Ricardo Salinas Pliego, el patán más rico de México

Ricardo Salinas Pliego, el patán más rico de México

Por: Eduardo Rodríguez

Sin duda, una de las grandes revelaciones del 2020 ha sido el empresario Ricardo Salinas Pliego, que se ha ganado, con mucho, la indiscutible posición como el patán más rico de México.

Aunque sus empresas ya gozaban de una mala imagen dentro de la comunidad empresarial y en general de los medios de comunicación que abordan temas de economía y negocios, personalmente Salinas Pliego seguía librando en parte la mala fama de sus empresas gracias a su imagen de gente de cierta decencia, o por lo menos habrá que reconocer que la cara le ayuda bastante en este sentido. Sin embargo, desde la llegada de Andrés Manuel López Obrador al poder el dueño de TvAzteca, Elektra, Banco Azteca y otros negocios ha mostrado su verdadero rostro y es el de un patán que ostenta una prepotencia insultante.

Mucha de esa ostentación, innecesaria en un hombre que se considera como el tercer empresario más rico del país y debe, en consecuencia, tener una inteligencia alta, ya le está salpicando al gobierno de López Obrador, porque todo mundo se pregunta qué le debe AMLO a Salinas Pliego que tan caro se lo está pagando. Penosamente, lo único que puede deberle son favores económicos grandes, además de los favores que pudo haberle hecho a través de TvAzteca.

A todo el medio político le extrañó inicialmente que el presidente de la Fundación Azteca, Esteban Moctezuma, fuera designado nada menos que Secretario de Educación Pública, lo mismo que algunos favores muy tempranos a Banco Azteca. No obstante, el asunto ya había sido digerido de alguna manera por los medios empresariales, políticos y de comunicación durante el 2019, pero en este 2020 Ricardo Salinas se ha vuelto protagónico en las redes sociales, con una prepotencia sólo explicable en alguien que se siente intocable.

Ha hecho especialmente daño en la lucha en contra de la pandemia del COVID-19, negándose a cerrar sus negocios, exponiendo a todos sus empleados, pero más allá de eso retando abiertamente a las autoridades gubernamentales en las políticas de salud que buscan atenuar el número de contagios y de muertes, que ya suman más de 120 mil, cuando el escenario “catastrófico” marcado por el subsecretario Hugo López-Gatell era de 60 mil fallecimientos.

Salinas Pliego ha retado también a las autoridades al oponerse a todas las medidas sanitarias que se piden a la población, afirmando públicamente que “a todos nos va a dar” y, una vez que a él mismo le dio, salió a decir que era como una gripa, para la cual compró medicamentos que le costaron tan solo 1,600 pesos.

Cuando varias ciudades del país se encuentran en semáforo rojo, entre ellas la Ciudad de México, él ha ostentado públicamente sus fastuosas cenas de navidad con el personal de sus empresas, donde no se toman ninguna medida de prevención, exponiendo al contagio a todos los invitados, que se ven obligados porque los invita el patrón y no pueden contradecirlo.

Mientras Salinas Pliego presume en las redes sociales y en su televisora sus fiestas, los gobiernos y el propio López Obrador están pidiendo a la población en general que esta navidad y año nuevo evite las fiestas, las aglomeraciones y la exposición pública, pero Salinas Pliego se muestra decidido a sabotear esos mensajes.

“GOBERNADORCILLO”, “REVISTILLA”

Las cosas han ido subiendo de tono y van más allá del sabotaje de las políticas sanitarias contra el COVID-19.

Cuando el gobernador de Chihuahua, Javier Corral, le obliga al cierre temporal de sus tiendas, debido a la alerta de semáforo rojo en la entidad, Ricardo Salinas le llama “gobernadorcillo” y le ofende diciendo que mejor se ponga a trabajar.

Todavía más. López Obrador envía al Senado de la República una ley que violenta la autonomía del Banco de México, por la cual le obliga a la compra de todos los dólares circulantes en el sistema bancario, que no puedan ser repatriados. Ricardo Monreal, como en todo, acata la orden de López Obrador y los senadores de Morena aprueban la iniciativa, sin cambiar una sola coma, pero se desata de inmediato una polémica, no sólo en los medios externos al gobierno federal, sino también al interior se da una fuerte oposición.

El propio presidente del Banco de México, Alejandro Díaz de León Carrillo, cuestiona la nueva ley y afirma que esta beneficia básicamente a un solo banco, refiriéndose a Banco Azteca de Salinas Pliego, y al lavado de dinero que movilizan los cárteles de la droga.

La controversia es tal que López Obrador tiene que parar su aprobación en la Cámara de Diputados, enviando su discusión hasta el mes de febrero.

El Senado queda en una posición vergonzante, mientras que López Obrador cierra con esto de mala manera el 2020, que fue ya un año desastroso, y no solo por la pandemia y todos sus efectos, sino también por los grandes desaciertos del gobierno de la 4T.

La revista Proceso publica un reportaje resumiendo todo el poder y la prepotencia que ha asumido Ricardo Salinas Pliego sobre el gobierno de López Obrador, pues pareciera que el empresario tiene la capacidad de situarse inclusive por encima de la figura presidencial.

Cuestionado al respecto, Salinas Pliego comenta que no le interesa lo que se diga de él en una “revistilla a punto de extinguirse”, cuando anteriormente había elogiado a la publicación por otros trabajos realizados.

Mordaz y arrogante, cuando una activista (Estefanía Veloz) lo cuestiona sobre su papel social como empresario, éste se burla de su calzado de diseñador marca Gucci, afirmando “tengo para comprar 300 tiendas Gucci y más…”, burlándose además de que la mujer tiene en su perfil de redes que es feminista, socialista y abortista, “troleando” esto último y tratando de ridiculizarla como ignorante para hablar de asuntos de negocios.

Cuando la cadena norteamericana de tiendas Best Buy se va de México y pone en oferta sus mercancías antes del cierre, Salinas Pliego se burla e invita a comprar en sus tiendas Elektra, lo que causa, como todas sus demás apariciones en redes sociales, una fuerte controversia.

A sus críticos, que son muchos y se han ido incrementando, los trata con burlas y una arrogancia que por momentos pareciera más bien propia de un adolescente tuitero, más que la del tercer hombre más rico de México, gracias a una carrera empresarial ciertamente plagada de turbiedades, no sólo en México sino también en Estados Unidos.

A él no parece importarle y ha subido cada vez más el tono en temas que sí son delicados y ponen en evidencia al gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

Comentarios de Facebook
Facebook
Twitter
LinkedIn

Lo más visto

Siguiente Noticia

Te podría interesar: