Por: Eugenia Rodríguez
Claudia Sheinbaum desperdició una gran oportunidad de mostrar mano firme frente al maltrato de las mujeres, pero desde su cargo anterior como jefa de gobierno de la ciudad de México, ha mostrado muy poca sensibilidad hacia los problemas de las mujeres
Claudia Sheinbaum tiene un amigo que fue compañero en la universidad; estudiaron juntos la licenciatura en física en la UNAM y, desde entonces, han sostenido una amistad muy cercana. Cuando ella llegó a la presidencia, lo invitó como director general de PEMEX. Él es un académico con varios reconocimientos y una carrera muy extensa; autor de libros y artículos especializados, maestro universitario, asesor y conferencista, pero no un ejecutivo que pueda llevar una empresa tan especializada, enorme y compleja como lo es la petrolera nacional.
Aunque Víctor Rodríguez Padilla resultó un incompetente director de PEMEX, era amigo personal de la presidenta, así que no había problemas, pero el 15 de mayo de este 2026, la presidenta anunció su cambio, asignándole un nuevo cargo como director del Instituto Nacional de Electricidad y Energía, lo que tomó por sorpresa a todo mundo, pero nadie se imaginaba el fondo que había en semejante decisión.
El 26 de junio de 2026, la mujer de Víctor Rodríguez, María Felicia Jiménez Lavié, quien es de oficio doctora en ingeniería nuclear, subió a las redes sociales un video terrible, en el cual el todavía director de PEMEX la golpeaba y violentaba con saña delante de sus hijos, lo que, ella misma declaró, era algo que se remontaba al menos cuatro años atrás, pero la violencia iba en aumento.

No había denunciado porque Víctor Rodríguez la amenazó ostentando que, con sus relaciones e influencias públicas, la iba a dejar en la calle, le iba a quitar los hijos y hasta le podía quitar su trabajo.
Los videos, pues fueron realmente dos, publicados el 26 de junio, presentaban hechos sucedidos el 15 de marzo, pero no parecen ser los únicos videos que existen sobre la violencia familiar y vicaria.
El mismo 26 de junio, en la ‘mañanera’, la presidenta Claudia Sheinbaum declaró que nadie estaba por encima de la ley, por lo que pedía que se hiciera justicia. El caso le correspondía a la fiscalía de Morelos, pues los hechos se dieron en Cuernavaca, Morelos.
Pero enseguida expuso una narrativa desafortunada y abrió muchas críticas y comentarios.
Comentó que ella le había pedido a Víctor Rodríguez que la ayudara con la dirección de PEMEX, y él aceptó con la condición de ocupar el cargo únicamente año y medio, pues pensaba regresar a la academia, lo que tiene poca lógica, tratándose de un cargo tan estratégico, donde los resultados se pueden medir a mediano plazo.
Otra interrogante fue, qué, si Víctor Rodríguez Padilla pensaba regresar a la academia, porque le había dado el cargo de director general del Instituto Nacional de Electricidad y Energía Limpias, lo cual resulta contradictorio.
Enseguida afirmó que aún no firmaba el nombramiento, lo cual es poco creíble, pues anunció su retiro de PEMEX desde el 14 de mayo; un mes y medio atrás.
Siguiendo la línea de tiempo y la amistad tan cercana de la presidenta con el impresentable personaje, varios analistas políticos concluyeron que ella ya sabía del problema, y optó por retirarlo de PEMEX y darle un cargo menor, pero entonces vino la publicación de los videos y se volvieron virales en las redes sociales-
Claudia Sheinbaum desperdició una gran oportunidad de mostrar mano firme frente al maltrato de las mujeres, pero desde su cargo anterior como jefa de gobierno de la ciudad de México, ha mostrado muy poca sensibilidad hacia los problemas de las mujeres.
De acuerdo a la última encuesta del INEGI, denominada Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares, realizada en 2021, se encontró que un 66.9% de las mujeres casadas de 15 años y más, habían vivido algún tipo de violencia.
Se privilegió la amistad y los intereses políticos de imagen a las políticas de protección a las mujeres, un serio problema a nivel nacional, al igual que los feminicidios y las desaparecidas.
Víctor Rodríguez, quien fue aprehendido el 7 de julio, duro en la cárcel solamente 20 días, pues el juez le permitió llevar el proceso en libertad, debido, según sus abogados, a que es una persona mayor (tiene 69 años), y a que padece de un tumor maligno en la próstata, que resultó bastante útil para solicitar su soltura, así como el desistimiento de la mujer a cambio de una compensación económica.
El delito de violencia familiar y vicaría, se persigue de oficio y, de acuerdo a la ley, amerita una sentencia de 3 a 7 años, más una multa, más la pérdida de sus derechos de paternidad y de relación conyugal.
Lamentablemente las contradicciones son parte de la naturaleza misma de Morena y sus principales personajes, desde el nacimiento mismo del movimiento en 2013. El lema de que “No llegué yo, llegamos todas” parece una mentira más.



