Por: Álvaro González

Históricamente es cierto: Cuba ha sido, desde el periodo de Luis Echeverría un parásito de México, pero entonces era principalmente un satélite geopolítico de la desaparecida URSS, que se fue debilitando y se derrumbó en 1991

El gobierno de Claudia Sheinbaum envió, en 2025, el doble de petróleo a Cuba que se enviaba anualmente en el periodo de AMLO, argumentando que esto es algo legal, histórico, humanitario y transparente, mientras PEMEX ha acumulado una deuda que ronda los 100 mil millones de dólares y se ha convertido en el problema más serio para las finanzas públicas del país.

Históricamente es cierto: Cuba ha sido, desde el periodo de Luis Echeverría un parásito de México, pero entonces era principalmente un satélite geopolítico de la desaparecida URSS, que se fue debilitando y se derrumbó en 1991.

Los Castro, Fidel y Raúl, alinearon la dictadura comunista cubana con el régimen soviético, que les proporcionaba apoyos de todo tipo, lo que inclusive generó graves tensiones internacionales con el emplazamiento de misiles en la isla, que provocaron el momento más crítico entre los Estados Unidos y la URSS.

La dictadura cubana se estableció el primero de enero de 1959, como un régimen comunista que fue vendido con una propaganda romántica de la lucha contra el imperialismo norteamericano y una bandera libertaria, que inclusive intentó exportarse a varios países de América Latina y África.

Desde el inicio la dictadura no pudo ser un sistema viable por sus propios recursos y medios, que cumpliera lo que promulgaba al mundo: el bienestar del pueblo cubano. De 1959 hasta 1991 Cuba fue un parásito útil de la Unión Soviética para incomodar a los Estados Unidos, que, como consecuencia, le impuso un bloqueo que dura hasta la fecha.

Cómodamente, durante 32 años, los Castro mantuvieron a flote su dictadura aprovechando su posición antinorteamericana y comunista.

En 1991 y en la crisis que se manifestó en 1994, Cuba se encontró como un paria del comunismo internacional, pues no estaba en el interés de China, que quedó a nivel mundial como la única potencia comunista, y tampoco en el interés de Rusia, que cambió sus intereses geopolíticos.

Ya con 35 años en el poder, los Castro no sólo no habían logrado un desarrollo notorio en la isla, que hoy tiene alrededor de 12 millones de habitantes, sino que se encontraban en condiciones precarias, con el azúcar como su principal producto de exportación, y con tendencia a la baja.

La dictadura había sido un fracaso en términos de desarrollo, y comenzaron a vender a través de los canales diplomáticos su condición de menesterosos, en países y gobiernos que de alguna manera mantenían una relación cordial con la dictadura, entre ellos México, el vecino más próximo.

CON LA DICTADURA INTACTA

No revisaron el régimen dictatorial, que seguía y sigue siendo tan férreo como lo fue desde sus inicios, tampoco toleraron ningún cambio político y de libertades individuales y económicas, ni fomentaron una transición hacia un régimen socialista moderno, que era la tendencia en varios países europeos: mantuvieron una dictadura comunista obsoleta y represiva, que ya solo repartía pobreza y palos.

Murió Fidel Castro, pero su hermano Raúl, que controla todo, siguió en el poder con un presidente títere que ha servido para tratar de guardar las apariencias de un cambio que no existe.

La situación se comenzó a volver desastrosa en la isla, cuando apareció, casi providencialmente, el régimen de Hugo Chávez en Venezuela en 1999, a cuya sombra se acogieron de inmediato y a quien prestaron asesoría y asistencia en aspectos tan siniestros como la inteligencia militar y el aparato policiaco de control social y represión.

Fue entonces que hicieron lo que habían aprendido durante los 32 años con la Unión Soviética: convertirse en parásitos de Venezuela, pero ahora con argumentos de asistencia humanitaria, que realmente existe y ha llegado a niveles críticos para los cubanos, pero como consecuencia de una dictadura que lleva 66 años en el poder y es la dictadura en funciones más vieja del mundo, después de la dictadura China, que es aún 10 años más vieja, pues se inició en 1949.

La dictadura cubana se volvió parte del régimen populista y dictatorial de Venezuela, pero Hugo Chávez duró solo 13 años en el poder, al morir de cáncer, dándole la sucesión a Nicolas Maduro, quien continuó el chavismo pero en su peor versión y con una gestión sumamente ineficiente y destructiva, al grado de que la economía venezolana es hoy apenas el 28% de lo que era al inicio del régimen chavista, lo que incluyó el desplome petrolero que cayó también a los mismos niveles de la economía general del país.

Pero además del chavismo venezolano que surge en 1999, vino un periodo político en América Latina que dio origen al surgimiento de varios gobiernos de corte socialista, entre ellos los principales países latinoamericanos, como Brasil, Argentina y posteriormente Chile y México, además de otros más pequeños y más pobres, como Bolivia.

La reciente captura de Nicolás Maduro muestra, entre muchas otras cosas, que toda la guardia presidencial que custodiaba al dictador venezolano estaba compuesta por militares cubanos, lo que da una idea del grado de penetración cubana en el régimen chavista, pero aun así es tal el desastre económico de Maduro que su ayuda a Cuba no podía ser la misma de los años de Hugo Chávez.

En este contexto, llega Andrés Manuel López Obrador al poder en México en 2018, lo que abre una gran ventana de oportunidades para la dictadura cubana, solo  que México tiene como principal socio comercial a los Estados Unidos, del cual depende y está bajo su escrutinio económico y político, pero esto no impide que, bajo la bandera de la ayuda humanitaria, se comiencen a canalizar apoyos, entre los que destaca el del petróleo que les es enviado, el cual es en parte usado para las necesidades de la isla y en parte comercializado en el mercado negro internacional.

De acuerdo con datos citados por Financial Times, México desplazó a Venezuela como principal proveedor de petróleo de Cuba en 2025.

El país exportó en promedio 12 mil 284 barriles diarios, equivalentes a cerca del 44% de las importaciones totales de crudo de la isla, lo que representó un aumento de 56% respecto a 2024.

Pemex informó en diciembre que su filial Gasolinas Bienestar envió 17 mil 200 barriles diarios de crudo y 2 mil barriles de productos petrolíferos en los primeros nueve meses del año, por un valor aproximado de 400 millones de dólares, asegurando que las exportaciones cumplen con la legislación aplicable. Sheinbaum afirmó que el suministro de crudo a Cuba se fundamenta en una relación histórica que México ha mantenido con la isla, independientemente del partido político en el poder.

En su conferencia de prensa del 6 de enero de 2026, Claudia Sheinbaum justificó el envío de petróleo y otros productos a Cuba en razones de carácter histórico y es además una decisión soberana y humanitaria de México, lo que no se contrapone en la relación con los Estados Unidos, pues históricamente México fue el primer país que condenó el bloqueo a Cuba.

Subrayó que “todo es legal” y que se trata de una continuidad de apoyos que el país ha brindado desde hace décadas, en especial por motivos humanitarios hacia el pueblo cubano. Insistió en que no es una decisión nueva ni improvisada, sino parte de una política exterior consistente.

Al mismo tiempo negó que la ayuda se deba a motivos de carácter ideológicos o de partido, ya que otros gobiernos anteriores lo han hecho.

La presidenta Sheinbaum está recurriendo a verdades a medias y también está mintiendo. 

Si hay intereses y afinidades ideológicas entre la 4T y la dictadura cubana, como las hay con la dictadura venezolana. La 4T es parte de un pacto político, conocido como el “Pacto de Río de Janeiro”.

Los gobiernos anteriores habían prestado ayuda humanitaria, pero era algo limitado, sin nexos de afinidades ideológicas y políticas, pero Sheinbaum ha incrementado el envió de petróleo y otros productos derivados a Cuba a más del doble de lo que envió en su último año el propio AMLO. 19 mil 200 barriles diarios de productos petroleros son casi la mitad de todo el petróleo que llega a Cuba, cuando la petrolera mexicana PEMEX está financieramente ahogada y puede poner inclusive en riesgo la capacidad crediticia de las finanzas nacionales.

Sheinbaum dice que hay total claridad en lo que se está haciendo, pero si algo ha caracterizado a los gobiernos de la 4T es el ocultamiento de la contabilidad de las inversiones en las obras más grandes que se han realizado. En cuestiones de contabilidad la 4T sencillamente no tiene credibilidad ¿O dónde están las cuentas del Tren Maya donde se gastaron más de 500 mil millones de pesos? Cuba vendió balastro para el Tren Maya ¿Dónde están las cuentas? Cuba vendió millones de la vacuna Abdala contra el Covid-19, una vacuna que ya era de origen obsoleta, que no fue aceptada por la población y se tendrán que tirar millones de esas vacunas ¿Dónde están las cuentas de una compra tan anómala? Y las compraron porque eran cubanas, no obstante que se sabía que eran obsoletas.

Lo del envió de petróleo se ha vuelto un tema polémico y delicado, porque ahora Venezuela no le podrá mandar a Cuba un solo barril de crudo ni de derivados ¿México aumentará aún más los envíos para sustituir a Venezuela en lo que la presidenta califica como una decisión soberana? ¿Y quién paga finalmente las decisiones soberanas y el fracaso de la dictadura cubana, que recibe ayuda “humanitaria” pero es un caso internacional de violación de los derechos humanos?

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