Los escándalos en torno a Miss Universo

Los escándalos en torno a Miss Universo

Agencias/La Redacción 

Este año en concurso de Miss Universo ha estado plagado de polémica y escándalos, los que comenzaron desde la edición México, donde fue elegida, de forma polémica la tabasqueña Fátima Bosch, que a la postre resultaría electa a nivel internacional. Apenas una semana después de la elección final, las dos copropietarias del certamen se encuentran ante la justicia

En opinión de la mayoría de las organizaciones feministas del mundo, el concurso Miss Universo es ya algo obsoleto, pues conserva todos los elementos de un concepto sobre la estética y el rol de la mujer que parece condenado a la desaparición, al fincarse, en la opinión de sus críticos, en un negocio publicitario que explota un cierto estereotipo de la mujer, centrado en un modelo femenino que data de mediados del siglo pasado, el cual parece estar ya muy distante de los nuevos roles que juega la mujer en la sociedad de hoy, pero pese a la polémica, el concurso sigue siendo un buen negocio para sus propietarios.

Esta edición 2025 de Miss Universo estuvo marcada por numerosas controversias desde el origen, no solo de su edición final, sino desde la edición México, donde fue elegida Fátima Bosch, originaria del sureño estado de Tabasco, lugar de origen del actual grupo político en el poder, lo que enojó a la mayoría de las concursantes del resto de los estados, quienes se negaron a darle su reconocimiento. 

En la noche del 20 al 21 de noviembre, Fátima Bosch, Miss México, fue elegida Miss Universo 2025 en Bangkok. Aunque muchos fans celebraron su victoria, algunos internautas criticaron esta elección. Según ellos, la joven, que no estaba entre las favoritas, no habría ganado el título si no se hubiera visto envuelta en un escándalo mediático.

Polémicas sacuden al comité de Miss Universo Tailandia

La candidata de 25 años había sido objeto de insultos y críticas por parte de un alto miembro del comité tailandés. Durante un discurso dirigido a todas las participantes, Nawat Itsaragrisi —apodado “Papa Nawat”—, director nacional de Miss Universe Thailand, arremetió contra Fátima Bosch . La reina de belleza fue incluso calificada de “estúpida” por seguir los consejos de su delegación. La escena, difundida en redes sociales, dio la vuelta al mundo. Muchos usuarios y otras candidatas le mostraron su apoyo.

Este no fue el único incidente ocurrido durante la competencia. Hace unos días, dos miembros del jurado anunciaron su dimisión. El exfutbolista francés Claude Makélélé justificó su salida alegando “motivos personales imprevistos”. Por su parte, el músico franco-libanés Omar Harfouch denunció un “voto secreto e ilegítimo” que habría permitido definir por adelantado a las 30 finalistas.

En su cuenta de Instagram, el artista afirmó que entre los votantes había “al menos una persona que mantiene una relación romántica con una candidata”. También denunció “fraude, abuso de poder, corrupción, engaño, incumplimiento de contrato y conflictos de intereses” que rodearían el certamen

Otra noticia sorprendió a los seguidores del concurso. Olivia Yacé, Miss Costa de Marfil y cuarta finalista de Miss Universo, anunció que renunciaba al título de Miss Universe África y Oceanía 2025. El 24 de noviembre, explicó su decisión en Instagram:

“Para continuar por este camino, debo mantenerme fiel a mis valores: respeto, dignidad, excelencia e igualdad de oportunidades, los pilares más sólidos que me guían”.

Olivia Yacé también precisó que deseaba romper “cualquier afiliación futura con el Comité Miss Universo”.Una decisión radical que la reina de belleza asume plenamente en redes sociales: “Retirarme de este rol de Miss Universe África y Oceanía me permitirá dedicarme por completo a defender los valores que me son queridos”, concluyó.

Los propietarios del certamen enfrentan a la justicia

Los escándalos alrededor de Miss Universo no terminan ahí: existen aspectos más delicados que tocan judicialmente a los empresarios que son propietarios del concurso, entre los que destaca el mexicano Raúl Rocha, quien se encuentra hoy en medio de la polémica mediática y de un proceso judicial, donde tendría que responder por muy diversos y delicados cargos penales.

Mientras la elección final tuvo lugar la semana pasada, el copropietario del certamen, Raúl Rocha, fue imputado por las autoridades federales mexicanas. Los cargos incluyen narcotráfico, distribución ilegal a gran escala de combustible, tráfico de armas y presunta participación en crimen organizado.

Y no es el único ante los tribunales. Anne Jakapong Jakrajutatip, también copropietaria de Miss Universo, fue arrestada. Un cirujano estético la acusó de fraude y ocultamiento de información, afirmando que lo persuadió para invertir en su grupo JKN Global, copropietario del certamen. El presunto fraude asciende a 930.000 dólares, según informó la AFP el miércoles.

Lo más escandaloso es que alguien con los antecedentes de Raúl Rocha se haya convertido en el principal copropietario del concurso, lo que pone en entredicho la reputación del mismo y puede ser el inicio de un deterioro irreversible a nivel internacional.

Fátima Boch, quien es la cuarta mexicana en ganar el concurso de Miss Universo, pero a diferencia de las tres anteriores, en esta ocasión se enfrenta a una polémica internacional, donde inclusive hay voces interesadas en que sea destituida del cargo, pero esto sería un golpe demasiado contundente al concurso mismo, del cual es difícil establecer si se pudiera recuperar en su prestigio y credibilidad.

Fátima Bosch ha manejado hasta ahora un discurso en el cual resalta el empoderamiento de las mujeres, lo que hace prever que sea muy poco probable su renuncia al cargo, aunque sí tendrá que ir en contracorriente.

Aun sobrellevando un proceso judicial en contra, que es previsible que se prolongará, Raúl Rocha sigue siendo el principal copropietario del 50% del concurso, lo que le da un gran poder de decisión sobre el mismo y, debido a sus circunstancias parece estar obligado a sostener a Fátima Bosch, asumiendo todo el costo que puede tener en términos de imagen el concurso, el cual, después de todo, solo establece un reinado de un año para la ganadora del mismo.

Después del propio Raúl Rocha y de lo mal que la está pasando Fátima Bosch, la corrupción de Rocha perjudica la imagen de México; un país que trata de librarse de la mala fama de corrupción que le aqueja desde el siglo pasado.

El mejor papel que puede jugar la tabasqueña Fátima Bosch, a quien ya ha dado su respaldo la presidenta de la república, es jugar el rol de víctima de circunstancias que le son ajenas y que incluso han atentado contra su dignidad, antes de ser electa como máxima figura de la belleza internacional.

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