Aseguradoras y hospitales privados hacen insostenible el pago de seguros de gastos médicos

Aseguradoras y hospitales privados hacen insostenible el pago de seguros de gastos médicos

Agencias/Redacción

El actual modelo del seguro de gastos médicos en México no es sostenible, pues las tarifas van a seguir aumentando y escalando los precios, lo que va a provocar que cada vez menos gente pueda tener acceso al seguro en el país

El abuso en los costos de los seguros de gastos médicos mayores, especialmente entre los adultos mayores, pone en riesgo la posibilidad de seguir contratando este servicio, el cual representa un ahorro hasta del 14% del gasto público de salud que realiza el estado.

Las aseguradoras, que están teniendo incrementos desproporcionados, justifican los mismos en los cobros, también desmesurados y sin ninguna regulación, de los hospitales privados de todos los niveles. Al final, esta política de avaricia podría mermar seriamente el negocio tanto de aseguradoras como de hospitales.

Las aseguradoras, que son negocios financieros, están aplicando políticas que pueden considerarse deshonestas. Al menos este es el caso de los adultos mayores a partir de los 60 años de edad, a quienes aplican incrementos en sus pólizas de hasta cuatro y cinco veces el índice de inflación oficial, pero además tienen como consigna el deshacerse de adultos mayores de 65 años que tienen algún antecedente de salud que, a su juicio, les implica el riesgo de perder las utilidades acumuladas.

La ley, que es sumamente laxa, les permite incrementar el costo de las pólizas a voluntad, sin que el usuario tenga algún tipo de protección, pues la CONDUSEF, en estos casos, no tiene dientes y no puede hacer nada, y tampoco quiere.

Por su parte los hospitales privados se han convertido en negocios que buscan utilidades sumamente altas, incrementando los costos, con políticas que convierten los servicios médicos en servicios de lujo, lo que puede generar el retiro de la clase media e inclusive de una buena parte de la clase media alta.

A los hospitales se añaden las políticas de lucro de los médicos especialistas, quienes buscan ser parte del gran negocio de aseguradoras y hospitales, no obstante que todos ellos han obtenido sus especialidades en hospitales públicos, como el IMSS y el ISSSTE, de los cuales siguen siendo empleados o son jubilados. 

Una operación de columna vertebral, en su región lumbar (cintura), que no tenga complicaciones especiales, tiene hoy un costo de un millón 100 mil pesos, si esta se realiza en el Hospital Español o el Hospital Ángeles de Torreón. Un millón 100 mil pesos es el costo de una vivienda o el costo de cuatro automóviles compactos.

LOS AGENTES DE SEGUROS LO RECONOCEN

Quienes tienen que dar la cara ante los usuarios de seguros son los agentes, quienes hacen la venta y llevan la atención y el seguimiento de cada persona que cuenta con una póliza de seguros de gastos médicos mayores.

Ante lo que es ya inocultable y las fuertes tensiones que se están dando por el abuso en los costos tanto de los seguros como de los servicios hospitalarios y médicos, la asociación de agentes de seguros y fianzas ha reconocido públicamente el problema, aunque se lo atribuyen solamente a los costos de los servicios hospitalarios, pero los hospitales opinan lo mismo de las aseguradoras, aunque los agentes únicamente son empleados: el último eslabón de un gigantesco negocio que ha estado prosperando a la sombra del derrumbe del sistema de salud pública en México, cuyo deterioro sigue en caída libre.

El actual modelo del seguro de gastos médicos en México no es sostenible, pues las tarifas van a seguir aumentando y escalando los precios, lo que va a provocar que cada vez menos gente pueda tener acceso al seguro en el país, reconocieron directivos de la Asociación Mexicana de Agentes de Seguros y Fianzas (Amasfac).

En conferencia de prensa, en el marco del 34 Congreso Iberoamericano Confederación Panamericana de Productores de Seguros (Copaprose) México 2025, Cristóbal Ponce, presidente del Comité de Salud de la Amasfac, reveló que el costo de la salud privada en México va a aumentar 4.5 veces más que la inflación general y es la más alta en Latinoamérica.

“El país con más diferencia entre la inflación general y la inflación médica privada es México. En el mundo se espera que la inflación para 2025 del sector salud privado sea del 10 por ciento. En México se espera que sea el 15 por ciento, lo que va a impactar mínimo el 15 por ciento de la tarifa.

“México tiene un problema que si las autoridades no le ponen un freno, pues vamos a tener que correr riesgos muy altos de lo que es el seguro de gastos médicos”, precisó Ponce.

Alertó que poner topes a los costos de las primas no es una respuesta al problema, ya que el aumento del costo de las primas no es el problema.

El aumento de las primas es el reflejo del problema, el verdadero problema es el aumento de los costos hospitalarios, principalmente, y de los insumos médicos y del envejecimiento de la población.

Lo que tienen que atender las autoridades, recomendó el especialista de la Amasfac, es regular los precios hospitalarios, por lo menos que haya transparencia. Debería de haber guías médicas más claras y no existe esa regulación y esa transparencia.

Dentro de algunas cosas que son factibles está la exención del IVA a personas mayores. “Si el gobierno quisiera ayudar, los seguros de gastos médicos podrían estar exentos, al menos para los mayores de edad. El seguro le ahorra el 14 por ciento del presupuesto.

Mónica Estrada, secretaria nacional de la Amasfac, explicó que la mayoría de las personas vienen con una póliza de prestación. Hace unos años, las empresas tenían un beneficio fiscal por dar la prestación, lo han venido cortando y acotado y menos empresas dan la prestación de un seguro médico, donde se vuelve un círculo virtuoso y ya no entra dentro del gasto público.

En el 2024, la industria de seguros en México pagó 122 mil millones de pesos de siniestros de gastos médicos; es decir, sería como formar a un millón 300 mil personas y decirles que se les va a pagar su salario mínimo anual de una vez. Y representa el 14 por ciento de lo que el gobierno federal paga dentro de su presupuesto en la atención pública de salud.

La siniestralidad de 2024 contra 2023 aumentó 14.9 por ciento y lleva varios años.

Hasta ahora, el gobierno federal, que es quien tiene el poder de hacerlo, no se ha interesado en el problema, como tampoco lo ha hecho la Cámara de Diputados y la Cámara de Senadores, aunque los partidos de la oposición (MC y PRI-PAN) han presentado dos iniciativas para la modificación de la Ley de Seguros y Fianzas, en su artículo 202, para limitar el incremento desproporcionado de los costos tanto de los hospitales como de las pólizas de seguros.

Como bien lo señala la Amasfac, el modelo, tan como está operando actualmente, es inviable y va a terminar matando la gallina de los huevos de oro para los propios hospitales privados y las aseguradoras, cuando en una política inteligente de salud por parte del gobierno federal, reforzar y darle estímulos al sistema de salud privado le quita mucha presión al sistema público, para el cual hoy no existen los recursos suficientes.

Está visto que los hospitales privados, los médicos y las aseguradoras son incapaces de autorregularse, mucho menos de realizar cabildeo ante el poder legislativo para buscar estímulos fiscales a su clientes, para disminuir los costos y hacerlos más accesibles, hasta alcanzar al menos el 20% de la prestación de servicios médicos del país, que es el porcentaje que tienen muchos países desarrollados.

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