El PAN retrocedió 20 años en el Congreso Estatal

El PAN retrocedió 20 años en el Congreso Estatal

Por: La redacción

Justo cuando el PAN tenía la certeza de que iba a lograr por primera vez la mayoría en el Congreso del Estado, tuvo la derrota electoral más penosa por lo menos de los últimos 20 años, lo que le coloca como una fuerza legislativa marginal, con tan solo 3 diputados plurinominales, por debajo de Morena, que tendrá 4 diputados locales plurinominales.

En la legislatura que termina este 31 de diciembre de 2020, el PAN tiene 9 diputados, más 3 diputados de su aliado Unidad Democrática de Coahuila, lo que le coloca a tan solo un diputado para hacer mayoría simple, dejando en un vilo varias veces al PRI que, con 10 diputados, tuvo que pasar tres años negociando, ya sea con el propio Morena o con el PRD, para frenar la ofensiva panista, que aún con esta fuerza no logró mayor cosa, inclusive este año de 2020 ha sido uno de los más pobres que se recuerden en la memoria parlamentaria local.

Ahora en la composición de la nueva legislatura, que cubrirá el periodo 2021-2023, lo que le resta al periodo del gobierno estatal de Miguel Riquelme Solís, el PRI tendrá 16 diputados, Morena 4, el PAN 3, la UDC 1 e, increíblemente, el PVEM 1, con lo cual el PRI recupera un control absoluto por sí solo, con el añadido de que Morena y el PAN no pueden hacer alianzas, mientras que la UDC y el PVEM buscarán acercarse al PRI, sin mayores condicionamientos.

Durante todo este año de 2020, el edificio de las oficinas de los diputados locales, ubicado cerca del Palacio Legislativo, ha sido una especie de mausoleo; frío, solitario, en absoluto silencio. La mayoría de los diputados sólo acuden por ahí ocasionalmente durante los dos periodos de sesiones del año.

Más para cubrir las apariencias que por otra razón, los nueve diputados panistas tienen una oficina para todos, atendida por una secretaria y un asistente, que son los únicos que hacen diariamente horario de oficina de nueve de la mañana a tres de la tarde.

El posicionamiento del PAN le permitió a Marcelo Torres Cofiño, coordinador de la bancada panista y presidente del Congreso en el segundo año de la legislatura, convertirse en un asiduo acompañante del gobernador, tener una amplia presencia mediática y “placearse” como el próximo candidato a la presidencia municipal de Torreón.

Con un sueldo real superior a los 100 mil pesos mensuales, sumando todas las percepciones que se les entregan bajo diferentes conceptos, los panistas estaban tan seguros de lograr un gran triunfo, que tres de sus cuatro candidatos por el municipio de Torreón, Fernando Izaguirre, María Eugenia Cázares y Gerardo Aguado trataron, por primera vez en la historia del partido, reelegirse para un segundo periodo, aprovechando las nuevas disposiciones, pero seducidos por las grandes canonjías que implica el cargo. Tres años más sería algo estupendo.

Pero no únicamente perdieron, sino que los niveles de votación a favor del partido cayeron a niveles que no tenía desde hace al menos 20 años. En los distritos 07,01,02,03 y 04, que corresponden al norte y a la zona del desierto, cosecharon votaciones del 5.75% hacia abajo, lo que es desastroso, mientras que en los distritos 05,06,12,13,15 y 16, que comprenden casi todo el sureste del estado y la zona centro, donde son gobierno municipal, alcanzaron votaciones máximas de un 10.41% a un 7.53%, lo que es también un nivel sumamente bajo, superado muy ampliamente por el partido Morena, que se coloca como la segunda fuerza política del estado y como la oposición real al PRI, aunque tenga con respecto a este una distancia de 2 a 1 y en muchos de los distritos una distancia aún más pronunciada.

Al inicio de noviembre, Jesús de León Tello, presidente del Comité Estatal del PAN en Coahuila, comentó a la prensa que tuvieron Consejo Estatal del partido, con una asistencia de 70 consejeros, y analizaron los factores que les llevaron a tener una derrota tan aplastante en el proceso del 18 de octubre, pero se negó a especificar cuáles fueron las conclusiones que obtuvieron del análisis del proceso electoral.

Ante semejante derrota, Jesús de León Tello debió al menos poner a disposición su cargo, para que el Consejo Estatal tomará una decisión, pero lejos de ello se refirió a que han comenzado a prepararse para el proceso electoral de 2021, el cual será mucho más complejo porque involucra la renovación de las 38 presidencias municipales de Coahuila y las diputaciones federales, a las que aspiran algunos de los miembros de su camarilla política.

El lunes siguiente el propio Jesús de León Tello y Rodolfo Walss, uno de los tres diputados plurinominales que alcanzó el PAN, quien entrará en funciones hasta el último día de diciembre, dieron una conferencia de prensa donde su tema fue sólo uno: la afirmación de que el gobierno del estado tiene abandonada a La Laguna, haciendo una crítica sobre las obras que se han llevado a cabo en la región y regresando al regionalismo, con la observación de que La Laguna no recibe lo que le corresponde, por la importancia que la región tiene en el estado y a nivel nacional.

Reconocieron que el gobierno federal ha dejado sin obras y sin inversión en infraestructura al estado de Coahuila, lo que no justifica el que no haya precisamente obras en La Laguna.

Hay total ausencia de autocrítica y de un análisis político serio de lo que ocurre en la región lagunera, donde el PAN es gobierno en Torreón, el municipio más importante, y en San Pedro; además de que Morena es gobierno en Gómez Palacio, el segundo municipio en importancia y en Matamoros y Francisco I. Madero, lo que hace que el PRI sólo gobierne ya en Lerdo y en Viesca, el municipio más marginal de la parte de Coahuila.

La región está, literalmente, en manos de la oposición, lo que obliga al cuestionamiento de qué han hecho todos los gobiernos municipales para el desarrollo de infraestructura. Torreón, que tiene un presupuesto municipal importante, no tiene, en los últimos tres años, que corresponden a los dos gobiernos de Jorge Zermeño Infante, una sola obra de infraestructura y se ha negado a colaborar con las que están en proceso, inclusive se ha negado a invertir en obras estratégicas que fueron realizadas en los anteriores periodos.

Lejos de revisar el desempeño de los gobiernos municipales, la situación interna del panismo a nivel municipal, regional y estatal y las políticas que está aplicando el gobierno de López Obrador, que ha marginado por completo a Coahuila del Plan Nacional de Infraestructura, la dirigencia estatal del partido y la incipiente terna de diputados locales la emprenden contra un gobierno estatal que está buscando, por todos los medios, evitar que el estado sea más castigado presupuestalmente.

El PAN, como oposición, ha asumido una postura tibia ante el gobierno federal y una nula autocrítica, lo que ha sido una de las principales causas que influyeron en los electores al momento de emitir su voto.

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