.

¿Qué sabemos de la captura y los hechos que siguen al caso de Ismael “El Mayo” Zambada?

Sabemos que apareció a bordo de un avión privado en un aeropuerto pequeño de El Paso, Texas, donde lo esperaba todo un grupo de agentes norteamericanos, encabezados por el FBI.

Sabemos que el avión era manejado por un piloto norteamericano; que en el avión viajaban Joaquín Guzmán López e Ismael “El Mayo” Zambada.

Sabemos que el presidente Andrés Manuel López Obrador, según declaró él mismo, no sabía absolutamente nada, de lo que parece un operativo magistral planeado y ejecutado cuidadosamente por agentes norteamericanos.

Sabemos que AMLO dio a conocer el nombre del piloto norteamericano, quien en los días siguientes lo desmintió, argumentando que él es un empresario que ama México y solo viene de pesca y caza cada cierto tiempo, que radica en Nuevo México, y exigió que se desmienta lo que declaró el presidente, por ser falso.

Sabemos que “El Mayo” Zambada, de 76 años, está enfermo de diabetes mellitus avanzada y de una pierna; que requiere de silla de ruedas para hacer desplazamientos largos, por lo menos es la forma en que ha sido movilizado en la corte de El Paso, Texas.

Sabemos que Joaquín Guzmán López, de tan solo 38 años, padece de la glándula tiroides y de hipertensión.

Sabemos que el hecho beneficia mucho a la campaña de Kamala Harris, candidata presidencial demócrata y también a la imagen del presidente Joe Biden.

Sabemos que “El Mayo” Zambada envió una carta, a través de su abogado, donde afirma que fue sometido a la fuerza, secuestrado y llevado a El Paso, Texas, por parte de Joaquín Guzmán López.

Sabemos que en dicha carta “El Mayo” Zambada afirma que fue convocado a una reunión en la propiedad Huertos del Pedregal, a las afueras de Culiacán, a la cual asistirían también Rubén Rocha Moya, gobernador morenista del estado; Héctor Melesio Cuén Ojeda, exrector de la UAS, líder de oposición, diputado electo y principal enemigo político de Rubén Rocha Moya, quién fue asesinado en el mismo lugar.

Sabemos, por la misma carta, que “El Mayo” Zambada iba acompañado por José Rosario Heras López, comandante de la policía judicial del estado, quien fungía como su escolta, además de Rodolfo Chaírez, viejo miembro de su guardia personal, los cuales se encuentran desaparecidos.

Sabemos que el mismo día que fue asesinado Héctor Melesio Cuén Ojeda, el gobernador Rubén Rocha Moya voló a Los Ángeles, California, en compañía de familiares, en un jet de lujo, propiedad de Jesús Vizcarra, un poderoso empresario dueño de la empresa SuKarne y de los laboratorios Salud Digna.

Sabemos que el jet fue prestado, a través del hijo de Rocha Moya, para evitar papeleo y trámites burocráticos.

Sabemos que el empresario Jesús Vizcarra, cuestionado directamente en un debate durante su campaña a la gubernatura, sobre si era compadre de Ismael “El Mayo” Zambada, no quiso responder a la pregunta y guardó silencio.

Sabemos que el peritaje sobre la autopsia realizada al cuerpo de Héctor Melesio Cuén Ojeda, fue manipulada por la Fiscalía del Estado de Sinaloa, lo que ha motivado la renuncia de la fiscal Sara Bruna Quiñones, quien habría incurrido en delitos graves, pero a quien solo se le “recomendó” que renunciara al cargo.

Sabemos que el vídeo que ha circulado sobre la supuesta ejecución de Héctor Melesio Cuén Ojeda, por parte de un sicario, mientras el cuerpo iba a bordo de una camioneta que se dio a la fuga, es un montaje, lo que da cabida a la versión expresada en su carta por “El Mayo” Zambada.

Sabemos que Héctor Melesio Cuén, pasó de aliado de Rubén Rocha a su principal enemigo, al disputarse, entre otras cosas, el control de la Universidad Autónoma de Sinaloa.

Sabemos qué en agosto de 2021, ya como gobernador electo, Rubén Rocha le dio una entrevista al conocido periodista Salvador García Soto, quien le preguntó, textualmente, ¿Y cómo se gobierna un estado con un cártel tan poderoso?, refiriéndose al cártel de Sinaloa, a lo que Rubén Rocha contestó, literalmente: “Pues, mira Salvador, no nos hagamos pendejos. Aquí todo mundo sabe cómo está la cosa. Yo fui y hablé con ellos, los conozco porque soy de Badiraguato. Y yo fui a pedirles su apoyo. Quien te diga que quiere gobernar Sinaloa y no tiene el visto bueno de ellos, te miente. Así es la cosa aquí, para qué nos hacemos pendejos”.

Sabemos que el presidente Andrés Manuel López Obrador, cuestionado sobre el por qué no había una búsqueda de Ismael “El Mayo” Zambada, pese a que tiene órdenes de aprehensión por parte de varias instancias, contestó que la solución al problema del narcotráfico no se resuelve capturando a los capos del mismo.

Sabemos que tanto el presidente Andrés Manuel López Obrador, como la presidenta electa, Claudia Sheinbaum, se apresuraron a defender y darle todo su apoyo al gobernador Rubén Rocha Moya, antes de que se emprendiera inclusive investigación alguna de los hechos.

LO QUE NO SABEMOS

No sabemos exactamente en qué tipo de avión y desde que aeropuerto salieron Joaquín Guzmán López e Ismael “El Mayo” Zambada.

No sabemos exactamente quién más iba en el avión y en qué condiciones viajaba Ismael “El Mayo” Zambada. Las únicas fotografías mostradas por el gobierno de los EEUU lo exhiben en buen estado, sin huella alguna de maltrato o alteración, lo mismo que Joaquín Guzmán López.

No sabemos cómo fue que las agencias norteamericanas planearon y ejecutaron el operativo, únicamente que hubo una llamada de la aproximación del avión al aeropuerto de El Paso, Texas, donde ya era esperado por todo un contingente de agentes norteamericanos que, en la versión del propio gobierno de EEUU, eran dirigidos por el FBI.

No sabemos cómo se originó el contacto y el acuerdo de la entrega de Joaquín Guzmán López, hermano de Ovidio del mismo nombre, quien iniciará su proceso judicial como colaborador del sistema judicial norteamericano.

No sabemos si es verídica la versión de Ismael “El Mayo” Zambada, quien en 50 años no pudo ser capturado por ninguna autoridad, que fue secuestrado y llevado contra su voluntad a El Paso, Texas.

No sabemos porqué el gobierno norteamericano guardó un prolongado silencio y se ha negado a proporcionar información detallada al gobierno mexicano, salvo un comunicado mínimo de cinco puntos sumamente escuetos.

No sabemos porqué el gobierno mexicano dice no saber nada, inclusive las verdaderas características del avión utilizado y el aeropuerto del cual partió, como también dice no saber nada de lo que está ocurriendo al interior del cártel de Sinaloa, que cambia a su principal líder histórico y al segundo de los hermanos apodados “Los Chapitos”, quienes lideran la otra facción.

No sabemos cómo manejará el gobierno norteamericano el caso de Ismael “El Mayo” Zambada, considerada la principal captura del gobierno de Joe Biden y también la principal en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, quien posee información altamente confidencial sobre las relaciones de corrupción entre el cártel de Sinaloa y los gobiernos estatales y el federal.

No sabemos qué otras operaciones realiza el gobierno norteamericano en México, ante la política de López Obrador de “abrazos y no balazos”.

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