El gran negocio de los empleados municipales de plazas y mercados

El gran negocio de los empleados municipales de plazas y mercados

Por: Eugenia Rodríguez

Con el paso de los gobiernos y de los años, los sindicatos de empleados municipales han ido creciendo exponencialmente, sumando plazas que no deberían de ser sindicalizadas, hasta convertirse en un monstruo que hoy es muy difícil de controlar y, en la práctica, tiene en sus manos la administración pública del municipio.

Durante el gobierno municipal de Jorge Zermeño Infante, en 2018, el tesorero, Hernán Sirgo Ortiz, dio a conocer a la prensa que en el departamento de Plazas y Mercados había varios empleados que ganaban más de 55 mil pesos mensuales, inclusive uno de ellos ganaba 107 mil pesos mensuales y varios de ellos eran dirigentes sindicales.

En 2022, ya en el gobierno de Román Alberto Cepeda, a través del sistema de transparencia, se pudo confirmar, con información más precisa, los enormes sueldos que cobran al menos seis trabajadores de esta área municipal. Los sueldos de los seis más altos son los siguientes: 139 mil, 129 mil, 62 mil, 59 mil, 48 mil y 48 mil, con el añadido de que, en algún momento y mediante un procedimiento amañado, los inspectores de Plazas y Mercados pasaron a ser sindicalizados, lo que debió ser revertido en su momento, pero en esto, como en muchos otros cargos y puestos de trabajo se han ido sindicalizando, lo que los hace inamovibles de sus cargos pues los sindicatos, tanto el mayoritario como el minoritario, salen en su defensa.

Esto último sucedió con los 22 inspectores de Plazas y Mercados el pasado 21 de abril, a quienes se les había cambiado el sistema de trabajo, debido a las quejas y anomalías que se han detectado en el área.

Ya en el 2018, el tesorero municipal Hernán Sirgo, había denunciado que gran parte de las cajeras eran personal sindicalizado, cuando en el Código Municipal un empleado que maneja dinero no puede ser sindicalizado.

Con el paso de los gobiernos y de los años, los sindicatos de empleados municipales han ido creciendo exponencialmente, sumando plazas que no deberían de ser sindicalizadas, hasta convertirse en un monstruo que hoy es muy difícil de controlar y, en la práctica, tiene en sus manos la administración pública del municipio.

Esto en parte es posible por la corrupción de muchos funcionarios municipales, quienes solo duran en sus cargos tres años o, excepcionalmente, seis; lo suficiente para colocar en la nómina a recomendados, quienes comienzan como empleados de confianza, y deberían irse al término de los gobiernos, pero una parte de ellos, por la negociación de los mismos funcionarios, pasan a ser sindicalizados, engrosando cada vez más una burocracia ya demasiado obesa.

El otro poder de los sindicatos es que poseen información privilegiada, a través de los empleados, de las corruptelas y trapacerías de algunos funcionarios clave del gobierno en turno.

EL NEGOCIO DE PLAZAS Y MERCADOS

Torreón es una de las ciudades del país con un comercio informal extendidísimo, lo que hace del trabajo de inspector de Plazas y Mercados una oportunidad extraordinaria de “mordidas” o actos de corrupción, pero además de lo que sí se cobra llevan una comisión, lo que explica en parte lo infladísimo de sus sueldos y lo codiciado de los cargos.

Para poner un ejemplo nos trasladamos a lo que se conoce como “las cinco esquinas”, en el popular sector habitacional de Jacarandas, donde se concentra una parte del comercio informal de la zona.

Efectivamente se trata de la confluencia de cinco avenidas que desembocan todas en el mismo crucero.

Es un lugar ideal para establecer comercio informal, de tal manera que hay de todo, literalmente: frutas y verduras, barbacoa, hamburguesas, pollos asados, pollos fritos, tacos de carne, ropa usada, más ropa usada, carnitas, ropa nueva, fritangas para cenar, tamales, chacharas, burritos, tacos de tripas, menudo los domingos, tacos al vapor, gorditas y sopes, hot dogs por las noches, micheladas…

Como hay rivalidades por los espacios disponibles, los comerciantes no se guardan nada sobre cómo están las cosas con los inspectores de Plazas y Mercados.

