Por: Álvaro González
¿En qué momento este deporte se volvió un fanatismo enajenante, violento, completamente irracional y no un simple deporte de entretenimiento, que solo debería de servir para divertirse un rato?
Cada quince días iba al viejo estadio Corona a ver jugar al Santos-Laguna. Hay que decir que el boleto de entrada no me costaba: entraba de gorra; toda la prensa entrabamos de gorra. La hora en que se jugaba era sumamente incómoda, más en domingo que hay tiempo de dormir una buena siesta. Casi todo el año el calor era un entrenamiento por si al final me toca ir al infierno. Los baños eran de cantina barata y terminabas con los zapatos orinados. No había palcos ni ridiculeces clasistas, sólo una sombra bajo un techo de lámina y cerveza bien fría que había que pedirle a gritos a Marín, que resulta que era un apodo del cervecero, pues quien sabe como se llamaba realmente. Pura incomodidad, pero aquello podía ser muy divertido y el espectáculo casi siempre era bueno.
Un buen domingo dejé de ir y cambié mi entretenimiento. Ahora paso mis domingos de forma campestre, en una huerta nogalera que me da un gran relajamiento, en compañía de mi mujer, mis perros y mis árboles. Duermo siestas tan largas como el cuerpo las pida y gozo de otros divertimientos.
Muy raras veces veo en la televisión futbol, prefiero películas y series de Netflix. Si el Santos-Laguna gana pues que bueno; si pierde, pues ni modo, debe ser por algo que no hicieron bien. Si el equipo es el peor de la liga ni sufro ni me acongojo, por algo será y no me interesa descifrarlo.
Dicho en palabras simples para mí el futbol es una opción de entretenimiento, un deporte muy popular ciertamente, pero, ni en broma, una religión, sino once muchachos en calzoncillos de un lado y once del otro tratando de meter una pelota en una red bastante grande.
Con lo que vi algunos años en el viejo estadio Corona tengo suficiente. Reconozco que hay deportes que me gustan más, pero por ninguno de ellos sufro, porque se me hace una tontería que algo que se inventó para divertir haga sufrir a la gente. Por esta razón me he quedado impresionado con esta noticia que he leído recientemente, elaborada por la prestigiada agencia internacional EFE, y me pregunto ¿En qué momento el futbol se volvió un fanatismo enajenante, violento, completamente irracional y no un simple deporte de entretenimiento, que solo debería de servir para divertirse un rato?
Vea usted la nota y saque sus propias conclusiones. Tome en cuenta que sucedió en París, una ciudad que es icónica en la cultura occidental, de la cual muchos hemos tenido la oportunidad de atesorar hermosos recuerdos. Da mucha pena el imaginar el París que describe esta trágica narración, que se origina por la victoria en un torneo del equipo de futbol local.
Dos personas muertas, 200 heridos, un policía en coma y 692 incendios es el saldo de los festejos en Francia luego de que el PSG ganó la Champions
Las celebraciones en todo el país tras la conquista del París Saint-Germain se salieron de control y terminaron en tragedia; y hoy hay desfile del equipo.

EFE.- Dos personas muertas y casi 200 heridos, entre ellos un policía que está en coma, es el balance provisional de las autoridades francesas sobre las multitudinarias celebraciones de anoche en todo el país por la victoria del PSG en la Champions, la primera en su historia.
En este contexto, el nuevo campeón de Europa celebrará el título con sus seguidores en un desfile en los Campos Elíseos de París (17.00 hora local), será recibido en el palacio del Elíseo por el presidente francés (19.00), Emmanuel Macron, y terminará la jornada en el estadio de los Parques de los Príncipes (19.30).
Al menos 192 personas han resultado heridas y se han declarado 692 incendios, de los que 264 afectaron a vehículos, de acuerdo con el balance provisional de las autoridades.
Asimismo, al menos 22 miembros de las fuerzas del orden resultaron heridas, así como siete bomberos zapadores. Un policía está en coma inducido en la localidad de Coutances (norte) después de haber sido alcanzado por un petardo. Según ‘Le Figaro’, el agente fue trasladado al hospital de Caen.
Un joven de unos 20 años -y no una mujer como se había informado previamente- falleció en París tras ser golpeado por un coche mientras conducía un scooter en una calle del barrio XV, en el oeste de la capital y no muy lejos del estadio del PSG.
“En este momento, podemos pensar que ese accidente está vinculado a las celebraciones, pero tenemos que ser prudentes y falta que la investigación judicial en marcha lo confirme”, dijo el prefecto de la Policía de París, Laurent Núñez, en una rueda de prensa.
En la noche del sábado, en una localidad de las Landas francesa, a unos 700 kilómetros de París, un menor de 17 años perdió la vida tras ser apuñalado en el pecho, en unas circunstancias aún por dilucidar. El adolescente tuvo que ser trasladado a un hospital de Dax en estado grave, pero no sobrevivió a las heridas.
El diario local ‘Sud Ouest’ señaló que se desconoce, de momento, si el joven era un seguidor e informó de que la Policía Judicial de Bayona investiga los hechos.
Las dos muertes han sido los episodios más graves ocurridos durante las celebraciones del PSG conocidos hasta ahora.
A 500 kilómetros al sureste de París, en Grénoble, un coche atropelló esta madrugada a una multitud e hirió a cuatro miembros de una misma familia, dos de ellos gravemente.
Asimismo, en París y sus afueras, epicentro de las celebraciones, cerca de 500 personas han sido arrestadas por altercados con la Policía y se han registrado numerosas degradaciones y saqueos de al menos cuatro establecimientos, a pesar de la presencia de unas 5,000 fuerzas del orden.
“No podemos considerar que el dispositivo haya sido un éxito, porque ha habido saqueos, que era lo que queríamos evitar (…). Pero tampoco un fracaso, porque han venido miles de personas solo para saquear y hemos evitado que muchos lo hiciesen”, declaró Núñez.
Para los actos de esta tarde, las autoridades fijaron un tope de 110,000 aficionados para asistir al desfile de los Campos Elíseos de París y, para la celebración en el Parque de los Príncipes, habrá un acceso limitado con prioridad para los socios del club.
Buena parte del París más señorial y turístico estará cerrado este domingo a la circulación de vehículos y varias estaciones de metro de la zona de los Campos Elíseos no estarán operativas.







