El humilde expresidente Andrés Manuel López

El humilde expresidente Andrés Manuel López

Por: Marcela Valles

Andrés Manuel López tiene el indudable mérito de haber reorientado la política mexicana hacia el tema social; hacia el grave problema de la pobreza, pero está pendiente una evaluación rigurosa de su gobierno

AMLO se ha reinventado a sí mismo para tratar de ser un personaje que tenga cabida en los libros de historia, como un legendario expresidente de México; el que inició la cuarta gran revolución del período independiente del país, que regresó al pueblo al poder y acabó con la pobreza.

Ante muchos sectores sociales y medios de comunicación que están en su nómina o en sus favores, ha logrado posicionarse como un gran presidente, lo que le permite, en teoría, una supuesta aprobación ciudadana de hasta un 80%, por lo menos eso dicen algunas encuestas.

Andrés Manuel López tiene el indudable mérito de haber reorientado la política mexicana hacia el tema social; hacia el grave problema de la pobreza, pero está pendiente una evaluación rigurosa de su gobierno que, ya en los primeros recuentos, deja muchos saldos pendientes y un balance que no le favorece nada en asuntos tan delicados como la seguridad pública, la educación, la salud, la deuda pública, el déficit fiscal, la ciencia y la tecnología, la cultura, la migración, entre los principales temas.

Pero en materia de populismo ha estado muy aplicado. Por lo menos 25 millones de mexicanos, lo necesiten o no, reciben una ayuda gubernamental de dinero en efectivo, y eso le convierte por supuesto en un presidente muy popular.

¿Cómo no va a ser popular y bien visto por una pareja de adultos mayores, digamos de 66 años, que recibe cada bimestre 12 mil pesos en efectivo? Eso le cambia la economía a quien la tenía precaria, pero también le caen bastante bien a quienes, no teniendo la necesidad, reciben 72 mil pesos anuales extras, los que pueden servir para muchas cosas, como irse de vacaciones, pagar el predial, pagar la mensualidad de un vehículo nuevo, en fin.

Si a eso se le agrega la mentira repetitiva de que está combatiendo la corrupción y su gobierno es inmaculado, limpísimo, algo que es casi una excentricidad en México, la admiración aumenta, pues la gente piensa que el dinero que recibe proviene del ahorro y la buena administración y no, como es el hecho, de haber aumentado la deuda gubernamental en 5 billones de pesos, un poco más del 50% en que la recibió.

Sin embargo, él desea la gloria personal y el poder absoluto. Para hacerlo hay que ir creando un personaje mítico, y lo mítico requiere ser anecdótico. Por lo tanto, sin que nadie se lo pregunte, él se ha puesto a contar cómo es que será su vida como expresidente.

Según sus propias palabras, se irá a vivir a su finca de “La Chingada” en Palenque, Chiapas, casi frontera con Tabasco. Ahí vivirá de la forma más sencilla y frugal imaginable, pues se necesita poco dinero. Deambulará entre los changos negros y araña, las guacamayas, los frondosos árboles del paraje selvático, en camiseta y huaraches, porque hace algo de calor, y se dedicará a investigar y escribir sobre la historia prehispánica de México.

Vivirá, él lo dijo expresamente en su sermón de las mañaneras, de la pensión que le dará el ISSSTE, que es aproximadamente de 37 mil pesos mensuales, pues haciendo las cuentas, ha cotizado por 20 años: 6 cuando fue regente de la ciudad de México; 6 como presidente y otros 8 que dice fueron en el Instituto Indigenista y en otra dependencia cuando era joven. Los papeles de los últimos 8 se habían perdido, pero le dieron la mano para resolverlo.

Aún con los 20 años cotizados, como dice socarronamente Felipe Calderón, “le faltan muchas semanas” para poderse pensionar, pero eso es lo de menos, él vivirá de su pensión de 37 mil pesos mensuales, más unos ahorritos que tiene y le guarda Beatriz, su pareja, que provienen de su ingreso como presidente y los derechos de autor de los 20 libros que ha publicado.

Vivirá solo en medio del verdor de “La Chingada”, pues Beatriz Gutiérrez se queda en la ciudad de México, con Jesús, su hijo adolescente, así que les dará sus vueltas, pero como no puede viajar en línea de aviación comercial, lo hará por carretera, todavía no se sabe exactamente cómo, pues el viaje es de casi un día de duración, sin hacer escalas, y el ya tiene 71 años y varias enfermedades.

Su pareja, de 55 años, él, ya se dijo, de 71, seguirá con su vida académica y atendiendo a Jesús, que está en esa etapa ordinariamente difícil de la adolescencia.

En resumen: será un expresidente humilde, de austeridad franciscana, recluido en sus libros y totalmente ajeno a la política, pues ya cumplió con su gobierno y le dejó “encaminado” (otros dicen que amarrado) el gobierno a su sucesora Claudia Sheinbaum.

Quitando la actuación de humildad, el retiro de Andrés Manuel López se parece mucho al del expresidente Álvaro Obregón, quien decía: “aquí sentado en mi rancho de Sonora alcanzo a ver muy bien el palacio nacional”.

Él es el dueño de Morena; el guardián del nuevo gobierno y el mesías de la 4T. Si algo se desvía de sus planes, su mano se movería desde el verdor selvático de su retiro hasta el palacio nacional, que estará viendo de manera permanente.

Tendrá todos los servicios que corresponden a su poder. Si algún mal o inquietud le aqueja irá por él de inmediato algún avión militar, sin que nadie sepa los detalles.

Estará informado de todo lo que quiera estar informado y, por supuesto, que dinero no necesitará traer, más de los 200 pesos que él dice siempre guarda en su cartera, donde lleva también la estampita de ¡Detente! (quiere decir de fondo ¡Detente satanás!), que le regaló alguna persona del pueblo, de quienes le quieren tanto y lo van a extrañar, sobre todo cuando tengas ganas de llorar, como dice la canción.

¿Y si pasara lo que dice la otra canción? “Dicen que la distancia es el olvido/pero yo no logro concebir esa razón” No, eso sería como la otra de “Mátame, pero no me olvides vida mía”. Total, que lo más probable es que las cosas del país seguirán desde La Chingada ¿O de La Chingada? Ni modo, por algo se llama así el tal ranchito.

Comentarios de Facebook
Facebook
Twitter
LinkedIn

Te podría interesar: