Por: Eduardo Rodríguez
Estas formas de delincuencia que se están presentando en la laguna de Durango, son las nuevas modalidades que está empleando el crimen organizado en otros estados de país, donde el crimen busca apoderarse del control de las actividades productivas, iniciando por las actividades agrícolas y pecuarias, pasando por el control de los recursos hídricos
En plena campaña electoral por las presidencias municipales en la comarca lagunera de Durango el problema de la inseguridad hizo crisis, al denunciar públicamente varios organismos del sector agrícola y pecuario que “grupos ajenos”, que son grupos delincuenciales que se hacen pasar por nuevos sindicatos, se han apoderado de la comercialización de los suministros agrícolas, tienen bajo su control los módulos de riego, cobran cuotas de piso y realizan todo tipo de extorsiones a los productores, en lo que es un estado generalizado de inseguridad, que se da de manera más acentuada en el municipio de Gómez Palacio, donde está concluyendo el gobierno priista de la alcaldesa Leticia Herrera Ale.
La denuncia, presentada por organismos como la Unión Ganadera Regional de La Laguna, la Unión Norte de Engordadores de Ganado, la Asociación de Agricultores de la Región Lagunera, el Consejo Agropecuario de la Comarca Lagunera, entre otros, refiere que “Estos grupos han asumido el control del mercado agropecuario de la Comarca Lagunera del estado de Durango, obligando al pago de cuotas, estableciendo precios y controlando el acceso al forraje proveniente de otras entidades, particularmente de Chihuahua. También se han apoderado de la comercialización de la pollinaza producto de la actividad avícola regional”.
La denuncia de las agrupaciones agropecuarias se da también como respaldo a los señalamientos del Consejo Cívico de las Instituciones (CCI) Laguna y las Mesas de Seguridad y Justicia de Torreón y La Laguna de Durango, en donde señalaron que en Gómez Palacio hay “una degradación constante y muy alarmante de las condiciones de seguridad y del estado de derecho”.
Refirieron señalamientos del sector agrícola y pecuario en La Laguna de Durango ante las “crecientes y descaradas extorsiones” por parte de un grupo sindical que, con amenazas, se ha apropiado de la comercialización de varios productos e insumos del sector primario. refirieron que esta situación se presenta también en los módulos de riego de la región Laguna de Durango, en donde personas que no son ni ejidatarios ni derechohabientes de los módulos, han tomado el control de la distribución de agua para uso agrícola, desplazando a usuarios legalmente establecidos.

PASIVIDAD DE LAS AUTORIDADES
Ante las denuncias, el viernes 25 de abril, el Secretario de Seguridad en Durango, Óscar Galván Villarreal se reunió con el Mando Especial de La Laguna y empresarios de distintos sectores de la Laguna de Durango, a quienes les aseguró que ninguna persona o grupo condicionará las actividades comerciales e industriales de la región.
“Debemos garantizar la seguridad en la entidad de una manera firme”, comentó y exhortó a los empresarios agropecuarios a que presenten sus denuncias. Dijo que se continuará con el trabajo coordinado entre los tres órdenes de gobierno.
En la capital, el gobernador Esteban Villegas adelantó que tendrán la próxima semana una reunión con el Mando Especial para realizar un operativo para que la gente pueda vender y comprar sus productos, así como para que tengan libre acceso al agua.
Mencionó que estará pendiente del tema, pero exhortó a que se denuncie y se haga público como ahora, porque eso permite al gobierno tener armas y facultades para solucionar el tema.
La postura de los gobiernos municipales y del gobernador del estado, Esteban Villegas, es preocupante, pues el problema se ha venido denunciando hace años, pero lejos de atacar enérgicamente el problema, este ha ido creciendo, extendiéndose a varios municipios de la comarca lagunera de Durango.
La aceleración del problema coincide con la llegada al gobierno estatal de Esteban Villegas, así como el periodo de los gobiernos municipales actuales en Gómez Palacio, Lerdo y otros municipios menores, como Tlahualilo. También está relacionado con la llegada a la región de agrupaciones sindicales, que realmente no son tales, las cuales se dicen respaldadas por el partido oficial Morena.
La petición, que está realizando tanto el Secretario de Seguridad Pública de Durango, Óscar Galván, como el propio gobernador, de presentar denuncias formales es un acto de cinismo, pues se trata de delincuencia organizada, que tiene la capacidad de tomar represalias físicas, lo que ya ha estado haciendo para exigir el pago de cuotas de piso y extorsiones a los productores, quienes están denunciando la incompetencia de los cuerpos policiacos, en especial la inacción del llamado Mando Especial de La Laguna.
De no tomarse medidas, el problema escalará a foros de nivel nacional, debido a la alarmante descomposición de la seguridad pública que se ha vuelto ya crítica para los productores y en general los medios empresariales.
Estas formas de delincuencia que se están presentando en la laguna de Durango, son las nuevas modalidades que está empleando el crimen organizado en otros estados de país, donde el crimen busca apoderarse del control de las actividades productivas, iniciando por las actividades agrícolas y pecuarias, pasando por el control de los recursos hídricos.
Si la problemática no es resuelta puede pasar a la laguna de Coahuila, aprovechando las tensiones que existen entre las fuerzas policiacas municipales y estatales, además de ciertas tensiones políticas que han brotado en los últimos dos años.



