¿Qué va a hacer el PAN en Coahuila?

¿Qué va a hacer el PAN en Coahuila?

Por: Álvaro González

En la opinión de los analistas más calificados, el PAN es el partido político en México que tiene más posibilidades de retorno para la elección presidencial de 2024, mientras que el partido emergente mejor posicionado es Movimiento Ciudadano. En Coahuila, sin embargo, el escenario del PAN para los próximos años se ha complicado y, al menos hasta ahora, no hay indicio alguno de que haya emprendido un reposicionamiento.

Lo más relevante del nuevo escenario político del estado no es el surgimiento de Morena como la segunda fuerza política, sino el derrumbe tan drástico del PAN, quien ocupaba esa posición al menos durante los últimos cuarenta años.

La camarilla dominante a nivel estatal, encabezada por Guillermo Anaya Llamas y el grupo del actual alcalde de Torreón, Jorge Zermeño Infante, han concluido su ciclo político; los primeros por un desgaste originado en la corrupción y el abuso del poder y, los segundos, también por un desgaste político, pero además por su edad, donde casi todos rebasan ya los 70 años.

El grupo de Guillermo Anaya Llamas está apenas sobre los 50 años de edad, pero se ha dividido y su posición es ya insostenible al interior del panismo de Torreón y del estado. Jesús de León Tello se mantiene como dirigente estatal, pero tendrá que irse después de haber perdido dos elecciones de forma desastrosa.

Con la generación de Jorge Zermeño desgastada por sus propios excesos y en edad de retiro, se va la “vieja guardia” panista y la generación intermedia, que es la de Guillermo Anaya, también parece obligada a ceder el control del partido a una nueva generación o por lo menos a cuadros distintos que le puedan dar al PAN un reposicionamiento.

El problema es que de los pocos cuadros emergentes algunos se han ido a Morena y otros, como Marcelo Torres Cofiño, que contendió por la alcaldía de Torreón el pasado 6 de junio, no tienen la presencia política que de ellos se esperaba, pero además les ha sido exhibida una corrupción rampante, la cual, hasta la fecha, no han salido a desmentir ni sobre ella han hecho algún tipo de aclaración.

Con la pérdida de la presidencia municipal de Torreón y de San Pedro, el PAN se va a quedar sin una nómina pública en la cual arropar a sus operadores electorales y a su estructura en los medios populares de la región lagunera de Coahuila, que ya de suyo fue debilitada por la deserción de parte del panismo hacia Morena.

UN ESCENARIO MUY COMPLICADO

El escenario para el panismo parece muy complicado, no sólo en La Laguna sino también en las regiones del sureste y del resto de Coahuila, donde sólo han logrado retener, con un margen sumamente cerrado, el municipio de Monclova, precisamente donde se ubica el grupo antagónico al de Guillermo Anaya Llamas, el cual puede tomar el control de la dirigencia estatal.

Pero desde Monclova es muy difícil lanzar un reposicionamiento del panismo en el estado, donde las dos regiones dominantes son La Laguna y el sureste, en las cuales se concentra la mayor parte de la población de Coahuila y de su economía.

En Saltillo, que tiene un peso político especial no sólo por ser la capital del estado, sino también por encabezar la región más rica y con mejores perspectivas de desarrollo, la familia de los López, propietaria del Grupo Industrial Saltillo y antes apoderada del control del PAN capitalino, se ha replegado a sus negocios y a sus ocios en medio de la pandemia, dejando el partido a la deriva, más preocupada hoy por la economía que por la política.

Fuera de Monclova, de la región centro hacia el norte el PAN tiene una presencia muy pobre y parece muy difícil que esto cambie, ante la presencia de Morena y de partidos regionales como la UDC, pero principalmente por el retorno del PRI en la mayoría de los municipios, tanto pequeños como medianos.

En el poder legislativo estatal, las cosas no están mejor. De nueve diputados que tenía en la pasada legislatura, el PAN ha pasado a sólo tres y todos ellos plurinominales, de los cuales dos son laguneros: Homero Walss y Natalia Virgil, ambos de un perfil político bajo y puestos ante una mayoría priista abrumadora.

Ninguno de los tres diputados panistas es un tribuno destacado y tendrán muy pocos espacios mediáticos, porque además de la abrumadora mayoría priista tendrán encima a los diputados de Morena, que se ubicarán como la oposición, al tener el apoyo y los recursos para ello, lo que deja a los panistas en una posición muy precaria.

Así, mientras a nivel nacional el panismo tiene todo para hacer un retorno político-electoral si se ubica como un partido de centro y conecta más con las clases medias bajas y populares, en Coahuila su situación es mucho más complicada, porque en buena medida está pagando las consecuencias de sus excesos e ineficiencia en el ejercicio del poder gubernamental y, principalmente, en su incapacidad para mantenerse como una oposición viable ante el nuevo escenario político que se desprende de la elección presidencial del 2018.

Comentarios de Facebook
Facebook
Twitter
LinkedIn

Lo más visto

Te podría interesar: