Por: Álvaro González
Mario Delgado declaró a los medios, el 8 de mayo, que el calendario escolar del actual ciclo, se recortaría hasta en 40 días, debido a la realización del Mundial de fútbol y al calor. Esto, de entrada, es una aberración, que de inmediato provocó la protesta de los padres de familia de todo el país
El mundial de fútbol ha desnudado el error de tener a un político como Secretario de Educación Pública, pero también al gobierno de Claudia Sheinbaum en materia de educación pública, al evidenciar de qué manera piensa y maneja a la SEP Mario Delgado, quien pasó de dirigente nacional de Morena a responsable de una de las más estratégicas secretarías del país, que tiene, de acuerdo a las evaluaciones de la OCDE, serias deficiencias en su educación básica, comparado con parámetros internacionales y economías del mismo nivel al mexicano.
Lo que intentó hacer y lo que dijo previo al Mundial Mario Delgado, es un error que alcanza el nivel de la estupidez, y que tuvo que ser corregido personalmente por la presidenta de la república Claudia Sheinbaum.
Mario Delgado declaró a los medios, el 8 de mayo, que el calendario escolar del actual ciclo, se recortaría hasta en 40 días, debido a la realización del Mundial de fútbol y al calor. Esto, de entrada, es una aberración, que de inmediato provocó la protesta de los padres de familia de todo el país, pero que inclusive ofende el sentido común. Nunca había sucedido algo parecido.
La justificación inicial, que inclusive fue secundada por la propia Claudia Sheinbaum, es que esto se había acordado por las secretarías de educación de los 32 estados, lo que fue desmentido por varios estados, que inclusive manifestaron que no acatarían la medida.
De inmediato la presidenta se dio a la tarea de revertir las decisiones de Mario Delgado, sobre quien ha llovido la crítica a nivel nacional.

Sheinbaum, como era obligado, propuso que se respetará el calendario original, que concluye el 15 de julio, no el 5 de junio como pretendía Mario Delgado.
Pero el titular de la SEP no supo mantener, en su arrogancia, la boca cerrada y emitió una serie de declaraciones, las cuales evidencian problemas serios en el sistema de educación pública del país.
“Tras la entrega de calificaciones, hay una inercia en todo el sistema educativo, después del 15 de junio se cae en un periodo que en realidad se aprovecha para la descarga administrativa hasta mediados de julio. Se mantienen las aulas abiertas realmente sin un propósito pedagógico, solo por cumplir un conteo, se desvirtúa la dignidad docente y se convierte a la escuela en una estancia forzada”, expuso literalmente.
Planteó que al cerrar las escuelas, la carga en el cuidado de los niños cae en las mujeres y consideró ‘injusto’ que las empresas pretendan que el aula resuelva su falta de flexibilidad laboral, la escuela es un territorio de aprendizaje, no un lugar de resguardo de niños y niñas, por conveniencia del mercado propuso en el consejo abrir la discusión al calendario escolar, y discutir las visiones con padres, madres y demás actores del sector educativo.
Técnicamente tales declaraciones deberían alarmar a los padres de familia y al país en general ¿En qué manos tenemos la educación pública, que es el sector que más le cuesta económicamente al erario público y es el más estratégico para el desarrollo?
Lo primero que se viene a referencia es qué clase de planeación académica tienen en la SEP, para considerar que 40 días, del ya de por sí corto calendario escolar, son un tiempo de desperdicio académico. La declaración de Mario Delgado es por lo menos preocupante, y explica en buena medida por qué tenemos en el sector público niveles académicos tan bajos, en comparación a los estándares internacionales, así como el por qué al menos el 30% de los niños que cursan los tres primeros años de estudios primarios no saben leer ni escribir, aunque asistan a clases.
¿Cómo es posible, de ser cierto, que del 15 de junio al 15 de julio sea un tiempo muerto en las escuelas: de ‘estancias forzadas’?
Pero en el colmo de la estupidez, el titular de la SEP culpa a las empresas de ‘falta de flexibilidad’, cuando ya se recortó la semana laboral a 40 horas, ya que el problema del cuidado de los niños cae en las mujeres, y muchas de ellas son madres trabajadoras.
¿Cuál sería la propuesta absurda de Mario Delgado? “Denle a las madres trabajadoras un mes de vacaciones para que se vayan a cuidar a sus hijos durante el mundial de fútbol”, de esta manera no se desvirtúa la ‘dignidad docente’.
¿En qué consiste la dignidad docente? En cualquier sistema educativo serio es ponerse a trabajar en la enseñanza y cumplir cabalmente el programa trazado, que debe ser similar al calendario establecido. Si no es igual hay un grave error de planeación.
Ahora tenemos que las escuelas ‘no son un resguardo de niños y niñas’, en pleno periodo escolar y con un periodo de vacaciones que ya es bastante largo. En México solo tenemos oficialmente 185 días efectivos de clases en el nivel de educación básica, pero existen muchas suspensiones.
Este mismo Mario Delgado es el que ha incorporado automáticamente a un millón de maestros al partido oficial Morena; maestros afiliados al SNTE, lo que debe recompensarle con beneficios al sindicato.
La SEP como instrumento político, no académico, y todo al servicio del oficialismo, bajo el lema cínico de ‘no somos iguales a los anteriores’.
Pero las aberraciones de Mario Delgado como secretario de estado no son algo aislado, sino más bien algo frecuente en el gabinete de Claudia Sheinbaum, y en otros poderes como el legislativo y judicial, plagados de gente inepta que cumple las exigencias de AMLO: 10% de capacidad y 90% de fidelidad.
Mario Delgado está en la SEP porque le deben los favores de las elecciones de 2021 y las de 2024, está claro que es un error como Secretario de Educación Pública.



