El cambio climático está alterando ya el ecosistema de la región Lagunera

El cambio climático está alterando ya el ecosistema de la región Lagunera

Por: Agencias/Redacción

Los efectos del calentamiento global no se limitan a fenómenos extremos. También afectan la disponibilidad de agua, la agricultura, la biodiversidad y la salud humana. En regiones como La Laguna, donde el agua es un recurso escaso y vital, entender cómo se modificará el ciclo hidrológico es clave para planear el futuro.

El cambio climático dejó de ser una amenaza futura para convertirse en una realidad palpable que ya está alterando los ciclos naturales, los patrones meteorológicos y la disponibilidad de recursos en la región Laguna. Así lo advierte el doctor Juan Estrada Ávalos, director del Centro Nacional de Investigación Disciplinaria en Relación Agua Suelo Planta Atmósfera (Cenid Raspa), dependiente del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (Inifap).

Desde el laboratorio del Cenid Raspa se realiza una reconstrucción climática de los últimos 600 años. Esta investigación permite identificar con precisión los periodos secos y húmedos, así como las variaciones en el escurrimiento superficial, no solo del río Nazas, sino de toda la Sierra Madre Occidental.

“Estos estudios nos ayudan a entender mejor el ciclo hidrológico y cómo se verá afectado por los escenarios de cambio climático en los próximos 60 años”, explicó.

Recientemente, el Cenid Raspa firmó un convenio con el Fondo del Agua para desarrollar un proyecto de análisis de escenarios climáticos en la Cuenca Nazas-Aguanaval. El objetivo es estudiar cómo podría comportarse el río Nazas ante distintos escenarios propuestos por el Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC), organismo que cada cinco años publica reportes sobre el estado del clima global.

“El cambio climático ya está aquí. Lo vemos en el aumento de la temperatura global, en la intensificación de huracanes, en la alteración de las corrientes marítimas. No es una predicción, es una evidencia científica”, señaló el experto en hidrología.

Los efectos del calentamiento global no se limitan a fenómenos extremos. También afectan la disponibilidad de agua, la agricultura, la biodiversidad y la salud humana. En regiones como La Laguna, donde el agua es un recurso escaso y vital, entender cómo se modificará el ciclo hidrológico es clave para planear el futuro.

“Lo que podemos hacer como sociedad es reducir el consumo de energía fósil, como el petróleo, y apostar por energías limpias. Aquí en la región tenemos una ventaja, somos privilegiados por la cantidad de radiación solar que recibimos. Es una oportunidad para instalar paneles solares y generar energía sin contaminar”, afirmó Estrada.

El especialista considera que impulsar políticas públicas que fomenten el uso de energías renovables es una estrategia efectiva para mitigar el cambio climático.

“La instalación de paneles solares no solo es viable, sino necesaria. Es una forma directa de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y contribuir a la sostenibilidad de la región”, agregó.

Más allá de las acciones gubernamentales, Estrada subraya la importancia de la conciencia social.

“El cambio climático no se combate solo desde las ciudades o los laboratorios. Se combate desde cada hogar, cada decisión de consumo, cada esfuerzo por informarse y actuar”,concluyó.

LOS DATOS CLIMÁTICOS SON PREOCUPANTES

En 1971, año en que se inició el registro del clima en la región, solo hubo 1 día de 40 o más grados de temperatura contrario a los 43 días registrados del 1° de marzo al 1° de junio de 2023

Este año el invierno fue anormalmente cálido, con apenas dos o tres heladas y de baja intensidad, lo cual afecta directamente a toda la flora y fauna de la región, pero lo más crítico es que este año no tuvimos un clima de primavera.

Todos los servicios de medición, tanto regionales, como nacionales e internacionales, reportaron que del 1ro. de marzo al 1ro. de junio se habían registrado 43 días con temperaturas de 40 grados centígrados o más, lo que rompió el récord histórico, que era de 40 días, pero del 1ro. de marzo al 30 de agosto de 2023, es decir que, en un periodo de solo tres meses y no de seis, correspondientes al final del invierno y la primavera se registró más del doble de días con 40 grados o más de temperatura.

Pero todavía en el mes de junio, que corresponde a primavera, se registraron 22 días más de 40 o más grados de temperatura. En total del 1ro. de marzo al 30 de junio se acumularon 65 días de 40 o más grados de temperatura, lo que convierte a 2024 en el año más caliente desde que se tienen registros históricos del clima en la región lagunera.

Lo más preocupante es que el incremento del calor tiene una tendencia muy agresiva, lo que ha convertido a Torreón y a toda la región lagunera en una de las zonas más calientes del país.

2025 ha sido un año menos cálido en relación a 2024, pero con un ciclo mini  agrícola de apenas 20 mil hectáreas; una precipitación de lluvias por debajo de la media histórica y con un comportamiento errático.

