Por: Álvaro González
Ahora que estamos viviendo las consecuencias de que el partido oficial Morena tenga mayoría absoluta en la Cámara de Diputados y el Senado, se pone más en evidencia el papel tan deplorable que jugaron los partidos políticos de oposición en la pasada elección del 2 de junio.
¿Cómo fue posible que se diera esa mayoría si los partidos, que se supone están conformados por profesionales de la política, sabían las consecuencias que esto implicaba?
Solo parece haber dos opciones: la traición de algunos de esos partidos o la ineptitud, o ambas cosas mezcladas.
Una revisión a los resultados de las elecciones del 2 de junio deja un tufo de sospecha; de números que son inexplicables.
Es el caso del partido Movimiento Ciudadano, que gobierna los estados de Nuevo León y Jalisco, donde estaban en juego 34 diputaciones federales; 14 y 20 respectivamente. De este total de 34 MC ¡ganó una sola diputación federal en Jalisco! Pero ganó la gubernatura y casi la mitad de las diputaciones locales ¿Cómo se puede explicar esto?
En el peor de los pronósticos podría haber perdido la mitad, es decir 17, pero no 33. Parece que el partido jugó a perder las elecciones de diputados federales, de otro modo no se explica qué fue lo que sucedió, porque la explicación del voto diferenciado no alcanza.
En conjunto, la alianza PRI-PAN-PRD ganó apenas 11 senadurías de manera directa y tan solo 42 diputaciones federales de 300 en juego, cuando deberían de haber ganado por lo menos un tercio, por lo que tampoco es convincente lo del voto diferenciado. El PAN ganó de manera directa apenas 7 senadurías; el PRI 4 y el PRD ninguna. Posteriormente al PRD le asignaron 2 senadurías y a ambos senadores los compró Morena para completar la mayoría calificada, igual que a un cínico del PAN y a otro de MC, que era lo menos que se esperaba.
Surgió la falsa esperanza que en la distribución de plurinominales no se diera la sobre representación, pero ya se sabía que la nueva presidenta del INE, Guadalupe Taddei, es gente cercana a Morena y tiene cerca de 10 parientes en la nómina gubernamental de Sonora, como también se sabía el TEPJF se inclinaría por la sobre representación y le daría a Morena una mayoría calificada ficticia, con todas las enormes consecuencias que ello implica.
Como si nada hubiera pasado, el PAN se dispone a nombrar, por la vía tradicional de “los padroneros” a un nuevo dirigente que es parte del grupo de Ricardo Anaya y Marko Cortés, sin ningún ejercicio de autocrítica de por medio y sin ninguna renovación a sus estructura, a su estrategia y a su discurso.
El PRI se ha convertido en el partido de Alejandro “Alito” Moreno, con lo cual todo está dicho. Se supone que le iban a anular la reelección, pero al partido oficial le conviene mucho lo que está haciendo Moreno Cárdenas, o más bien lo que ya hizo.
El PRD desapareció, y lo hizo de la peor manera: con una traición a sus poquísimos votantes que le quedaban. Movimiento Ciudadano se volvió innecesario para los intereses de Morena y la 4T. Es completamente prescindible.







