“La Rusita” Rivas: de los puñetazos a la maternidad

“La Rusita” Rivas: de los puñetazos a la maternidad

Por: Sergio Luis Rosas

Yazmín Rivas Hernández, mejor conocida como “La Rusita” Rivas, es la gran boxeadora lagunera que a sus 32 años obtuvo ya múltiples campeonatos mundiales y numerosos reconocimientos por su carrera y talento. Hoy ha vuelto a decidir ser madre y pausar su actividad profesional para llevar su embarazo.

En su noveno mes de embarazo, Yazmín “La Rusita” Rivas, luce en su rostro ese brillo que sólo da la maternidad, mientras coloca su mano derecha sobre su vientre prominente, casi a punto de parto.

Es la imagen dulce de una mujer joven de 32 años que está a punto de dar a luz.

En las imágenes de YouTube, Yazmín “La Rusita” Rivas es una boxeadora temible, con el pantaloncillo y la camiseta teñida con la sangre de su rival. Y va por ella, soltándole una andanada de golpes, que caen sobre el rostro de su aturdida oponente, la cual se defiende y trata de protegerse, pero el réferi tiene que intervenir para detener la paliza en que se ha convertido aquello.

“La Rusita” se sube a las cuerdas, festeja y muestras sus bíceps en signo de poder y de victoria. Su rostro es fiero y sus puños desafiantes; es la campeona del mundo.

Con su 1.63 metros de estatura, Yazmín es una peleadora de peso medio, de hombros y brazos muy fuertes. De sus cuarenta victorias, solo 11 han sido por nocauts. Las peleas de box femenil suelen irse al alargue o terminar por nocauts técnicos.

LOS INICIOS

Se inició en el boxeo siendo una niña de apenas ocho años en una bodega del ejido Las Playas, municipio de Gómez Palacio, Durango, en la que había un gimnasio improvisado para el entrenamiento de su hermano, Abel “El Ruso’’ Rivas, de quien tomó el apodo de “La Rusita”.

Lamentablemente, Abel vio cortada su carrera por un desprendimiento de retina en un combate que sostuvo contra David “El Dinamita’’ Montes en el 2002.

Lejos de intimidarle, este trágico suceso inspiró a la entonces adolescente Yazmín a convertirse en boxeadora profesional para tomar la carrera que dejaba su hermano Abel, quien en un principio se opuso a que fuera boxeadora, trató de disuadirla, pero nunca logró convencerla; era demasiado tenaz.

“La Rusita” pasó de la niñez a la adolescencia en un ring empeñada en convertirse en una boxeadora profesional.

En ese entonces no era común que las mujeres practicaran el boxeo; se consideraba que era un deporte exclusivo de hombres, por lo que sufrió discriminación. Sin embargo, ella estaba decidida a escribir su propia historia.

Y lo hizo. Entre sus grandes logros destaca el haber sido Campeona del Mundo Supermosca de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) a los 17 años, más cuatro Campeonatos del Mundo de Box femenil; el haber sido nominada en 2012 la Mejor Peleadora de la Federación Internacional de Box (FIB). En 2018 la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) la galardonó con el Mejor Nocaut Femenino del Año tras su triunfo sobre la colombiana Liliana “La Tigresa” Palmera.

Su récord profesional es de 40 victorias con 11 nocauts, 10 derrotas y un empate.

RdC: ¿Cómo es que te inicias en el box cuándo era escaso el número de boxeadoras?

YR: De ver a mi hermano Abel “El Ruso’’ Rivas me dio el gusto por el boxeo, de ver sus peleas, me llamó la atención. En ese entonces tenía ocho años de edad y manifesté mi deseo de ser boxeadora a mis padres, Juan Manuel Rivas Veloz y María del Refugio Hernández Murúa, quienes no lo tomaron mucho en serio, pues era una niña, no había mujeres en el boxeo.

“A la edad de 11 años mi papá me llevó al Gimnasio de José García en la colonia Chapala de Gómez Palacio, quien era un buen entrenador, pero antes en el Rancho Las Playas, Durango, ubicado a 20 minutos de Gómez Palacio, en una bodega ubicada atrás de mi casa había costales, peras y pesas hechizas”, recordó con nostalgia Yazmín.

Su primer manager fue Rafael Díaz Covarrubias, quien la preparó para su debut en el sector amateur, pero como su enemiga en turno se lesionó y también estaba lesionada la rival de Elena Devora (boxeadora profesional), su hermano Abel Rivas le dijo al manejador que la programara contra Devora, “nada más para que se le quitara lo necia”, pues no estaba de acuerdo en que fuera boxeadora.

Contra todo pronóstico, “La Rusita’’ noqueó a los 30 segundos a Elena Devora, y sin pelear en el sector amateur dio el salto al implacable mundo del profesionalismo.

“Fue una pelea rápida; la mandé a la lona a los 30 segundos con un gancho en la boca del estómago. En mi esquina estuvieron Rafael Díaz Covarrubias y Marco Antonio “El Veneno’’ Rubio, quien me avisó que había ganado. En ese momento pensé que era muy fácil, pero conforme fueron pasando las peleas me di cuenta que era más difícil”, admitió la entrevistada.