Para finales de junio, de acuerdo a los registros oficiales, apenas había precipitaciones de 24.6 milímetros, cuando la media anual es de 246.1 milímetros.

El 1ro. de agosto se presentó una precipitación de 141.5 milímetros, el equivalente al 57% de toda la precipitación anual, mientras que en julio la precipitación también había sido atípica a alcanzar el doble de la media histórica, que es apenas de 44.9 milímetros, concentrados en solo 2 o 3 días.

La CONAGUA consideró a finales de octubre que 2025 ha sido un “año seco”, debido a que la precipitación fue de 209.4 milímetros, por debajo de la media histórica de 246.1 milímetros.

Crisis ambiental en la Comarca Lagunera

En promedio la tierra en México se degrada 3.8%

La tierra del norte se agrieta. Se resecaPierde vida. Y el problema no es exclusivo del campoafecta a millones de personasDe acuerdo con especialistas de la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro y del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), la Comarca Lagunera —en la región que une Coahuila y Durango— es la zona más degradada del país. Y no es un caso aislado.

La desertificación, ese proceso en el que la tierra fértil se convierte en suelo estéril, ya alcanza al 59% del territorio nacional, y si no se actúa pronto, llegará al 62% para 2050, según estimaciones de la Universidad Autónoma Chapingo y la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR).

“Estamos viendo un fenómeno acelerado. Desde el año 2000, los periodos de sequía han aumentado un 29%. Las proyecciones indican que en 15 años lloverá menos y hará más calor. En algunas zonas, la temperatura podría aumentar 2.6 grados centígrados”, advierte José Cueto Wong, investigador del INIFAP

 

Un enemigo silencioso: degradación y sequía

Las causas son múltiples: agricultura intensiva, ganadería extensiva, sobreexplotación de acuíferos y cambio climático. Las consecuencias, devastadoras. En promedio, la tierra se degrada en México a un ritmo del 3.8% anual. Esto afecta directamente a la agricultura, la seguridad alimentaria y las fuentes de agua.

Entre 2000 y 2020, siete de cada diez años han sido de fuertes sequías en México. Y más alarmante aún: el 80% de la población ha estado expuesta a sus efectos, especialmente entre 2008 y 2011, cuando la afectación alcanzó al 90% de los habitantes. En zonas como Tamaulipas y el noreste de México, el fenómeno se agrava con la salinización de los suelos en distritos de riego, debido al uso de aguas subterráneas contaminadas y la sobreexplotación de mantos acuíferos. El resultado: tierras que ya no pueden cultivarse.

Presas al mínimo y riego en crisis

En la Comarca Lagunera, desde el 2024, la situación es crítica. La presa Lázaro Cárdenas se estuvo al 17% de su capacidad, y la Francisco Zarco apenas llegó al 44%. El riego agrícola se mantiene, pero con una reducción del 50% respecto al año pasado. Es un ejemplo del estrés hídrico que se repite en otras zonas del país. A pesar del panorama sombrío, hay esfuerzos de innovación tecnológica y producción sustentable. Investigadores trabajan en proyectos con nopales, orégano, lechuguilla y chile piquín, cultivos adaptados a las zonas áridas. Pero son iniciativas pequeñas que necesitan inversión y apoyo institucional.

“La prioridad debe ser la gente que vive en estas regiones. No solo sobreviven, sino que resisten todos los días con lo que tienen. Necesitamos políticas públicas reales, no solo visitas de campaña”, señala Cueto Wong.

Para este 2025 el nivel de las presas es de apenas 1,242 millones de metros cúbicos; 1,016 millones la Lázaro Cárdenas y 175 millones la Francisco Zarco, 36% y 56% respectivamente.

En 2024 se dispuso de apenas 400 mil metros cúbicos de agua para el riego en La Laguna, lo que representó un mini ciclo de apenas 18 mil hectáreas. Este año se están autorizando 700 mil metros cúbicos para una superficie aproximada de 30 mil hectáreas, cuando la superficie de un ciclo completo es de un promedio de 80 mil hectáreas.

Desde la academia, los centros de investigación y los propios productores, el mensaje se enfoca en la puesta en marcha de acciones concretas, de lo contrario millones de hectáreas se volverán inútiles. Y lo que parece un problema del campo, será una crisis para el país. El futuro del norte se está secando. Y aún estamos a tiempo de rehidratarlo.

La realidad es que la cuenca alta del río Nazas, ubicada en la Sierra Madre, ubicada en el estado de Durango, está teniendo una alteración crítica, y es la base de la disposición de agua de la región lagunera.

Comentarios de Facebook
Facebook
Twitter
LinkedIn

Te podría interesar: