Cristian Mijares: Creer en sí mismo

Cristian Mijares: Creer en sí mismo

Por: Sergio Luis Rosas

Cristian Ricardo Lucio Mijares, mejor conocido como Cristian Mijares en el mundo del boxeo, es un ejemplo de que para alcanzar el éxito se debe ser disciplinado, trabajador y sobre todo “Creer en sí mismo’’, aun en los momentos más duros y adversos, cuando todo parece estar en contra.

Se levantó de la lona en el segundo round para ganar su primer campeonato del mundo; derrotó a Jorge “Travieso’’ Arce en un combate encarnizado que le abrió las puertas de la fama; ganó bolsas millonarias y pagó las consecuencias del estrellato. Reconoce que “perdió piso’’, se dejó llevar por la fama y las tentaciones que da el dinero, pero reaccionó a tiempo y enderezó el rumbo para volver a ser campeón del mundo.

Cumplió su sueño infantil, que se había fijado con tan solo 11 años, de ser Campeón Supermosca del Mundo del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) y de la Federación Internacional de Boxeo (FIB). Supo retirarse a tiempo, antes de poner en riesgo su salud, y hoy en día administra su negocio de bienes y raíces, imparte conferencias motivacionales y es comentarista deportivo.

Sobrino por lado materno de los ex boxeadores gomezpalatinos Vicente Mijares, Ricardo “El Pajarito’’ Mijares y Jesús “El Negro” Mijares, Cristian lleva el ADN boxístico en las venas. Su tío Vicente fue el primer lagunero en disputar un Campeonato Mundial del CMB, contra Esteban de Jesús, sin conseguirlo. Cristian Mijares fue el tercer púgil nacido en Gómez Palacio en conquistar un título Mundial, antes de él lo habían conseguido Jesús Alberto Chong Sáenz, “El Tigre Chong’’, y César “La Cobrita’’ Soto.

SUS INICIOS

Cristian Mijares, conocido también como “El diamante lagunero’’, confesó que de niño no le gustaba el box. Su papá Rogelio Lucio Moreno era aficionado al futbol soccer y lo inscribió a los 11 años de edad en la Escuela de Futbol Guillermo “Choque’’ Galindo. Cuando se dirigía a ésta pasaba por la Escuela de Box “El Séptimo Round’’, dirigida por su tío Ricardo “El Pajarito’’ Mijares.

“Mi casa materna estaba en la Calzada 5 de Mayo número 34 de la colonia Francisco de la Vega, en Gómez Palacio, Durango, mejor conocida como “El Zepelín’’. Tenía 11 años de edad y todos los días para ir a la clase de futbol pasaba por el gimnasio de mi tío Ricardo, quien un buen día parado en la puerta me dijo que si no quería ponerme los guantes’’, recordó el triple campeón del mundo.

Al ponerse en guardia por primera vez se puso por el lado izquierdo para sorpresa de su tío Ricardo, aunque era derecho, y lo utilizó como sparring contra un muchacho mayor que él. Sin haber boxeado antes se empezó a quitar golpes y a boxear con estilo.

“Cuando me quitaron los guantes sentí una adrenalina especial y gran emoción, mientras que mi tío Ricardo decía “no estás tan pendejo’’. Ahí empezó la carrera de Cristian Mijares, ahí decidí dejar el futbol por el boxeo. Cuando regresó mi padre de un viaje me reclamó porque practicaba box, pero no me prohibió que lo hiciera. Al final lo aceptó porque a él le interesaba que practicara un deporte.

“Debuté a la edad de 12 años en el Torneo Guantes de Oro 1993 en la Arena Olímpico Laguna contra un peleador de Torreón en un combate pactado a tres rounds, al cual derroté. En seguida sostuve cinco peleas en el mismo escenario y las gané por decisión para coronarme campeón de la competencia. Entre 1993 y 1998 tuve 50 combates”, comenta en un tono siempre sonriente, satisfecho.

Cuando su papá Rogelio lo vio pelear y entrenar decidió darle todo su apoyo y se mostró contento.  En 1998 asistió a la Olimpiada Nacional Juvenil celebrada en Guadalajara, en la que sostuvo cinco peleas y ganó la Medalla de Oro para el Estado de Coahuila, contando con el apoyo del profesor Arturo Zárate.

