Juego sucio: INE y TEPJF subordinados a Claudia Sheinbaum

Juego sucio: INE y TEPJF subordinados a Claudia Sheinbaum

Por: Marcela Valles

SOMOS MÉXICO, partido de reciente creación, se encuentra en la mira de la presidenta, respaldada por organismos federales,  pidiéndole cambio de nombre, logotipo y hasta color, argumentando posibles confusiones para las elecciones de 2027

El 26 de junio de este 2026, el INE aprobó el registro de dos nuevos partidos políticos: PAZ y SOMOS MÉXICO, lo que fue formalizado oficialmente el 1ro. de julio en ceremonia oficial, pero el 7 de agosto, el mismo INE le ha pedido a SOMOS MÉXICO el cambio de su nombre, del logotipo y del color, que es en rosa mexicano, lo que ha surgido de los asesores políticos de la presidenta Claudia Sheinbaum, quienes consideran que el nuevo partido podría transformarse en una fuerza electoral competitiva, de lo que se denomina como la “ultraderecha”, cuando en realidad se trata de un nuevo partido de centro.

La ofensiva contra el nuevo partido no termina ahí. SOMOS MÉXICO interpuso una querella contra la decisión del INE ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, que, coincidentemente, fue turnada al presidente del tribunal, Gilberto Bátiz García, quien fue arropado por Morena para llegar al cargo, y no tiene contemplado darle una pronta resolución al caso, por lo que el nuevo partido perdería su nombre, su logotipo y hasta el uso del color rosa mexicano.

La argumentación que ha expuesto el INE para tomar la decisión es, por decir lo menos, inconsistente. Se afirma que, semánticamente, el nombre de SOMOS MÉXICO puede prestarse a que se entienda que representan a todo México, en tanto que el logotipo, que lleva las letras MX, se puede prestar a interpretar que se trata de una organización que tiene subsidio y relación con el gobierno mexicano. Para lo del color rosa han argumentado que ya existe en el estado de Tlaxcala un partido local que utiliza el color rosa. El partido se llama FUERZA POR MÉXICO TLAXCALA, que tiene registro oficial dentro de ese pequeño estado.

SOMOS MÉXICO surgió del movimiento denominado “la ola rosa” en la ciudad de México, en una marcha multitudinaria, paradójicamente en defensa de la autonomía del INE, cuando comenzaron las maniobras de AMLO para controlar al órgano electoral y al TEPJF, lo que ha logrado después de la salida de Lorenzo Córdova y Ciro Murayama, a quienes nunca pudo doblegar, después de recurrir a todos los medios al alcance del poder central.

Lo que menos le gusta al INE, y a Morena, es el nombre de SOMOS MÉXICO, y no les gusta porque es un buen nombre para un nuevo partido político de oposición. En todo caso habría que cambiarle el nombre al Partido Verde Ecologista de México, porque, semánticamente, se puede interpretar que ellos representan a toda la lucha ecologista de México, lo cual es una de sus tres mentiras, o deberían de cambiarle el logotipo al PRI, pues utiliza los mismos colores de la bandera mexicana, que, esa sí, es un símbolo nacional que abarca a todos los mexicanos.

Lo del logotipo es lo de menos, y lo del color rosa ya son ganas de fastidiar al nuevo partido, que nace como un adversario decidido de Morena.

 

PAZ Y LOS PASTORES EVANGÉLICOS

PAZ, el otro partido que ha obtenido su registro, no ha sido molestado en absoluto, pues se trata de un partido satélite de Morena; el ya muy conocido PES, Partido de Encuentro Social, que luego pasó a PES, Partido de Encuentro Solidario, pero como volvió a perder el registro ahora lo han denominado PAZ.

El partido pertenece a la comunidad evangélica y está realmente controlado por pastores o ministros de esta denominación religiosa, que se sumaron desde el 2018 a la campaña presidencial de AMLO.

Se definen abiertamente como un partido “conservador”, niegan que estén dirigidos por ministros religiosos, pero sí “por hombres de fe”.

¿Por qué un partido de corte religioso y muy conservador sí es de la simpatía de Claudia Sheinbaum, quien es atea, por el lado del materialismo histórico marxista? Hay una razón política importante: la mayor parte de los creyentes evangélicos y de otras denominaciones protestantes se ubican en Chiapas, Tabasco, Campeche y Quintana Roo. El 32.4 % de los habitantes de Chiapas son evangélicos y de otras denominaciones cristianas.

Si se pacta con narcos, con mucha razón con los pastores de las iglesias cristianas, quienes han sido fieles y han sido recompensados, mucho antes de estar ante la presencia de Dios, pues parece bastarles estar ante la presencia del caudillo.

La “marea rosa” nació defendiendo la independencia del INE, pero ahora que se ha registrado como el partido SOMOS MÉXICO, se encuentra con que el INE y el TEPJF ya están sometidos y son, con hechos, dos decididos enemigos, quienes sancionarán las elecciones de 2027.

Hay tan mala leche en todo esto, que los voceros de Morena han pedido revisar las finanzas de SOMOS MÉXICO, pues “podrían estar vinculadas al huachicol fiscal”, debido a que Ernesto Ruffo, el exgobernador panista recientemente detenido, es miembro del consejo nacional del nuevo partido.

Saben, de antemano, que no hay conexión alguna, pero hay la intención de relacionar a SOMOS MÉXICO con el dinero del huachicol fiscal. A ese nivel llega el juego sucio, lo que requiere una gran dosis de cinismo, considerando todos los problemas en que está metido Morena por sus nexos con la delincuencia organizada.

Comentarios de Facebook
Facebook
Twitter
LinkedIn

Te podría interesar: