Por: Rodrigo Tejeda
El gobierno de Claudia Sheinbaum también está preocupado por los costos de la deuda pública, la cual han incrementado casi al doble, pero están afectando la inversión privada, nacional y extranjera, que es la que mueve finalmente al país.
México había logrado tener un banco central con independencia y credibilidad, lo que es de suma importancia para la buena marcha de la economía, pero en los últimos años esta credibilidad se ha venido deteriorando, debido a toma de decisiones que son consideradas como muy polémicas, bajo la presión del gobierno de Claudia Sheinbaum por tratar de mantener la imagen de que la macroeconomía del país marcha bien y, en particular, que la inflación o incremento de los precios está descendiendo y bajo control, lo que es desmentido por los indicadores.
En la primera quincena de marzo la inflación general repuntó para ubicarse en un 4.63%, pero aun así el Banco de México redujo la tasa base de interés en .25%, para ubicarse en un 6.75%, cuando técnicamente debió de pausar la política de recortes, la cual ha venido aplicando sistemáticamente durante el gobierno de Claudia Sheinbaum.
Si se toma en cuenta que el impuesto al ahorro subió este año de .50 a .90, casi al doble, el rendimiento nominal de las inversiones sería de 5.65%, pero si ha esto se deduce el 4.63% del índice inflacionario, el rendimiento real es de apenas 1.02%, cuando a principios del año de 2025 se ubicaba la tasa neta en un 9.2 a 9.5%, lo que generaba un rendimiento de hasta un 6% neto, ya restando la inflación.
Los mercados de capital, que ya estaban cuestionando al Banco de México por mantenerse en la postura de un estimado de inflación del 3%, que lleva años sin cumplirse, consideran que BANXICO debe ajustar su política monetaria a los índices reales de la inflación general y de la subyacente, que está en 4.46%.
La idea del gobierno de Claudia Sheinbaum es que el crédito se abarate y se otorgue de manera más amplia, para impulsar el crecimiento de la economía, algo que no han podido lograr los gobiernos de la 4T, que en materia macroeconómica y microeconómica tienen una tendencia más baja y un estancamiento del crecimiento económico.
Al subir la inflación se está castigando el consumo de las familias, en bienes tan básicos como la alimentación y la vivienda.
Pudiera haber un mayor crédito para la vivienda, pero el precio de la misma se ha estado incrementando de manera constante, lo mismo que la canasta alimentaria.
El gobierno de Claudia Sheinbaum también está preocupado por los costos de la deuda pública, la cual han incrementado casi al doble, pero están afectando la inversión privada, nacional y extranjera, que es la que mueve finalmente al país.
La última decisión del BANXICO de bajar la tasa base a un 6.75% ha tenido consecuencias inmediatas sobre el mercado de dinero, especialmente por las cifras de inflación que se habían reportado en la primera quincena de marzo.




