El Papa León XIV obligado a tomar postura ante Trump

El Papa León XIV obligado a tomar postura ante Trump

Por: Gerardo Lozano

Va comenzando, ciertamente, pero se volverá ineludible que asuma postura ante el drama de la migración mundial, la discriminación y la exclusión de las personas por motivo de raza, no hacerlo le colocaría en una posición omisa ante el drama que se esta dando a nivel mundial

El drama de los migrantes y el resurgimiento del racismo es hoy un problema crítico a nivel mundial, pero en ninguna otra parte del mundo está teniendo tanta repercusión como en los Estados Unidos de Norteamérica, bajo las políticas antiinmigrantes de Donald Trump y su racismo militante, que abarca no solo a los hispanos sino a cerca de 40 países del mundo.

El Papa León XIV, Robert Francis Prevost, es norteamericano y ha tenido una extensa pastoral en el Perú, inclusive tiene ambas nacionalidades, por lo cual está íntimamente relacionado con los EEUU y con Latinoamérica.

Va comenzando, ciertamente, pero se volverá ineludible que asuma postura ante el drama de la migración mundial, la discriminación y la exclusión de las personas por motivo de raza, no hacerlo le colocaría en una posición omisa ante el drama que se esta dando a nivel mundial.

Al menos en los Estados Unidos de Norteamérica la casi totalidad de los inmigrantes que están siendo violentados por el gobierno de Donald Trump son católicos, por lo cual la iglesia tiene un deber de conciencia.

En el pasado la iglesia católica ha sido omisa en muchos problemas históricos sumamente graves, acontecidos en sociedades católicas, como las dictaduras latinoamericanas, pero si este nuevo papa está realmente comprometido con los pobres, con los derechos humanos y los más desposeídos, tiene un compromiso frente al gobierno de Donald Trump, siendo el primer papa norteamericano en la historia de la iglesia.

La adopción del nombre de León XIV por parte de Prevost se ha interpretado como su relación doctrinal con el papa León XIII, el papa que ha asumido la postura más explícita de la iglesia frente a la problemática de los obreros y los desposeídos, a través de la notable Rerum Novarum o de los Derechos y Deberes del Capital y el Trabajo, emitida en 1891, en plena revolución industrial, cuando las condiciones de los trabajadores eran terribles en casi todo el mundo.

Hasta ahora León XIV ha mantenido un perfil de bajo a muy bajo, al grado de que no ha despertado mayor emoción su nombramiento e, inclusive, su nombre es todavía muy desconocido; mucho más su personalidad.

Urgen en el mundo personalidades que alcen la voz ante la discriminación racial, los derechos humanos de los migrantes y la inclusión racial, algo que está atacando violentamente Donald Trump, no solo en los Estados Unidos de Norteamérica sino a nivel mundial.

La iglesia católica no parece estar pasando por un buen momento, lo que pone de manifiesto la falta de compromiso en muchos de los más importantes temas del mundo actual, cuyo escenario se está tornando muy complejo.

El mundo católico y el mundo en general, están a la espera de la definición real del perfil y la doctrina que va adoptar el nuevo papa, quien llega al cargo a los 69 años de edad, en muy buenas facultades físicas y con un conocimiento profundo tanto del bloque de los países ricos del norte, como de las carencias y necesidades del sur, donde ha trabajado como pastor casi toda su vida.

La iglesia católica tiene una presencia menor en los Estados Unidos de Norteamérica, pero tiene una presencia muy importante en Latinoamérica, es de hecho Latinoamérica la región donde más fieles tiene la iglesia a nivel mundial, de ahí que los dos últimos papas hayan surgido precisamente de esta región.

Aunque la iglesia católica mexicana tiene la segunda presencia a nivel mundial, solo después de Brasil, el peso moral e institucional de la iglesia como institución ha venido disminuyendo notoriamente, al grado de verse relegada a un segundo orden, lo que se ha debido en buena medida al pobre discurso de la jerarquía católica mexicana y a su falta de contundencia en su visión de la problemática del país.

León XIV no puede hacer a un lado el hecho de ser norteamericano, como tampoco puede optar por la omisión sobre los grandes problemas que enfrentan hoy los hispanos al interior de los Estados Unidos de Norteamérica con el gobierno de Donald Trump, y el retorno de corrientes ultraderechistas que se creían superadas y han sido la causa de graves injusticias históricas en la integración de lo que hoy es la potencia mundial.

Comentarios de Facebook
Facebook
Twitter
LinkedIn

Te podría interesar: