El fraude de Seguros Monterrey con los adultos mayores en gastos médicos

El fraude de Seguros Monterrey con los adultos mayores en gastos médicos

Por: Marcela Valles 

La postura de la aseguradora, como de la mayoría, es cruda: “Si el servicio ya no le conviene y no acepta los costos, cancele su póliza”.

Mientras algunos legisladores de oposición están proponiendo leyes para regular los cobros de los seguros de gastos médicos de los adultos mayores y los cobros de los hospitales privados, en todos sus servicios, la empresa aseguradora Monterrey New York Life parece burlarse de los mismos, y en este año de 2025 ha realizado un incremento descomunal a sus tarifas, las que tienen como propósito sacar de su clientela a los adultos mayores de 60 y 65 años, la mayoría de los cuales tienen décadas pagando los seguros de gastos médicos mayores.

Los números son aberrantes, de acuerdo a las denuncias que han hecho llegar a Revista de Coahuila varios de los asegurados de Monterrey New York Life en la región lagunera de Coahuila y de Durango.

Solo como muestra hemos seleccionado el siguiente caso.

La señora Pilar, quien reserva su nombre por razones obvias, pero ha presentado copia de todos sus documentos, denuncia que hasta el mes de marzo de este año estaba pagando trimestralmente 18 mil 732 pesos por su seguro de gastos médicos mayores, con un deducible de 80 mil pesos y un coaseguro de 10% en un plan Alfa Medical Íntegro.

La señora Pilar tiene 64 años de edad y está asegurada con esta compañía desde hace 34 años, en los que solo ha tenido una contingencia médica.

A partir de que cumplió los 60 años, los incrementos a su póliza comenzaron a ser hasta de un 25%, más de cinco veces el índice de inflación oficial, por lo que tuvo que ir incrementando el deducible hasta llevarlo a 80 mil pesos, con lo cual su seguro solo le sirve para enfermedades o accidentes graves o catastróficos, pues si se suma el coaseguro, en cualquier internación o padecimiento tiene que pagar al menos 100 mil pesos de su bolsillo.

Su problema es que en la renovación de este año el costo de su seguro ha ascendido a 137 mil 215 pesos, lo que implica pagos trimestrales de 34 mil 303 pesos, casi el doble de los 18 mil 732 pesos que estaba pagando hasta el mes de marzo. Incrédula, lo verificó con su agente de seguros y le ratificaron que ese era el aumento, si quiere conservar el plan Alfa Medical Íntegro, pues si baja de plan pierde el acceso al Hospital Español y el Hospital Los Ángeles, que son los dos únicos hospitales privados que hay en la región lagunera de primer nivel, además perdería el acceso a la mayoría de los hospitales privados de la ciudad de Monterrey.

Y aquí viene el dilema: su economía no le permite a ella y su marido hacer un pago de 68 mil pesos trimestrales, que sería el costo de ambos por su seguro de gastos médicos mayores. Estaría pagando 268 mil pesos anuales, aún cuando ambos gozan de una salud aceptable para su edad.

A valor presente, durante los 34 años que llevan asegurados con Monterrey New York Life, han pagado varios millones de pesos, y solo lo han usado en una ocasión cada uno de ellos, pero a medida que tengan más edad es de sentido común que podrían tener algún tipo de padecimiento, y eso es, en la opinión de los propios representantes de seguros, su problema: en este momento son un gran negocio para la aseguradora, de acuerdo a los cálculos de sus actuarios, por lo cual se aplica esta política de incrementos de costos, que es, sin ninguna exageración, perversa.

La intención manifiesta es deshacerse de los clientes que, siendo adultos mayores, no han presentado mayores contingencias y, en el balance, han dejado una ganancia millonaria a la empresa. 

PERSONAS MAYORES INDEFENSAS 

La política de hacer incrementos de hasta un 25% anual no ha parecido suficiente, por lo que se han ido en este 2025 a un incremento de casi el 100%, lo que no está justificado en ningún bien o servicio, menos en seguros de gastos médicos mayores, donde la persona, por su edad, queda cautiva de la empresa, que impone la política de deshacerse de un cliente que le puede implicar, potencialmente, pérdida de ganancias acumuladas.

La CONDUSEF, Comisión Nacional de Usuarios de Servicios Financieros, no sirve para nada porque la ley actual protege a las aseguradoras, cuyos contratos, especialmente los de Monterrey New York Life, están plagados de “letra chiquita”. Tampoco sirve de nada la PROFECO, tratándose de aseguradoras. Sencillamente no hay a quien acudir si la ley que rige a las aseguradoras en la prestación de sus servicios no se modifica, lo mismo que las políticas de costos de los hospitales privados, donde los servicios médicos son vistos como un negocio altamente rentable, al que se le saca todo el provecho posible.

La postura de la aseguradora Monterrey New York Life, como de la mayoría, es cruda: “Si el servicio ya no le conviene y no acepta los costos, cancele su póliza”.

Aunque existen enormes intereses económicos de por medio, el diputado federal coahuilense, Jericó Abramo y la también diputada federal Irais Reyes de la Torre, quienes han presentado en el Congreso la iniciativa para la modificación del artículo 200 de la Ley de Seguros y Fianzas, deberán aplicarse y hacer presión, porque este tema de los seguros de gastos médicos de las personas mayores resulta un caso escandaloso y afecta, directamente, a un sector vulnerable de la población que está siendo abusado por estas empresas.

Para dar una idea del grado de abuso al que han llegado las aseguradoras, en la cotización de la póliza de la señora Pilar, hay un concepto denominado “recargo por pago fraccionado”, es decir por hacer el pago trimestral y no en una sola exhibición anual, que tiene un costo de ¡8 mil 891 pesos! Pero además hay otro cargo absurdo denominado “derecho de póliza” por mil 600 pesos, en total ¡10 mil 491! Por dos cargos que ya deberían haber desaparecido hace mucho tiempo.

Si los costos y las políticas de cobro de Seguros Monterrey New York Life son un abuso, el servicio que presta la empresa en caso de enfermedad o accidente deja mucho que desear, primero por la burocracia que han implementado; segundo por los tabuladores que tienen establecidos para los honorarios de los médicos y, tercero, por la tardanza en sus pagos, lo que está propiciando que muchos médicos no acepten trabajar con esta aseguradora.

Al respecto la opinión de la señora Pilar, quien habla a través de su experiencia, es clara:

“Yo les recomendaría a todas las personas, especialmente a las personas que comienzan a entrar en edad, que sean muy cuidadosas al momento de escoger una aseguradora para contratar un seguro de gastos médicos mayores. Es necesario informarse en detalle de todas las condiciones del servicio que va a recibir, pero especialmente de los costos del mismo y las políticas de incremento anual de las pólizas. Además de buscar la asesoría de un corredor de seguros profesional, me parece necesario informarse con un médico especialista de experiencia, especialmente de alguien que trabaje o preste servicios en un hospital privado de buen nivel. En esto de los seguros hay muchas personas que son improvisadas y, por necesidad, lo más importante para ellas es vender la póliza. Creo que la ley actual está muy mal y las aseguradoras están abusando de ella. Los adultos mayores, pese a que hayamos pagado estos seguros durante toda nuestra vida productiva, ya de viejos somos un mal negocio para ellos, y a ellos lo que les importa es el dinero”, concluye.

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