CONTRA EL MACHISMO Y LA DISCRIMINACIÓN

Si para un hombre entrar en el mundo del boxeo profesional es un camino muy duro y sacrificado, para una mujer era, y sigue siendo en parte, una experiencia doblemente difícil, no sólo por los riesgos y las exigencias físicas que conlleva, sino por la discriminación que impera hacia la mujer en ese medio.

El boxeo femenil es visto como una categoría inferior por promotores y quienes son los dueños de este espectáculo, quienes se aprovechan de ello para pagar bolsas increíblemente bajas, aún en peleas por campeonatos del mundo.

Para una pelea de campeonato del mundo de hombres, dependiendo de la fama de los protagonistas, el pago mínimo es de un millón y medio de pesos, de ahí hasta cinco, siete y diez millones. Entre más alta es la categoría en peso y la cartelera de los contendientes, van subiendo las bolsas.

Para las mujeres, el pago por una pelea de campeonato del mundo va, increíblemente, de los 30 mil a los 300 mil pesos, si las contendientes tienen un cartel.

RdC: ¿Cuáles han sido los principales obstáculos en tu carrera?

YR: Al principio fue la falta de rivales y el “machismo’’ de que el boxeo era para hombres. Resultaba difícil que me incluyeran en las funciones de box. En mis inicios la gente se reía de mí porque les decía que algún día iba a ser Campeona. Se burlaban y decían que cómo una “ranchera’’ aspiraba a eso, agregando comentarios desagradables.

RdeC: ¿Cómo una mujer se gana la vida a golpes?

YR: Es algo que siempre me gustó, la gente me decía que las mujeres también podemos ser protagonistas en el boxeo.

Añadió que después de la quinta pelea cambió de entrenador y empezó a trabajar bajo las órdenes de los hermanos Rojas, Arturo y José Refugio, en el 2003.

“Con ellos sostuve cuatro combates y me representó la empresa Box Latino de Erick Morales. Él me dio la oportunidad de pelear por el Campeonato Nacional de Box Femenil Peso Gallo contra Leticia Avalos de Guadalajara en el 2009 en Ciudad Obregón, Sonora’’, apuntó la boxeadora gomezpalatina.

“La Rusita” Rivas le ganó a la tapatía en diez rounds por decisión y ganó el Campeonato Nacional de esa categoría. No hubo defensa de ese título e hizo una pausa por su primer embarazo, el de su hija Yazmín Daniela, quien actualmente tiene diez años.

“En el 2010 regresé al box y en octubre de ese año decidí cambiar de gimnasio. En el 2011 recibí la oportunidad de participar en el reality show “Reto de Campeonas” celebrado entre marzo y abril de ese año en Chiapas, en el cual competimos ocho peleadoras mexicanas contra ocho extranjeras”, contó Yazmín.

En dicho programa, la boxeadora gomezpalatina disputó la final en cuatro rounds contra Irma García, agente de la Policía Federal. Los Jueces le dieron la victoria a “La Rusita’’ Rivas.

En octubre de 2011 se le dio oportunidad de pelear por el Campeonato Mundial Peso Gallo de la Federación Internacional de Boxeo (FIB) contra la australiana Susy Ramadán en Chetumal, Quintana Roo, a la cual venció por decisión unánime en diez episodios, coronándose Campeona del Mundo. Entre 2011 y 2013 sostuvo seis defensas de su título en nuestro país y ganó las seis por decisión unánime.

Apuntó que en el 2012 fue nominada a la Mejor Peleadora de la Federación Internacional de Box. En el 2014 renunció a su título de la FIB para ir en busca del Campeonato Peso Gallo del Consejo Mundial de Boxeo en junio de ese año contra la alemana Alicia Graf, en Pachuca, Hidalgo. Yazmín ganó el título y lo defendió con éxito en cinco ocasiones.

El 30 de enero de 2016 se enfrentó a Catherine Phiri de Zambia en Tijuana, Baja California, y puso en juego su título de Peso Gallo del CMB, el cual perdió en el décimo asalto al resultar con un corte en la ceja derecha. Después de esta derrota sostuvo cinco combates y ganó el Campeonato Internacional del CMB Súper Gallo al derrotar por decisión a Jessica “La Magnífica” González en diez rounds, el 27 de agosto de 2016 en el Auditorio Centenario de Gómez Palacio.

El 19 de mayo de 2018 se le presentó la oportunidad de pelear por el Campeonato Mundial Súper Gallo del CMB de la Asociación Mundial del Boxeo (AMB), uno de los cinturones más codiciados.

En lo que fue una de las peleas más emocionantes y exitosas de su carrera, enfrentó a la colombiana Liliana Palomera, apodada “La tigresa”, en su propia tierra, Montería, Colombia. En una demostración de agresividad y técnica le ganó por nocaut técnico en el quinto asalto.

La categoría súper gallo se da en los 54.3 kilogramos, reiterando el liderazgo del boxeo mexicano en las categorías gallo y súper gallo.

