‘Coahuila es absurdo, no lo entiendo’

‘Coahuila es absurdo, no lo entiendo’

Por: Álvaro González

Me llama un muy viejo conocido comunicador, convertido hoy en un funcionario del gobierno de López Obrador. Llama exaltado, molesto, y se lanza a galope en todo un arrebato verbal: “¡oye, qué le pasa a Coahuila, es un estado absurdo; no entiendo qué está pasando. La reacción, los conservadores, se llevaron todo; Coahuila es cuna de la revolución, ¿por qué está pasando esto?, no los entiendo, ¡tú que vives allá explícame…!”

Lo calmo, lo saludo; él quiere información para elaborar un informe con la opinión de diversas fuentes, así que convenimos en que yo daré mi punto de vista y vamos a dejar el fanatismo para la tropa cautiva de los partidos; mejor nos vamos a los hechos y nos tratamos de apegar a los mismos.

Convenimos también, no sin renuencias, en que toda esa canasta de adjetivos de conservadores, neoliberales, luchadores contra la corrupción, pobrezas republicanas, antiguallas juaristas del siglo XIX y demás son instrumentos políticos y no explican nada de lo que pasa realmente en Coahuila, porque no me está llamando para que lo complazca, pues eso ya lo hicieron los dirigentes de Morena en el estado.

Y entonces me pone a hacer la tarea, como parvulario en tiempos de pandemia, a hacer la tarea de explicar qué pasa en Coahuila según yo lo entiendo y con la información de la que dispongo.

Lo primero que acude a mi narrativa, porque ahora todo cae dentro de ese término de moda, es que somos un estado norteño, fronterizo, industrializado y en términos generales liberal, en el sentido serio del término.

Además de esto, somos un estado con un índice de informalidad y de pobreza extrema muy por debajo de la media nacional, somos un estado superavitario que aporta a la federación mucho más de lo que recibe y por lo menos hace dos décadas estamos viviendo con alternancia política, sin mayores problemas, aunque la única que no ha cambiado de partido es la gubernatura, pero ha estado a punto de hacerlo.

En Coahuila estábamos viviendo en un ya arraigado bipartidismo PRI y PAN, y lo único importante que ha sucedido es que el PAN se ha derrumbado y algunos priistas desplazados han aprovechado la marea morenista para ponerse a pescar.

SE DESPLOMÓ EL PANISMO

En Coahuila, como en muchos otros estados, el grupo que está moviendo Morena son exdirigentes del PAN y algunos políticos del PRI, por intereses concretos de hacerse de cuotas de poder en presidencias municipales, diputaciones, dependencias públicas, programas sociales y negocios privados.

Todo eso de conservadores, neoliberales y demás adjetivos de la demagogia lópezobradorista son zarandajas: aquí se trata de un partido que se partió en una lucha de poder y se desplomó por la falta de movilidad y rotación interna; un partido que era la oposición y una oposición fuerte.

Todo ese espacio es el que ha ocupado apresuradamente Morena; pero en Coahuila, a diferencia de otros estados, el PRI sí ha hecho la tarea de conservar sus clientelas electorales y está haciendo valer la gubernatura.

Frente a una presidencia de la república que lo ha tratado mal, el gobierno estatal no se achicó ante al poder central. Aun en medio de la gran crisis de la pandemia, ha tenido, por ejemplo, una rápida recuperación de empleo y en general de la economía.

López Obrador tiene una clientela que ha ganado con su discurso, pero principalmente con los programas de asistencia social, pero eso en un estado como Coahuila no alcanza, pues su composición es completamente diferente a la de un estado sureño del tipo de Tabasco o Guerrero.

López Obrador ha castigado presupuestalmente a Coahuila de forma severa y le ha pegado a sectores tan sensibles como la educación y la salud. Cuando Coahuila tuvo en el centro del estado uno de los focos iniciales de COVID-19 más importantes a nivel nacional, nunca se presentó.

Coahuila fue relegado completamente del Plan Nacional de Infraestructura, al no ser considerado con una sola obra. Las visitas presidenciales son algo así como recorridos político-turístico-electorales, pero con algunas declaraciones poco afortunadas, como la de amenazar a la empresa Constellation Brands, que es la fuente de empleo más importante del norte del estado; luego Morena perdió el gobierno de Piedras Negras, la ciudad fronteriza más importante de esa región.

VISITAS TURÍSTICAS DE AMLO

De visita en el estado, mientras hablaba de ecología, la serranía de Arteaga enfrentaba uno de los incendios más devastadores de su historia y López Obrador no quiso ir al lugar, porque eso no iba con él.

Para toda la región lagunera sólo tiene una obra de conducción de agua potable desde la presa Francisco Zarco; una obra que no fue consultada con nadie y en cuya utilidad nadie cree, siquiera que vaya a ser realmente concretada.

Metió a la cárcel a Alonso Ancira, el dueño principal de Altos Hornos de México, AHMSA, que es la fuente de empleo de todo el centro de Coahuila, y lo metió cuando ya había recibido por anticipado una propuesta de acuerdo, que fue la que finalmente se aplicó, pero por sus fobias contra Carlos Salinas de Gortari, encarceló a Ancira como un acto de poder personal, lo que provocó una gran incertidumbre en toda esta región.

El jefe de Morena en el estado, Armando Guadiana Tijerina, es un empresario del carbón con muchos negocios turbios, quien como senador y presidente de la Comisión de Energía del Senado no ha hecho nada por el gremio de los trabajadores mineros y las comunidades de la zona carbonífera, pero sí ha hecho negocios con la CFE.

Saltillo, una ciudad industrial ligada íntimamente a la industria automotriz norteamericana, es gobernada por el PRI y ese gobierno está muy bien calificado por la mayoría de la población. El PAN estatal, además, se ha derrumbado hasta niveles históricos, después de ser abandonado por el clan empresarial de capital mexicano más importante de la región, que se había tomado al partido como patrimonio familiar.

En la región lagunera el grupo de expanistas que han asumido el control real de Morena gozan de un fuerte desprestigio y están completamente desvinculados de la militancia del partido obradorista, operando por su cuenta y utilizando a una buena parte de la estructura del propio PAN, del que formaron parte por décadas.

En medio de este escenario, el PRI ha reforzado sus clientelas populares y ha ganado una buena parte del voto de las clases medias y altas, que son totalmente contrarias a Morena y han optado por un voto útil.

No hay pues nada extraño en Coahuila, nada absurdo, todo parece tener una explicación bastante lógica y, si las cosas siguen por el rumbo que han tomado hasta ahora, en la próxima elección de 2023 por la gubernatura, que cae en solitario dentro del calendario nacional, Morena no tiene las condiciones para salir de la situación en la que se encuentra, inclusive podría empeorar porque ha perdido posiciones, más que ganarlas en esta elección de 2021.

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