Claudia Sheinbaum: el segundo piso o el sótano de la 4T

Claudia Sheinbaum: el segundo piso o el sótano de la 4T

Por: Rodrigo Tejeda

La inviabilidad de las megaobras del sexenio anterior se vuelve evidente con el paso de los meses y las obras nuevas son muy pocas y escasean los recursos. A medida que estas obras se vayan evidenciando poco a poco, puede trascender el enorme fondo de corrupción que hay detrás de ellas.

El 2024 fue políticamente eufórico para el morenismo, al ganar arrolladoramente la elección presidencial, después de realizar un gasto extraordinario de 2 billones de pesos y de violentar todas las disposiciones legales tanto en tiempos de campaña, en simulación, uso de recursos públicos y manejo de dinero negro, pero finalmente había felicidad y Claudia Sheinbaum sería la primera presidenta, encargada del llamado “segundo piso” de la 4T y de continuar, fielmente, con el proyecto de Andrés Manuel López Obrador, pero apenas en noviembre del año pasado el escenario económico y político del país comenzó a ensombrecerse, a tal grado que lo que sería el segundo piso de la 4T parece orientarse más bien hacia el sótano del movimiento morenista.

Lo primero fue asumir las cuentas heredadas por el gobierno de AMLO, que incrementó la deuda gubernamental hasta en 6.6 billones de pesos, a razón de 1.1 billones por cada año de su sexenio, lo que obligó a presentar un Presupuesto de Egresos de la Federación con un enorme recorte, para tratar, como propósito, de bajar el déficit fiscal a la mitad, lo que ha dejado en la hambruna al programa de obras públicas del gobierno federal y de los estados y municipios.

Lo segundo fue asumir que el país se encontraba sumido en la más grave crisis de seguridad de su historia moderna. El estallido de la narco-guerra en Sinaloa solo era la punta de un problema de proporciones nacionales; un volcán que puede hacer erupción en cualquier momento.

Claudia Sheinbaum propuso de inmediato un nuevo Plan Nacional de Seguridad y envió dos iniciativas de ley al poder legislativo, solo para evidenciar que el poder legislativo está bajo el control de su antecesor, cuyos dirigentes no atienden a palacio nacional sino a Palenque.

Para oscurecer más el escenario, el 2024 terminó con una desaceleración de la economía del país y un índice de crecimiento apenas por encima del 1%, pero con compromisos de gasto social elevadísimos, del cual depende el control de la clientela política del partido oficial.

Además del grave problema de seguridad heredado, los indicadores en salud y educación eran, y son, también críticos, solo que ahora no hay dinero para buscar una solución a mediano y largo plazo. 

Comprometida bajo juramento con la herencia de López Obrador, quien sigue controlando gran parte del gabinete presidencial y, directamente, el partido oficial, Claudia Sheinbaum mantuvo la elección popular del poder judicial, un proyecto sin pies ni cabeza, que tendrá un costo altísimo para el país, pero le dará al obradorismo el control total del sistema político nacional.

LA LLEGADA DE DONALD TRUMP

Si el gobierno de Sheinbaum inició con un escenario complicado y con pronósticos tormentosos por la herencia real de AMLO, la llegada de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos vino a convertirse en la tormenta perfecta.

La locura de Trump ha trastornado el orden de la economía mundial, pero le pega a México de una manera más drástica que a cualquier otro país, porque México es el país que tiene el mayor volumen de comercio con los EEUU a nivel mundial y, además, porque se encuentra en un momento muy vulnerable de su economía y en aquellos aspectos que mueven el discurso trumpista: la seguridad, el consumo de drogas, la migración y la balanza comercial.

Lo de los aranceles pareciera un tema inclusive viejo, por lo manoseado que está, y el comportamiento totalmente anormal como lo maneja el vecino ultraconservador, pero, pase lo que pase al final del día, la incertidumbre está centrada y México, como país de destino de inversiones, lo que tanto se denominó como el nearshoring o “reubicación” de empresas extranjeras en nuestro país, se terminó y a este se le apostaba como la principal oportunidad de crecimiento económico del país, clave en estados como Coahuila y en general en los estados considerados más prósperos del país.

Pero esto no solo golpea a la inversión extranjera en México, que es la más importante, sino también a la inversión del capital nacional. Hay un parón en los planes de inversión, que es el efecto inmediato de la incertidumbre; del no saber cual es el escenario de la economía norteamericana y global en el corto y mediano plazo.

Los especialistas volvieron a recortar su proyección de crecimiento para la economía mexicana en el 2025, de 0.50 en marzo a 0.20%, de acuerdo con la Encuesta sobre las Expectativas en Economía del Sector Privado elaborada por el Banco de México (Banxico) del mes de abril.

Además, los especialistas consultados ven más probable que la economía se contraiga en el segundo trimestre del 2025, con 41% de probabilidad frente a 33% que veían hace un mes.

Para el 2026, igualmente se redujo la expectativa de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) mexicano, de 1.60 a 1.50 por ciento.

En el primer trimestre de este año, la economía mexicana habría crecido 0.2% a tasa trimestral, evitando de esta manera caer en recesión técnica, según datos de la estimación oportuna del PIB nacional del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Además, los expertos consultados aumentaron ligeramente su proyección de la inflación en México al cierre de 2025, de 3.70 a 3.80%, indicó la más reciente encuesta del banco central mexicano.

Respecto a la inflación subyacente (la que excluye los precios más volátiles, como los de los alimentos o los energéticos) ahora pronostican que cerrará el presente año en 3.90%, desde el 3.76% que veían en la encuesta del mes pasado.

Para el 2026, dejaron prácticamente sin cambios su proyección de que la inflación cerrará en 3.74% (preveían 3.70% en marzo) y en 3.72% en 2027 (igualmente veían 3.70% hace un mes).

Respecto al tipo de cambio, los especialistas consultados esperan que el dólar se venda a 20.81 pesos por dólar al finalizar el 2026, un centavo más que en la encuesta de hace un mes.

 

LOS PROBLEMAS INTERNOS O EL PODER DESGASTA

Frente a la pobreza y el extravió de los partidos de oposición en México, muchos pensaban que el gobierno de Sheinbaum transitaria de manera sino tersa, sí suave, porque es tal la debilidad de la oposición que hay que inventarla, pero los verdaderos problemas han comenzado a brotar del interior y de las inconsistencias y aberraciones del nuevo grupo en el poder.

Los voceros de la presidenta afirman que tiene un 82% de aprobación y se dedican a desvirtuar cualquier crítica contra su gobierno, pero semejante nivel de aceptación no se refleja en el ambiente que hay ahora en el país, que es muchos estados es de crispación.

A finales de mayo los voceros oficiales anunciaron que la aprobación había bajado a un 77%, que sigue siendo, en la teoría, muy alta.

Cada vez se vuelve más palpable que Claudia Sheinbaum es una presidenta tutelada, que no tiene en sus manos todos los hilos del poder, aunque venga de una elección que le dio una votación histórica.

Pese a ello se empeña en mantener la apariencia de encubrir todos los problemas que le han sido heredados, pero ha comenzado a sufrir un desgaste por ello.

No solo los cárteles del crimen organizado la desafían, sino también al interior del obradorismo hay camarillas y liderazgos que están operando por su cuenta, como son los liderazgos del poder legislativo. El ejército y la marina no están conformes con los términos de su nuevo Plan de Seguridad Nacional, por lo que mantienen bloqueadas las iniciativas de leyes y están presionando la modificación de las mismas. El crimen lo aprovecha y ataca.

La inviabilidad de las megaobras del sexenio anterior se vuelve evidente con el paso de los meses y las obras nuevas son muy pocas y escasean los recursos. A medida que estas obras se vayan evidenciando poco a poco, puede trascender el enorme fondo de corrupción que hay detrás de ellas.

La corrupción no para; como tampoco paran los problemas con los dispendios y excesos de una parte de los nuevos hombres en el poder. Sheinbaum se empeña en dar códigos y consejos morales pero finalmente encubre y justifica todo.

En mayo se ha ido destapando un gigantesco entramado de corrupción con el llamado “huachicol” fiscal, en el que participan altos funcionarios del gobierno anterior y del actual. Gigantescos buques con millones de litros de combustible ilegal, decomisos de millones almacenados por otros medios, y no hay un solo político o funcionario de alto nivel en la cárcel. El daño patrimonial a Pemex es gigantesco.

Todo esto va desgastando y carcomiendo al nuevo grupo en el poder, que inicia apenas pero que ya está siendo puesto a prueba por algunos de sus más radicales aliados, como la CNTE, que le ha puesto sitio a palacio nacional y a la ciudad de México.

Mientras los problemas brotan del propio morenismo, el gobierno norteamericano jala más de la cuerda y actúa de manera unilateral, dispuesto a obtener resultados concretos sobre el crimen organizado, exigiendo la cabeza de políticos, funcionarios de alto nivel e inclusive gobernadores morenistas o aliados.

Es difícil por momentos no perder la noción de que el actual gobierno tiene apenas ocho meses en funciones, pero pareciera mucho más viejo.

Lejos de poder levantar un segundo piso, como le habían llamado a la continuidad, el de Claudia Sheinbaum se perfila como un gobierno de muy bajo crecimiento económico, con todo lo que ello implica en empleo, inversión pública, servicios y niveles de pobreza, pero no solo la economía tiene problemas: hay otros problemas internos y externos muy críticos, como la seguridad, la salud, la educación, la infraestructura pública, la corrupción, a lo cual hay que añadir las consecuencias de los cuatro años del segundo gobierno de Donald Trump, que concluye hasta el 2028 y no pasa mes sin que de un problema nuevo.

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