Por: Eduardo Rodríguez
La presidenta ha anunciado que se montará un gigantesco operativo de 100 mil elementos de seguridad, la mayoría de ellos militares, para blindar las sedes del mundial: ciudad de México, Guadalajara y Monterrey
El gobierno de Claudia Sheinbaum tiene un problema de seguridad serio con la organización del mundial de fútbol, que se llevará a cabo del 11 de junio hasta el 19 de julio, en el cual México, al igual que Canadá, son dos sedes menores, pues de 104 partidos solo se llevarán a cabo 13 en México y 13 en Canadá, el resto, 78, serán en los Estados Unidos.
La presidenta ha anunciado que se montará un gigantesco operativo de 100 mil elementos de seguridad, la mayoría de ellos militares, para blindar las sedes del mundial: ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
Los principales temores se centran en la ciudad de Guadalajara, debido a la reciente muerte del máximo líder del Cártel Jalisco la Nueva Generación, CJNG, a la cual siguió toda una serie de actos violentos, como quema de tiendas, bloqueos de carreteras, quema de vehículos de todo tipo, enfrentamientos con miembros de la Guardia Civil y del ejército, con un saldo de 30 militares muertos, contando a los que murieron en el operativo donde también fue muerto Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”.
La prudencia aconsejaba suprimir la sede de Guadalajara, donde se jugarán únicamente 4 partidos, pero el gobierno de Claudia Sheinbaum le ha prometido a la FIFA que tiene todo bajo control, pero eso es algo que no puede garantizar, dada la capacidad del CJNG para poder realizar actos de sabotaje.
El problema no es solo el CJNG, sino otras organizaciones y carteles del crimen, que pueden aprovechar el inmejorable escenario para llevar a cabo actos de sabotaje, los que serían cargados a la cuenta del CJNG, obligando al gobierno federal a tomar represalias, algo que está tratando de evitar por todos los medios a su alcance el gobierno federal.

En principio este mundial de 2026 es atípico o tal vez podríamos decir raro, porque realmente se debió de realizar en los Estados Unidos, donde se jugarán la mayor parte de los partidos y la gran final, pero la FIFA, que es una empresa trasnacional que tiene como prioridad ganar dinero, se decidió por cederle 13 partidos a México y 13 a Canadá.
México es un país futbolero; en los Estados Unidos el fútbol soccer es un deporte en expansión, pero la mayor parte de la clientela son ciudadanos de origen latino, mientras que en Canadá el fútbol soccer es un deporte marginal.
En la última temporada de la liga profesional en los EEUU, acudieron a los estadios un poco menos de 13.5 millones de aficionados, pero, como se dijo, la mayoría son de origen latino, principalmente mexicanos, muchos de los cuales están desafiando las políticas migratorias del gobierno de Donald Trump, que está haciendo redadas masivas a través del ICE.
En México se transmitirán únicamente 32 de los 104 partidos por televisión abierta; el resto a través de plataformas de streaming, lo que implicará pagar un costo para poder ver los mejores partidos.
Los boletos de ingreso a los estadios han sido duramente criticados por ser carísimos, algo en lo que coinciden todos los comentaristas deportivos profesionales en México.
Además de lo caro, la selección mexicana de fútbol que participará en este mundial, nuevamente en la opinión de los especialistas, es una de las más mediocres que hayan acudido a un mundial, por lo cual las expectativas sobre su desempeño son muy modestas.
Así, mientras que Ganni Infantino, el presidente de la FIFA, tuvo el servilismo de entregarle a Donald Trump un, hasta ahora inexistente, premio a la paz, para compensar al egocéntrico mandatario después de que no fuera ni de lejos considerado al Premio Nobel de la Paz, algo que en su sociopatía esperaba y le enfureció no recibir.
Claudia Sheinbaum ha tomado el riesgo de sostener las sedes del mundial, pero ¿Cuánto nos costará a los contribuyentes el gigantesco aparato de seguridad que tratará de blindarlas?
La gran pregunta es si el crimen organizado se atreverá a desafiar a Sheinbaum y cobrar venganza, en un escenario que parece ideal para poner en problemas al gobierno federal.
La muerte de “El Mencho” ha dejado un ambiente sumamente enrarecido ¿Habrá capacidad suficiente para blindar el mundial de fútbol? Un solo incidente importante en algunas de las sedes echaría a perder todo el evento, con toda la prensa internacional presente.