EL LADO MATERNAL

El 28 de agosto del 2019 Yazmín “La Rusita’’ Rivas dio la noticia de que iba a ser madre por segunda vez, situación que la obligaría a retirarse del cuadrilátero cuando menos un año y quedaría vacante su último título.

“Tenía muchas ganas de ser mamá por segunda vez. Creo que el box me ha dado mucho. Tenía ganas de tener un hijo. El box es por un rato y los hijos son para siempre”, manifestó al respecto Yazmín “La Rusita” Rivas.

La boxeadora gomezpalatina está a punto de dar luz a un niño, quien llevará por nombre Gerardo Antonio. Su nacimiento está previsto para el 15 de abril, a más tardar el día 25. Su hija mayor Yazmín Daniela, aficionada al futbol, cursa actualmente el quinto año de primaria.

RdeC: ¿Muchos aficionados piensan que el boxeo femenino es más ligero, menos duro y peligroso que el de los hombres, qué opinas al respecto?

YR: No, pienso que es el mismo riesgo y el mismo sacrificio que el de un hombre. El entrenamiento es igual al de los boxeadores, no cambia nada, incluso, hacemos sparring contra hombres. El sacrificio, la disciplina y las dietas son lo mismo. Las peleas son iguales de fuertes.

RdeC: ¿Has sufrido algún tipo de acoso sexual o de discriminación profesional por ser mujer?

YR: Nunca sufrí acoso sexual. Al principio de mi carrera fui discriminada, no me querían dar oportunidad de pelear entre 2001 y 2002; sin embargo, tomé las cosas con calma y seguí buscando la oportunidad, estaba consciente de que el box era nuevo para la gente. Era una novedad ver a dos mujeres arriba del ring.

RdeC: ¿Cómo defines tu estilo y cuáles son tus mejores cualidades como boxeadora?

YR: Puedo salir a boxear o a fajarme, dependiendo cómo salga el rival. Puedo ser estilista o fajadora. En lo personal siempre voy para adelante. Soy fajadora por naturaleza, me gusta llevar el combate. Mis mejores golpes son el gancho al hígado y el cruzado de derecha, eran mis golpes letales.

RdeC: ¿Por qué los boxeadores hombres ganan mucho más que las mujeres, o es un mito?

YR: Los hombres ganan más que las mujeres en el box. Es mucha la diferencia de sueldos en una pelea de Campeonato, a veces no ganamos ni la cuarta parte de lo que recibe un boxeador hombre. Las Campeonas Mundiales femenil ganamos lo que recibe un púgil en los inicios de su carrera.

RdeC: ¿Cuál ha sido tu mejor pelea?

YR: Han sido varias, la que más me gustó fue la que sostuve contra la colombiana Liliana “La Tigresa’’ Palomera, una boxeadora de primera y muy fuerte. Me preparé para ganarle, pues llevaba todo en contra; era la Campeona Mundial Súper Gallo del CMB de la Asociación Mundial del Boxeo (AMB). La afición de Montería, Colombia, estaba en mi contra, sin embargo, le gané por nocaut técnico en el quinto episodio.

RdeC: ¿Es más riesgoso el golpeo al cuerpo femenino?

YR: Usamos protecciones, pero regularmente las mujeres somos más limpias para pelear, no recurrimos a los golpes sucios ni a marrullerías.

Yazmín transmite una determinación y un gusto por lo que hace. Da la impresión de desconocer el miedo en un deporte tan peligroso. Ella misma lo expresa:

“Arriba del ring me siento fuerte, es la sensación de hacer lo que te gusta. Nunca me arrugué ni sentí temor. Es normal estar en riesgo, pues sabes cómo subes, pero no cómo vas a bajar”.

RdeC: ¿Cómo se llevan la maternidad y el box al mismo tiempo?

YR: Es un poco complicado, cuando tenía pelea de Campeonato me iba a preparar a Jipilquillo, Estado de México, y debía dejar a mi hija Yazmín Daniela con mi mamá María del Refugio y mi hermana Sandra. Ellas me daban tranquilidad, me motivaban para hacer el sacrificio y emprender la pelea. Me distanciaba de la familia un mes y medio.

“Al regreso estaba súper contenta. A Yazmín Daniela no le gusta ver mis peleas, a ella no le gusta el box; su deporte favorito es el futbol”, comentó la cuatro veces Campeona del Mundo.

RdeC: ¿Qué piensa y que siente tu esposo cuando te acompaña a tus peleas?

YR: Mi esposo me acompañó en mi última pelea contra la venezolana Ana María Lozano en Ahualulco, Jalisco. Estaba nervioso, pero firme debajo del cuadrilátero, al pendiente de mí. Eso me alagó e hizo sentirme bien.

RdeC: ¿Vas a regresar al box después de tu segundo parto, tomando en cuenta que tendrás más de 32 años?

YR: Me quedé con la espinita de sostener dos peleas más, pero depende de cómo salga del parto; si no se puede, me dedicaría a mi familia.

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