Por: Rodrigo Tejeda
La obra tuvo un costo de más de 510 millones de pesos, de acuerdo a la información oficial proporcionada a los medios de comunicación, y es la única de su tipo y envergadura que realizó el gobierno de Miguel Riquelme Solís.
En septiembre de este año se cumplieron dos años de la inauguración del Sistema o Distribuidor Vial Cuatro Caminos en Torreón, lo que permite hacer una evaluación de la funcionalidad del mismo, en base a la opinión de los usuarios, quienes en general no parecen muy satisfechos con algunos de los cambios que trajo consigo esta obra, que fue realizada a finales del gobierno estatal de Miguel Riquelme Solis.
En términos generales el distribuidor, en la opinión de la mayoría de sus usuarios cotidianos, no resolvió de la mejor manera la vialidad en este crucero, que era problemático, pero no mostraba una situación crítica. Las decisiones que se tomaron debieron ser hechas por expertos en la materia, pero hay dudas al respecto.
La primera apreciación es la forma en que quedó la vialidad de la calzada Ávila Camacho. Para ingresar a la misma, viniendo del boulevard Independencia, hay que girar hacia la izquierda, pues no se puede tomarlo de forma directa, lo que es algo desusual, esto si se va de poniente a oriente, pero viniendo de oriente a poniente la continuidad de la vialidad queda bloqueada, por lo que hay que realizar todo un bucle dando vuelta a la calle Cuahtémoc, doblar hacia el bulevar Independencia y luego volver a doblar hacia la calle doce o Mariano López Ortiz, cuando anteriormente había continuidad y vuelta a la izquierda en la calle 12.
Si se sale de la Plaza Cuatro Caminos y se gira hacia Ávila Camacho hay que hacer la misma operación o dar un rodeo para salir al bulevar Diagonal Reforma.
La segunda apreciación es si se viene sobre Diagonal Reforma. Se forma el mismo congestionamiento que se hacía anteriormente para girar al bulevard Independencia, pero ahora con un solo carril para cada sentido, con semáforo hacia el poniente, pero también con semáforo hacia las colonias del norte por la prolongación de la calle Cuahtémoc. En las horas pico la circulación se torna complicada.

La calle Zacatecas, que atraviesa la colonia San Isidro y viene de una zona muy populosa, muestra también congestionamientos en las horas pico, al llegar al distribuidor.
Casi toda la zona del bulevar Independencia que quedó sobre el paso a desnivel quedó como zona muerta, en una parte de la cual, frente a la Plaza Cuatro Caminos, se están construyendo locales comerciales, que nadie sabe a quién pertenecen, pues el suelo en principio es suelo de propiedad y uso público, además de formar parte de una vialidad, no de comercio privado.
La parte del paso a desnivel, que tiene dos carriles por cada lado, si hace mucho más funcional la vialidad sobre el bulevar Independencia, en sus dos sentidos.
Juan Cárlos Ávila, quien es taxista y trabaja en la zona, cruza varias veces al día y comparte su opinión del distribuidor a Revista de Coahuila: “En mi opinión la parte del paso a desnivel por abajo funciona bien, pero toda la vialidad alrededor de la plaza a mi me parece que quedó igual que antes o más complicada, hay horas en que se atasca mucho el tráfico y yo opino que también faltan algunos señalamientos, para saber qué carriles tomar, porque hay gente que no sabe y tiene problemas, la verdad no entiendo lo que hicieron con la vialidad de la Ávila Camacho, como que no supieron cómo resolverlo”.
Rodrigo Najera, automovilista que pasa a diario por el distribuidor para ir a su trabajo, tiene una opinión un tanto parecida: “Yo creo que este crucero ya era muy complicado, por eso le dicen de cuatro caminos. Aquí se juntan dos bulevares y tres avenidas de mucho tráfico, yo siento, en mi opinión muy personal, que la obra requería de mucha ingeniería y no la supieron resolver bien, ya ahorita hay problemas que no se resolvieron, pero creo que en unos años más, a cómo está el crecimiento del tráfico, va a haber muchos problemas, póngale cinco años si usted quiere, pero yo creo que no se realizó una solución a largo plazo, a lo mejor no tenían el dinero suficiente o no tuvieron la ingeniería adecuada, no se, pero yo no lo veo como una solución a largo plazo, y según se ve, pues creo que ni al corto”.
Fatima Bermúdez, profesionista que trabaja en el área y usa diariamente el distribuidor o sistema, externa su opinión: “Yo entiendo que la obra costó mucho dinero, pero no se si es por el área, por las complicaciones que tenía la vialidad o por qué otras razones, pero yo no siento cómodo el distribuidor, creo que en la parte de arriba esta muy enredado y no da más fluidez, lo que sí veo es que a la Plaza Cuatro Caminos si le garantizaron todas sus entradas, no le afectaron en ningún sentido su visibilidad e inclusive tiene por abajo una entrada exclusiva y directa al estacionamiento, yo creo que pensaron mucho en la tienda pero no se si pensaron igual en nosotros los automovilistas”.
La obra tuvo un costo de más de 510 millones de pesos, de acuerdo a la información oficial proporcionada a los medios de comunicación, y es la única de su tipo y envergadura que realizó el gobierno de Miguel Riquelme Solís.

NO SE RESOLVIÓ LO PRINCIPAL
En la opinión de Óscar Omar Puentes, expresidente del Colegio de Arquitectos de la Comarca Lagunera, A. C. (CACLAC), quien la externó a los medios en abril del presente año de 2025, el Sistema Vial Cuatro Caminos no ha contribuido a resolver los embotellamientos que se presentan en vialidades como la calzada Cuauhtémoc, el bulevar Diagonal Reforma y otros cruceros del bulevar Independencia.
Desde su punto de vista, el SV4C no aportó una solución integral al problema principal, que era el crucero de Cuatro Caminos, es decir el del Diagonal Reforma y la Cuauhtémoc, y no del bulevar Independencia, donde finalmente se concentró el proyecto.
“Cuando era presidente del Colegio así lo indicamos”, dijo en referencia a que, en su momento, se hicieron estas observaciones, pero no fueron escuchadas.
Por otra parte, señaló que la obra carece de un diseño arquitectónico, por lo que se desaprovecharon las dos planchas de concreto que se encuentran en la parte superior, donde se habrá de construir una plaza comercial al aire libre.
“Solamente cuenta con un diseño estructural, basado e ingeniería civil, sin embargo la cuestión estética y visual no se atendió”, añadió
Señaló que, con la obra en funcionamiento, ahora lo importante es que se practiquen algunas modificaciones como de semaforización, incluso la integración de un crucero inteligente en la parte de la Cuauhtémoc y Diagonal Reforma, donde se siguen haciendo largas filas de vehículos para esperar el paso.
En términos generales, esta obra, que representó una importante inversión pública, no ha satisfecho las expectativas de los usuarios que la emplean de manera cotidiana, pues son mayoritarias las opiniones en el sentido de que su planeación no parece haber sido la más adecuada, lo que es compartido por especialistas, como el referido arquitecto Oscar Omar Puentes, que en su momento era el presidente del Colegio de Arquitectos de la Comarca Lagunera, una voz que debió ser escuchada, como también la del grueso de la ciudadanía.







