MORENA satura las redes sociales en Torreón y manipula la información

MORENA satura las redes sociales en Torreón y manipula la información

Por: Marcela Valles

Las campañas reales por las diputaciones locales ya comenzaron de facto y esto ha desatado las campañas en las redes sociales, donde Attolini Murra invierte cada vez más, para tratar de ganar seguidores

En un afán protagónico, egocéntrico, más propio de un influencer exhibicionista que de un político que ostenta el cargo de diputado local ante el Congreso del Estado, Antonio Attolini Murra está perdiendo proporción de las cosas y comienza a habitar en la narrativa que él mismo crea.

El pasado 15 de febrero falsificó una primera plana del diario El Siglo de Torreón, porque no le gustó que el periódico llevara como titular el que Morena llegará dividido a las elecciones del próximo 7 de junio, donde se renovarán las 25 diputaciones del Congreso del Estado, y él está ya en campaña porque desea reelegirse en el cargo y ganar, por primera vez en su vida, una elección ciudadana.

En su falsificación, Attolini Murra le dice a El Siglo de Torreón cómo es que debería de ser su primera página y su titular, afirmando que el dividido es el PRI y Alberto Román Cepeda, a quien se refiere siempre como “Robán”, está en abierto desacato con el gobernador Manolo Jiménez Salinas.

Desde un inicio de su aparición en Coahuila, pues vivía en Cuernavaca, Morelos, con sus padres. Antonio Attolini apareció como una persona de redes sociales y, con el paso de los años, ha acentuado esa tendencia y es cada vez más estridente, exhibicionista y provocador, no un crítico serio y contundente, pero como lo de las redes sociales están en boga, se ha dedicado a invertir dinero, tiempo y escándalo a su presencia mediática y, lo penoso, es que algunos políticos le han comprado el juego y caen en algunas de sus provocaciones.

Las campañas reales por las diputaciones locales ya comenzaron de facto y esto ha desatado las campañas en las redes sociales, donde Attolini Murra invierte cada vez más, para tratar de ganar seguidores, buscando reelegirse como diputado local y hasta buscar la presidencia municipal en 2027, pero esto de las redes sociales es muy engañoso y hay que saber leer toda la ficción que pueden manejar.

Antonio Attolini tiene alrededor de 250 mil seguidores, los que parecen muchos, demasiados para un influencer en Coahuila, pero de toda la interacción que maneja un aproximado del 70% son comentarios negativos hacia su persona, por lo que se queda únicamente con un 30% de positivos, algo que en términos electorales es delicado, ya que es más la animadversión que genera que las simpatías. Si lo que quiere es polémica la tiene, pero algo muy distinto son los votos ciudadanos.

Falta ver del total de los seguidores, positivos y negativos, en qué ciudades habitan, porque no son exclusivamente de Torreón, que es donde a él le interesa tener presencia.

Como todos los influencers: va a todas y cualquier asunto que pueda ser escandaloso o llamar su atención, lo sube de inmediato a las redes, donde él es por supuesto el protagonista; un “superhéroe” digital, con sombrero de vaquero y un paliacate o pañuelo rojo usado como babero o al estilo de algunos vaqueros de película norteamericana viejas, a lo que le añade botas, jeans de mezclilla y barbas, en lo que es su “imagen” digital.

Realmente es un muchacho de 35 años; un junior de familia acomodada que estudió en una universidad privada costosa de la ciudad de México. Jamás ha montado un caballo y no ha ordeñado ni a una chiva, pero eso es lo de menos, el caso es que en las redes sociales hay que hacer show y en eso está.

Aunque es joven, tampoco lo es mucho para tener tantos rasgos adolescentes.

Su fijación es Alberto Román Cepeda, alcalde priista de Torreón. Ha emprendido inclusive una campaña por su cuenta para pedir un juicio político en contra del alcalde, algo fantasioso, porque ni él, ni Morena, que solo tiene 5 diputados en el Congreso del Estado y 1 del PT, pueden hacer juicio alguno, pero además no tiene los elementos para ello.

BUSCANDO UNA DIPUTACIÓN

La idea es que si deterioran la imagen de Cepeda González en las redes sociales y los medios, están deteriorando al PRI entre los electores. Un mal gobierno puede influir en el voto, y esa es su idea, no tanto la ciudad y el municipio, sino ganar las diputaciones locales que están en juego el próximo 7 de junio.

El problema es que la estridencia y la sobreactuación cansan. Las redes sociales son, por naturaleza, frenéticamente cambiantes: lo que hoy es tendencia dentro de ocho días ha pasado a ser relegado.

Además, para ser influencer, Antonio Attolini tiene algunas limitaciones: le falta sentido del humor, ironía, ingenio. Su discurso es retórico y está repitiendo todos los días, pero la voz, muy aguda, para su presencia física y en tono demasiado alto, no ayuda a la calidez y la persuasión. Si es útil para irritar, lo que explica que tenga tantas menciones negativas en sus publicaciones.

Más mesurado, con otro tono y otro estilo, Shamir Fernández está gastando también mucho en redes sociales, pero la razón es abrirle camino a su esposa, Pily Aguinaga, para que se posicione como candidata por el distrito 10, así que ya está en campaña.

Discreto, sin que casi nadie lo conozca físicamente fuera de Morena, Fernando Hernández, esposo de Cintia Cuevas, diputada federal morenista, Secretario de Organización de Morena a nivel Coahuila, va por el distrito 11, con la diferencia que es el encargado de los Coordinadores Operativos Territoriales, COPS, lo que significa que controla la estructura territorial del partido y ese es un poder real con el que se ganan elecciones.

El 10 y el 11 son los distritos donde Morena cree tener más posibilidades de ganar, por ello ya tienen asignados candidatos, faltarían el 8 y el 9 que corresponden al norte y al poniente-centro del municipio, de los cuales probablemente le toque uno a Antonio Attolini Murra y, de ser así, habrá que ver cómo le va, si realmente sirve de algo todo ese ruido mediático que ha estado haciendo y el espectáculo que tiene montado en las redes sociales.

Actualmente Antonio Attolini Murra es el quinto diputado plurinominal de Morena ante el Congreso del Estado, pero cómo es que llegó a la diputación es algo muy singular, debido a que a Morena solo le tocaban 4 diputaciones plurinominales y él ya estaba fuera, pero alguien intercedió  y quedó la suspicacia de si es diputado porque se apellida Murra y tiene muchos tíos que gozaban de influencias en el gobierno de Miguel Riquelme Solís.

Vea los números de la votación de 2023: Morena un total de 287,660 votos; PT un total de 178,888 votos. La matemática es muy simple: a Morena le tocaban solo 4 diputaciones y al PT 2, pero le quitaron una para dársela a Antonio Attolini, quien vive muy agradecido por ello y nunca se mete en honduras con el gobierno estatal, pero quiere repetir, pues es comodísimo y excelentemente bien pagado el cargo de diputado local, y él, que también tiene sus pecados, arrastra fuertes antecedentes de haber sido un aviador de lujo en el Senado de la República, además trabajar cansa mucho el cuerpo, mejor hablar, hablar y hablar.

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