Por: Florentino Durón Gómez
Difícil sería comprender la historia del rock en español sin Café Tacvba y su disco Re, que este mes llega a sus tres décadas de vida
Con casi siete millones de oyentes mensuales en la plataforma Spotify y cuatro temas de este disco en su top 10 que juntos suman más de 300 millones de reproducciones, además de su certificación por más de 500 mil copias (físicas) vendidas, Re sin duda algo debe tener para ostentarse como el mejor disco de rock latinoamericano por encima de producciones de otros artistas y bandas.
El cuarteto mexicano de música ¿rock? Café Tacvba, se ha fraguado un carrera musical a lo largo de más de 30 años donde ha logrado innumerables hazañas, como ser uno de tres artistas en tener dos MTV Unplugged, además de la estadounidense Miley Cyrus y el brasileño Lulu Santos, pero la que nos atañe es la constante mención de su segundo disco Re, como el mejor del rock latinamericano, no sólo por revistas especializadas como Rolling Stone, si no por colegas músicos y público en general y que este mes de julio cumple 30 años de su lanzamiento.
Pero, ¿en una geografía musical tan amplia y tan vasta como Latinoamérica, realmente es Re, lo mejor que ha surgido en ella en cuanto a rock se refiere?
A ciencia cierta y exacta sería difícil encontrar un consenso de “el mejor disco del rock en Latinoamérica”, pero esta segunda producción de los oriundos de la Ciudad de México, reúne distintos elementos que podrían dar noción de su elección.
Producido por quien a la postre sería considerado como una especie de midas del rock latino, sobre todo en la década de los 90, Gustavo Santaolalla junto a su socio Aníbal Kerpel, ambos argentinos y responsables de exitosas producciones de artistas como Juanes, Molotov o Jorge Drexler, quienes en un principio confundidos e incomprensivos del sonido de Café Tacvba en su primer disco, para esta segunda producción pareciera que finalmente habían entendido y dominado el concepto de la banda, otorgando gran libertad creativa a la agrupación; “Oye Gustavo tenemos 20 canciones de donde elegir para el nuevo disco”, refiere el vocalista en alguna entrevista perdida en la web, a lo que el productor argentino responde: ¡Excelente, usemoslas todas!
El Ciclón, La Ingrata, Las Flores y El Baile y el Salón fueron los sencillos elegidos para promocionar el álbum, sin duda una selección ecléctica de lo que se podía encontrar en el álbum.
“Encontrar el nombre del disco fue relativamente fácil, Re, la segunda nota del pentagrama, nuestro segundo disco, Re, una partícula que denota esa acción cíclica, repetición, retorno, reciclaje. Todos conceptos que tocamos en algún momento dentro del universo de este álbum” declaró Rubén Albarrán, vocalista de la banda, en el taller “Creatividad y Música”.

De todo para todos
Publicado el 22 de julio de 1994, en un escenario previo a la crisis económica que terminaría afectado la respectiva gira promocional, el álbum con una duración de 59 minutos y 49 segundos repartidos en 20 temas, no tuvo la repercusión ni aceptación de la que hoy goza, al menos en nuestro país.
“Al Re no le fue bien en México…nuestro público decía: ya no están haciendo canciones tan prendidas, ya se vendieron, quieren hacer cosas que no son rock porque tienen una canción de bolero…” declaró Quique Ranqgel en el podcast ¿Qué es la ma música? de Javier Paniagua; cosa distinta pasó en países como Chile donde el primer sencillo El Ciclón, se convirtió en la canción del verano, generando posteriormente una estrecha realación de la banda con dicho país.
En el también conocido como “álbum blanco del rock latino” en referencia al White Album de The Beatles por su versatilidad y variedad musical, Cosme, seudónimo por aquel entonces de Rubén Albarrán (voz), Emmanuel del Real (teclados, piano, melodión, caja de ritmo, voz y coros), Joselo Rangel (guitarra acústica y eléctrica, jarana y coros) y Quique Rangel (tololoche, contrabajo y guitarrón) nos llevan por una amalgama de géneros musicales que van desde la música folclórica latinoamericana hasta el heavy metal, pasando por la música disco, la música norteña mexicana, el bolero y el por entonces denominado rock alternativo; fusión en su máxima expresión, producto de la gira previa que la banda había realizado por gran parte de México y otros países con su primer disco y que conjugó magistralmente con líricas igual de variadas donde abordan temas existenciales, ecológicos, alienígenas y amorosos; un concepto que en cierta forma resume, por un lado, la variedad y vastedad músical de la época y la geografía latinoamericana, y que por otro lado dejaba en claro que la concepción del “rock latino” para sus integrantes iba más allá de guitarras distorsionadas y cuestiones lingüísticas, las cuales con el pasar de los años marcarían una constante en el panorama musical a nivel global, donde la agrupación continúa su andar creativo sin perder su esencia experimental que los ha caracterizado desde hace más de 30 años.







