Por: Eduardo Rodríguez
¿Cómo explicar que un partido que obtuvo 452 mil 031 votos apenas en 2017, haya pasado a obtener tan solo 27 mil 819 votos en todo el estado, lo que eliminó sus prerrogativas y lo ha puesto en el sótano de la política coahuilense?
La caída del PAN en las pasadas elecciones del 7 de junio es, con mucho, el caso más estrepitoso del derrumbe de un partido que fue la oposición del PRI en Coahuila durante décadas, posicionado como la segunda fuerza política del estado. Lo sucedido es el resultado de la corrupción, de malas decisiones de su élite y de la aparición de Morena en el escenario estatal, algo para lo cual este partido de centro-derecha no estaba preparado.
¿Cómo explicar que un partido que obtuvo 452 mil 031 votos apenas en 2017, haya pasado a obtener tan solo 27 mil 819 votos en todo el estado, lo que eliminó sus prerrogativas y lo ha puesto en el sótano de la política coahuilense?
En un recuento de los daños, el desplome del PAN inicia precisamente con la elección de 2017, donde estuvo a un paso de ganar la gubernatura.
En esa misma elección el PAN ganó 5 municipios, entre ellos Torreón, Monclova y San Pedro de las Colonias.
Jorge Zermeño Infante ganó, por segunda vez, la presidencia municipal de Torreón, con 96 mil 258 votos. Fue electo para un periodo de solo un año.
El PRI, a manos del PAN, perdió por primera vez los cuatro distritos de diputaciones locales que componen el municipio de Torreón y parte de La Laguna.

En 2018 volvió a haber elecciones municipales y el PAN ganó 11 municipios del estado.
Repitió en Torreón, Monclova, San Pedro de las Colonias y sumó otros seis a los cinco municipios que ya gobernaba.
Jorge Zermeño Infante obtuvo en Torreón una votación de 146 mil 678 votos, contra apenas 87 mil 430 votos del candidato del PRI.
El PAN parecía estar en su mejor momento, pero en esas mismas elecciones Andrés Manuel López Obrador ganó la presidencia de la república e inició una escalada a nivel nacional.
La situación de la oposición en México había cambiado radicalmente y, ni el PRI ni el PAN, supieron leer los tiempos que se avecinaban.
En el 2020 se presentaron las elecciones para renovar el Congreso del Estado. En un proceso con baja participación ciudadana, el PRI se llevó “carro completo” en los 16 distritos del estado con 415 mil 691 votos, pero hizo su aparición Morena desplazando al PAN de la segunda posición con 163 mil 061 votos, mientras que el PAN se fue al tercer lugar con solo 83 mil 469 votos. Morena obtuvo 5 diputaciones y el PAN bajó de 6 a tan solo 3 diputaciones locales por la vía plurinominal.

LA CORRUPCIÓN
Jorge Zermeño Infante era el principal liderazgo que había construido el PAN en Torreón. Electo para un tercer periodo, inesperadamente hizo un mal gobierno, al compartirlo con sus hijos y con un grupo de viejos amigos, quienes ocuparon los cargos principales.
Fue un gobierno lleno de anomalías y manejos fraudulentos de los recursos públicos.
El gobierno de Zermeño Infante concluyó en 2021, pero el 19 de octubre de 2022, el Fiscal Anticorrupción del estado, Jesús Homero Flores Mier, dio a conocer que hasta el momento se tenían un total de 13 carpetas de investigación por presuntos delitos de desvío de recursos públicos, peculado y abuso de funciones de la anterior administración del alcalde Jorge Zermeño Infante, de ellas tres se encontraban judicializadas e igual número de personas vinculadas a proceso.
El exfuncionario Antonio “N” había sido condenado por un monto de 4 millones 425 mil pesos por un contrato de adjudicación directa y no por licitación.
Antonio “N “de 64 años laboraba en la Administración Municipal 2017 y 2018-2021, como titular de la Dirección de Servicios Administrativos en 2018 y posteriormente en el 2019 cuando le asignan la titularidad del Departamento de Mantenimiento de la Dirección de Obras Públicas en la administración del dos veces alcalde Jorge Zermeño Infante.
En ese momento enfrentaba el proceso fuera de la cárcel, sin embargo no podía salir de la Región Laguna.
También se dio a conocer que en el mes de junio, los Agentes de Investigación Criminal Adscritos a laFiscalía Especializada en Delitos de Corrupción, cumplimentaron órdenes de aprehensión en contra de Alma ‘N’ y Luis Mariano ‘N’, ambos ex funcionarios del área de Finanzas del Sistema Municipal de Aguas y Saneamiento, Simas Torreón, durante la administración del mismo Jorge Zermeño Infante.
Igual que Antonio “N”, enfrentaban el proceso fuera de la cárcel.
Increíblemente todo este entramado de corrupción terminó en nada, debido al pacto que suscribieron el PRI y el PAN en diciembre de 2020, para enfrentar las elecciones de 2021. La fiscalía silenció los casos y dejó de dar información a los medios. A la fecha se desconoce qué pasó con los tres funcionarios que ya estaban bajo arresto, pero todo indica que fueron disueltos sus cargos, en un pacto de impunidad.
Así concluyó el gobierno municipal más importante que encabezaba el PAN en Coahuila y esto tendría sus costos y consecuencias en los siguientes procesos electorales.

EL PACTO Y EL DERRUMBE
Temerosos de las elecciones de 2021, donde se renovarían 17 gubernaturas, entre muchos otros cargos de representación popular, el PAN, que era dirigido por Marko Cortés, uno de los líderes nacionales más mediocres e inexpertos en la historia del partido, aceptó realizar una alianza con el PRI para ir en coalición en los próximos procesos electorales.
La alianza, que fue suscrita el 21 de diciembre de 2020, se hizo sin consultar a las bases y a las delegaciones estatales, rompiendo así, de manera abrupta, con toda la tradición ideológica y política de Acción Nacional, que por casi un siglo había sido el partido opositor al PRI.
Gran parte de los militantes y simpatizantes nunca asimilaron esta alianza, que no tenía lógica alguna.
Andrés Manuel López Obrador se había propuesto destruir al PRI, y a esa tarea se entregó durante todo su gobierno, el PAN, en un error grave de estrategia se sumó al PRI, el cual fue poco menos que pulverizado en las elecciones de 2021, donde además Morena logró la mayoría calificada en la Cámara de Diputados y el Senado.
Coahuila se convirtió en un fenómeno aislado, donde el PRI mantuvo su supremacía, pero el PAN perdió su condición de primera oposición. Fue desplazado al sótano de la política estatal.
En la elección de 2021, en la cual se renovaron las alcaldías, el PRI obtuvo 531 mil 931 votos; Morena se confirmó como la nueva oposición con 406 mil 852 votos y el PAN se fue a un distante tercer lugar con 164 mil 400 votos.
De gobernar 11 alcaldías el PAN pasó a solo 4, perdiendo las más importantes, mientras Morena se hizo de 8 alcaldías y el PRI de 25.
En Torreón el costo de la corrupción y el mal gobierno de Jorge Zermeño Infante tuvo un alto costo. El PAN cayó hasta 60 mil 574 votos, contra los 130 mil 852 del PRI y los 101 mil 459 de Morena.
La situación ya parecía crítica para el PAN, pero apenas comenzaba una caída libre.
En la elección de 2023 para renovar la gubernatura esta caída se confirmó. La alianza con el PRI, aunada a la corrupción y la pérdida de cuadros no estaba caminando nada bien, pero la dirigencia del PAN no lo veía así.
En esa elección de 2023 el PRI obtuvo 765 mil 979 votos. Morena se partió; el PT fue por su cuenta, con lo cual obtuvieron 207 mil 660 votos Morena y 178 mil 888 votos el PT, contra apenas 83 mil 024 votos del PAN, quien había firmado, a través del dirigente nacional, Marko Cortés, un convenio que sería escandaloso, donde el PAN se vendía como si siguiera siendo la segunda fuerza política del estado, cuando apenas pudo aportar el 6.17% de los votos.
LA RUPTURA Y LA CAÍDA LIBRE
Para las elecciones de 2023 y 2024, Marko Cortés firmó un convenio con el PRI, el cual posteriormente exhibió, reclamando al gobernador electo, Manolo Jiménez, su incumplimiento y dando por terminada la alianza en Coahuila.
El convenio era realmente obsceno. En él se establecía que el PAN debía obtener cinco diputaciones locales, dos federales, trece alcaldías, entre ellas Torreón, dos secretarías estatales, participación en todos los cabildos, el 20% de las notarías y el 20% de los registros públicos, más otra serie de canonjías, incluido el mantenerle la magistratura a un exdirigente estatal del PAN.
Pese a los resultados de Acción Nacional en la elección de 2023, Manolo Jiménez cumplió con las diputaciones, con las secretarías y algunas otras peticiones, pero se decidió no cederles las candidaturas a las alcaldías de Monclova y Torreón, lo que motivó el enojo de Marko Cortés, quien hizo público el documento, el cual fue escandaloso para la militancia panista, que desconocía la existencia del mismo.
Para el PRI realmente el PAN había dejado de tener interés en Coahuila. El nuevo adversario es Morena.
En la elección de 2024 por la renovación de las alcaldías el PAN, ya en solitario, fue ya un desastre. Obtuvo apenas 65 mil 507 votos en todo el estado, contra 652 mil 645 votos del PRI y 484 mil 866 de Morena. El PAN se fue hasta la cuarta posición, por debajo inclusive del PT. Ganó una sola alcaldía de un municipio pequeño.
En Torreón, que había sido la manzana de la discordia para el rompimiento con el PRI, apenas obtuvo 19 mil 473 votos, con un candidato de perfil muy bajo que hizo una pobrísima campaña y no aspiraba sino a ser regidor del ayuntamiento, lo que en su mediocridad logró.
La caída libre aún no terminaba.
En la elección del pasado 7 de junio de este 2026, donde se renovaron las 25 diputaciones locales, el PAN se derrumbó hasta la increíble cantidad de 27 mil 819 votos en todo el estado y no obtuvo una sola diputación. Alcanzó únicamente el 2.29% de los votos y fue relegado a la última posición, perdiendo sus prerrogativas como partido político, lo que le deja sin presupuesto para las próximas elecciones.
Bajo esas condiciones el PAN está, literalmente, en peligro de desaparición en Coahuila, al menos que algo extraordinario suceda de aquí a las próximas elecciones de 2027, donde se renuevan las diputaciones federales, de las cuales es muy probable que no gane ninguna.
Las malas decisiones de su dirigencia nacional y estatal; la corrupción; la pérdida de liderazgos y el empuje de Morena en el estado han terminado con el PAN, que tenía una tradición y presencia muy importante en Coahuila.