Por ejemplo, hay un hombre que vende barbacoa desde hace muchísimos años de martes a domingo utilizando un espacio en un estacionamiento público, donde instala todas las mañas un enorme toldo, con mesas sillas y su cocina. De los seis días que trabaja solo paga tres a Plazas y Mercados, pues tiene un viejo arreglo con el inspector, quien, además, de vez en cuando, se come algunos tacos como cortesía de la casa.

La frutería, que está volteando la esquina dos locales adelante, se toma la banqueta como extensión del negocio y el carril de estacionamiento, debido a que el local es relativamente chico para la clientela que maneja, Además de que no cumple con las normas de salubridad, ni respeta los espacios de su local, todavía se permite el darle “permiso” a otro comerciante para que instale por la noche una cenaduría, que coloca un remolcable grande y pone sillas y mesas en la banqueta.

Para evitarse problemas también tiene un arreglo con el inspector de Plazas y Mercados.

Cruzando la calle, se encuentra instalado un exitoso puesto de tacos de carne asada, que utiliza la banqueta y el carril de estacionamiento. Tiene años vendiendo y es otro que tiene un arreglo con el inspector de Plazas y Mercados, este negocio inclusive tiene una sucursal en la calzada Nogales casi esquina con Salvador Creel y es muy próspero. 

Contamos no menos de 20 negocios informales y muchos sencillamente no pagan la cuota de Plazas y Mercados, por un arreglo con el inspector, o bien solo pagan la mitad de los días que realmente trabajan, lo que puede ser verificado por cualquier supervisor que cheque, por medio de los recibos, el trabajo del inspector. 

Si nos limitáramos solo al giro de la comida, son incontables los negocios que operan en la ciudad, y muchos de ellos no son simples changarros de viuda, sino establecimientos que aprovechan, por ejemplo, el ancho de las banquetas del primer y segundo cuadro de la ciudad, donde pueden vender hamburguesas, tacos, carne asada, barbacoa, empanadas infladas, tamales, pan, atole, gorditas, “lonches”, aguas frescas, elotes, fritangas y lo que se les ocurra. Algunos tienen incluso nombre comercial. 

Muchos de ellos son negocios más prósperos que un restaurante establecido, y le ponemos dos ejemplos: un negocio de venta de barbacoa ubicado en el boulevard Diagonal Reforma, a un lado de la gasolinería del Super 7 y un Mall Chino. Se toma la entrada de la calle lateral, instalando un carro remolcable, que tiene ahí de forma permanente, pero instala un toldo que debe de medir por lo menos de 20 a 25 metro de largo por cuatro de ancho, con mesas y sillas, para una clientela que, literalmente, tiene que hacer fila para comprar, por lo menos los fines de semana. 

Otro. En la calle Juárez, casi esquina con calle Juan Belz, hay otro negocio de barbacoa que se ha tomado la banqueta y el primer carril, que corresponde a estacionamiento. Vende como si regalara, es una familia más algunos empleados, sin impuestos, sin todas las engorrosas normas oficiales que se le imponen a un negocio establecido, y ganando dinero en toda forma.

Esto explica, hasta por sentido común, que el cargo de inspector de Plazas y Mercados sea sumamente codiciado y, que tan solo formalmente, pueden ganar entre los 109 mil pesos mensuales a los 50 mil pesos mensuales, pero eso no incluye todo lo que entra de “mordidas”, que en conjunto es una cantidad enorme, de la cual deben “compartir” una parte con el jefe del área.

Legalmente no deberían de ser sindicalizados, y menos líderes sindicales, pero ahora que se trata de hacer una restructuración del departamento, junto con el de urbanismo y el de alcoholes, otros dos pozos de corrupción, los sindicatos salen en defensa de los 22 inspectores, paralizando por unas horas la administración municipal.

¿Qué defienden de fondo los sindicatos? Las canonjías y la corrupción que han ido acumulando al paso de los gobiernos y de décadas. 

La ineficiencia, el chambismo, el nepotismo, la manipulación de ausencias laborales, los beneficios salariales, son parte de todo un tema complejo y extenso que merece un tratamiento por separado.

Comentarios de Facebook
Facebook
Twitter
LinkedIn

Te podría interesar: