Por: Marcela Valles
De fondo hay un choque de intereses económicos entre la aseguradora y las instituciones médicas. Por una parte, los hospitales están incrementando constantemente sus costos, con la idea de tener cada vez un nivel más “exclusivo”, de “élite”, y por la otra la aseguradora Monterrey New York Life ha incrementado cada vez más el costo de sus pólizas, pero se niega a cubrir los gastos médicos que están fijando estos hospitales
Mientras que el sistema de salud pública (IMSS e ISSSTE) se deterioran cada vez más, dañando a millones de derechohabientes, las instituciones de salud privadas se aprovechan y están abusando, sin ninguna medida, de los sectores de clase media y alta que pueden pagar un seguro de gastos médicos mayores, mientras que las empresas aseguradoras hacen exactamente lo mismo, en una guerra de intereses donde los clientes ven con angustia el crecimiento desmesurado de los costos, apoyados en contratos plagados de cláusulas que pueden dejar al contratante indefenso.
El caso más reciente, que tiene visos de fraude para los asegurados, se está dando entre la aseguradora Monterrey New York Life, el Hospital Ángeles y el Sanatorio Español de Torreón.
En la versión de la aseguradora, tanto el Hospital Ángeles como el Sanatorio Español “han subido de categoría”, por lo cual todos los clientes que tienen un contrato vigente bajo el llamado PLAN PRÁCTICO, han perdido el derecho de acceso a esas instituciones, aunque sus pólizas estén vigentes y hayan sido recientemente renovadas (las pólizas tienen una vigencia de un año).
No hay ninguna información objetiva del porqué el Hospital Ángeles y el Sanatorio Español “han subido de categoría”, sencillamente se ha dado el aviso de que se pierde el derecho de acceso a los mismos.
De fondo hay un choque de intereses económicos entre la aseguradora y las instituciones médicas. Por una parte, los hospitales están incrementando constantemente sus costos, con la idea de tener cada vez un nivel más “exclusivo”, de “élite”, y por la otra la aseguradora Monterrey New York Life ha incrementado cada vez más el costo de sus pólizas, pero se niega a cubrir los gastos médicos que están fijando estos hospitales. Tampoco ha incrementado proporcionalmente los tabuladores de pago de honorario para los especialistas médicos, en relación a los diversos servicios que estos prestan, lo que ha llevado a muchos médicos a la decisión de ya no trabajar con esta aseguradora, sobre la cual hay además muchas quejas sobre la eficiencia en su sistema de pagos, que puede ser sumamente moroso.
Hasta el mes de febrero de este año de 2025, Monterrey New York Life ofreció a sus clientes el PLAN PRÁCTICO, pero sin respetar los plazos de vencimiento de las pólizas los ha cambiado, argumentado que, la letra “chiquita” del clausulado de los contratos, tiene el respaldo para hacerlo.
Los únicos dos hospitales privados que operan en la región son El Ángeles y el Sanatorio Español, todos los demás son clínicas, si se parte de los servicios y el equipamiento que se debe de tener, lo que ha puesto a los asegurados en una situación sumamente difícil y, en apariencia, de indefensión.
En el PLAN PRÁCTICO el costo de la póliza anual para una persona de 65 años es de 65 mil pesos anuales, si la liquidación se realiza en cuatro pagos.
Ahora para tener acceso a los dos hospitales mencionados se tendrá que pagar el PLAN ÍNTEGRO, que tiene un costo, si fue contratado el año pasado, de 80 mil pesos anuales.
Todos los planes que se contraten en este año tendrán un incremento muy alto y no habrá tan siquiera una explicación.

POLÍTICA PERVERSA: ELIMINAR A LOS VIEJOS
La asegurado Monterrey New York Life viene aplicando una política que se puede calificar, sin exageraciones, como perversa, por la cual sus actuarios calculan que las personas mayores de 60 años, aunque tengan 20 o 30 años pagando sus pólizas de gastos médicos mayores, no son un buen negocio, por lo cual hay que eliminarlos, así, como se escucha.
Para hacerlo se incrementa el costo anual de las pólizas hasta en un 25%, lo que hace que a un plazo de solo 5 años tengan un costo de más del doble y se vuelvan impagables.
Lo que han hecho una gran parte de los clientes mayores de edad es ir incrementando el deducible de la póliza, hasta alcanzar los 80 mil o 100 mil pesos, lo que le permite utilizar su seguro solo en caso de enfermedades catastróficas, porque la aseguradora además ya le ha impuesto un tope máximo al deducible.
Si se toma en cuenta el deducible y el coaseguro de entrada, en una enfermedad o contingencia médica, el asegurado tiene que pagar hasta 100 mil pesos, todo para beneficiar el negocio de la aseguradora.
Otras de las medidas que tiene que tomar el cliente en pasar de un PLAN ÍNTEGRO, que le da acceso a cualquier institución hospitalaria de la región, al llamado PLAN PRÁCTICO, que cuesta un poco menos pero también le daba ese derecho, pero este se ha eliminado.
Un plan que dé acceso a cualquier hospital de la ciudad de Monterrey, que anteriormente era accesible a una persona de clase media alta, hoy ya es solamente accesible a personas de clase alta.
Si una persona mayor ya no puede pagar el costo de una póliza y busca cambiarse de aseguradora, esto es casi imposible, más si tiene enfermedades preexistentes o, en el momento de la solicitud no pasa las pruebas médicas que se le exigen, lo cual es muy probable.
Hasta hoy las aseguradoras están fijando los incrementos que les viene en gana, sin importar ni la antigüedad ni el historial médico del cliente, pues el mejor negocio es sacar de la aseguradora a una persona mayor que tenga, digamos, 30 años pagando y haya usado poco su seguro.
El mejor negocio es sacarlo antes de que tenga una contingencia mayor, lo que parece, y es, una perversidad, pero ninguna autoridad ni disposición legal les está impidiendo llevar a cabo esta práctica, como tampoco hay ninguna protección para los usuarios de los servicios hospitalarios privados.

INICIATIVAS EN EL CONGRESO
Lo que está pasando con los hospitales privados y las aseguradoras ha atraído ya la atención, por lo escandaloso, del medio político.
A finales de febrero de este año de 2025, el diputado federal por Coahuila, Jericó Abramo, presentó cuatro iniciativas, la primera de ellas para modificar las leyes y disposiciones secundarias que regulan los seguros de gastos médicos mayores y los costos de los servicios hospitalarios, lo que busca, principalmente, la protección de los adultos mayores, quienes están presentando las condiciones que fueron anteriormente descritas, causando un severo daño a su economía, cuando son personas que dependen ya de una pensión o del apoyo de sus hijos.
El 11 de marzo, la diputada federal por Movimiento Ciudadano, Irais Reyes de la Torre, presentó una iniciativa de reforma al artículo 200 de la Ley de Seguros y Fianzas, y adicionar un artículo 37 BIS a la Ley Sobre el Contrato de Seguro, en relación a personas adultas mayores.
La exposición de motivos tanto del diputado Jericó Abramo como de la diputada Irais Reyes presentan, inclusive con un ejemplo real, el abuso que están cometiendo las aseguradoras y, por otra parte, los hospitales privados.
Solo intereses económicos creados de muchos medios de comunicación explican el por qué no se le ha dado una mayor difusión a este delicado problema, que deberá de atender en la Cámara de Diputados y Senadores el partido gobernante Morena, aún sobre los poderosos intereses que están de por medio.







