Aumento alarmante del consumo de cristal, que sustituye a la marihuana

Aumento alarmante del consumo de cristal, que sustituye a la marihuana

Por: Eduardo Rodríguez

La droga denominada “cristal”, por su semejanza con este material triturado, es una metanfetamina producida en laboratorios clandestinos por las organizaciones del crimen, con una muy alta adicción y graves efectos sobre el organismo, el razonamiento y el comportamiento humano, que se comenzó a introducir en el mercado hace algunos años y hoy ocupa un alarmante primer lugar entre las drogas de mayor consumo, seguida por la marihuana y en tercer lugar por la cocaína.

El fenómeno, que se da a nivel nacional, se está ya dando en Torreón y en las principales ciudades del estado y del país, lo que ha encendido las alertas de los gobiernos municipales y estatales, así como de las organizaciones que atienden el problema de la drogadicción, entre los que están a la cabeza los Centros de Integración Juvenil.

Los datos más relevantes sobre el aumento en el consumo de “cristal” provienen de la Fiscalía General del Estado, la que ha informado que en el periodo de enero-agosto de 2021 se abrieron 1,687 carpetas de investigación por el delito de narcomenudeo de esta droga, cifra que se incrementó a 2,344 carpetas en el mismo periodo de enero-agosto de 2022, lo que significa un 38.9% más, pero en total la FGE registra un total 11 mil 031 carpetas de investigación abiertas por el delito de narcomenudeo, lo que ha llevado a 9 mil detenciones en las regiones sureste, norte y laguna.

Cabe considerar que el número de carpetas judiciales por narcomenudeo procesadas en Coahuila representan el 12.76% del total nacional, lo que coloca al estado en el segundo lugar, pues a nivel nacional se abrieron un total de 86,396, según los datos oficiales de la Secretaría de Seguridad.

Este es el dato más duro que existe en relación al crecimiento del consumo de esta droga sintética de suma peligrosidad.

La cifra sobre el número de adictos y su crecimiento en el transcurso de los últimos años es desconocida con precisión; se trata de una cifra negra que no es posible obtener ni por parte de la institución gubernamental ni de organismos privados, sólo se puede aseverar que su crecimiento es alarmante, a través de la mencionada FGE y los Centros de Integración Juvenil, pero, en este caso, no tanto por el número de adictos que solicitan ayuda, sino por la sustitución de la marihuana y de otras drogas por las metanfetaminas.

La directora de esta institución en Torreón, Cecilia Martínez López, entrevistada en torno al problema, manifiesta que el “cristal”, también llamado en el argot de las adicciones como “vidrio” o “hielo”, entre otros, se ha colocado ya como la droga de mayor consumo entre la población de adictos que atiende el CIJ, cuando hace algunos años eran muy pocos los casos registrados.

El segundo lugar lo sigue ocupando la marihuana y el tercero la cocaína, pero a diferencia de la marihuana, que ocupó por muchos años el primer sitio, el “cristal” tiene efectos muchísimo más devastadores sobre la persona adicta.

GRAVES CONSECUENCIAS

El problema grave con el “cristal” es que afecta el sistema nervioso central y altera el razonamiento y la conducta social, pero además provoca un deterioro acelerado de todo el organismo. Otro problema adicional es que resulta relativamente barata, pues en México un gramo tiene un costo promedio de 100 pesos en las calles, mientras que en Estados Unidos alcanza los 58 dólares.

El “cristal” está íntimamente relacionado con problemas de violencia doméstica, violaciones, embarazos no deseados, robos con violencia, lesiones e incluso homicidios e inducción al suicidio. Sus principales consumidores son personas jóvenes o muy jóvenes, ya que se ha detectado que su consumo puede comenzar desde los 14 años, de acuerdo a los casos registrados en el CIJ.

Cecilia Martínez López manifiesta que la droga afecta seriamente el entorno familiar del adicto y sus relaciones laborales, lo que lo incapacita. Físicamente se puede detectar su consumo por un deterioro que se manifiesta a través de pérdida del sueño, extrema delgadez, descomposición de la dentadura, estados de ansiedad, alteración del comportamiento social y conductas violentas. Al momento de su consumo produce en el individuo una sensación de extremo bienestar, lo que la hace sumamente adictiva, además de ser una droga relativamente barata si se le compara a la cocaína y a la heroína.

En opinión de Cecilia Martínez, el tratamiento del adicto al “cristal” requiere, para ser eficaz, de un entorno controlado, por lo que es necesario la internación, por periodos de hasta tres meses, pero la unidad hospitalaria especializada con que se cuenta se ubica en la ciudad de Monterrey, lo que le complica las cosas a las familias que buscan rehabilitar a un familiar adicto, sin embargo es lo más eficaz que se puede hacer y se recomienda.

¿QUIÉN MANEJA EL NARCOMENUDEO?

El consumo del “cristal”, como de otras drogas, tienes cifras negras que son muy difícil de obtener, por ejemplo, se desconoce un aproximado sobre el número de adictos en las diferentes ciudades, ya que se trata de una actividad clandestina. 

No existen inclusive cifras de instituciones hospitalarias de atención de adictos por sobredosis y muertes provocadas por el consumo de la droga.

Por las cifras que existen hasta ahora, Coahuila es el segundo estado del país que más combate al narcomenudeo, pero este es una hidra de miles de cabezas. 

Los narcomenudistas, que pueden proceder de otros estados vecinos, han tejido por años redes de distribución, donde involucran a los propios adictos que, de esta manera, obtienen gratuitamente la droga que consumen. Se trata de una red de cientos y hasta miles de personas que portan cantidades pequeñas de la droga, en diminutas bolsas de plástico, que pueden esconder entre sus ropas con gran facilidad.

El narcomenudista puede ser detenido, pero debido a la poca cantidad de droga que lleva con él, suele obtener condenas cortas de prisión, o inclusive puede quedar libre en algunos casos, pero la mayoría de ellos regresa a las calles en barrios y colonias, en buena medida porque son adictos que necesitan del consumo del estupefaciente.

Encima de esos narcomenudistas existen encargados de barrios, sectores, escuelas, fábricas, que son difíciles de detectar porque manejan un bajo perfil, pero es a donde se deben enfocar más los cuerpos policiacos.

Como lo manifiesta la directora del CIJ, la principal prevención a las adicciones está en las familias, más que en los cuerpos policiacos, que deben estar atentas a las relaciones y el comportamiento de los jóvenes y adolescentes. Lo mismo es el caso de las escuelas, donde se debe denunciar cualquier indicio o conocimiento del consumo de drogas.

La mejor campaña de prevención, apunta la directora del CIJ, es fomentar una familia integrada y sana, pues la desintegración familiar y la descomposición del tejido social es algo así como una fábrica de adiciones, que pueden comenzar con el alcohol, que es la principal droga que existe, y pasar a otro tipo de drogas más duras.

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