“Cuando quedé Campeón en esa Olimpiada Nacional recibí la invitación para concentrarme en el Centro Olímpico Mexicano y participar en la eliminatoria para los Juegos Olímpicos de Australia 2000, pero rechacé la invitación y preferí debutar como profesional el 29 de mayo de 1998 contra Alejandro Sosa en la Arena Olímpico Laguna, pelea que perdí por decisión’’, recordó Cristian.

Admite que debutó como profesional “bajo la sombra’’ de su primo hermano Gerardo “El Halcón’’ Mijares, peleador talentoso, por lo que no se le tomaba en cuenta, se sentía despreciado. Fue un inicio de carrera muy difícil, pues nadie creía en él.

Era un boxeador que no parecía dar mucho espectáculo, debido a que pronto desarrolló el arte de la defensa y un boxeo más técnico, que compensaba el que no fuera un fajador y tampoco un noqueador; la mayoría de sus peleas las ganaba por decisión, boxeando a sus rivales y anulándolos, mientras que sus primos mostraban un boxeo que parecía lucir más y brindaban más espectáculo, pero factores extraboxísticos les hicieron perder sus carreras como profesionales a ambos, solo quedó él.

“Esta adversidad la superé con disciplina. Hay que creer en nosotros. Creí en la disciplina y trabajaba a diario. Dios me dio más disciplina para alcanzar talento y lo alcancé. Lo más importante fue haber creído en mí desde niño, decía que iba a ser Campeón del Mundo desde que me inicié en el boxeo, ese fue mi sueño’’, puntualizó.

Hizo peleas como profesional con “la sombra en contra’’, como él dice a la comparación que se hacía entre él y sus primos.

En el año de 2004 recibió la oportunidad de pelear por el título Supermosca contra Tomás Rojas, Campeón Nacional y primer clasificado mundial, el 13 de marzo de ese año en el Palenque de Gómez Palacio. Cristian ganó el combate por decisión unánime cuando nadie creía en él.

EL ASCENSO

Ahí inició el ascenso, es cuando se acerca la gente a él, los promotores de boxeo internacional muestran interés y platican con sus tíos Vicente y Ricardo Mijares. Finalmente se decidieron por Ignacio “Nacho’’ Huizar, residente de Tijuana, Baja California, quien había sido representante de Jorge “El Maromero’’ Páez y Manuel “El Mantecas’’ Medina.

“Firmamos con ‘Nacho’ Huizar a fines de 2005 y ofreció que en el plazo de un año me iba a conseguir la pelea por el Campeonato Mundial Supermosca. A los seis meses, a fines de junio 2006, hizo la llamada esperada de toda mi vida, la que esperaba desde los 11 años de edad’’, narra visiblemente emocionado Cristian Mijares.

“Ponte a entrenar -me dijo-, vamos ir a pelear a Japón el 18 de septiembre de 2006 contra Katsushige Kawashima por el título vacante del Consejo Mundial de Boxeo (CMB).

“Esa pelea la gané por decisión dividida, dos a uno, con una caída en contra. Me tumbó en el segundo round, pero me levanté a ganarla. Cuando puse la rodilla para levantarme volteé a la esquina y vi llorando a mi tío Ricardo, entonces pensé que no había venido desde tan lejos para perder y me levanté. Katsushige trató de rematarme, pero gracias a Dios sonó la campana’’, recuerda “El diamante lagunero’’.

“Llegué a la esquina y “Nacho’ Guizar me preguntó cómo me sentía, entonces me dijo: Vamos perdiendo este round, levántese y vaya a ganar la pelea.

“Empecé el tercer round como si nada, empecé a pelear de manera inteligente, evadiendo y contestando golpes, peleando a distancia y así llegué a los 12 rounds,  ganando por decisión dividida. Me convertí en Campeón del Mundo a los 26 años de edad, en un país lejano al mío donde es muy difícil ganar y cumplí el sueño de vida’’, así contó el desenlace de ese memorable combate.

RdC: Qué es lo más difícil y duro de esta profesión?

CM: Lo más difícil es el sacrificio, el boxeo es una profesión muy dura y celosa, que requiere de todo tu esfuerzo al cien por ciento para lograr el objetivo, que para mí siempre fue ser campeón del mundo.

RdC: Se te considera como un estilista con poca pegada y no muy resistente, ¿cómo te consideras tú?

CM: Me considero así; sabía que la rapidez, la inteligencia y el boxeo efectivo era mi fuerte. Jamás cambié mi estilo, tenía mucha defensa, era muy difícil que me pegaran.

SEGUNDA ETAPA

Después de haber logrado el Campeonato Mundial frente a Katsushige Kawashima empezó otra etapa en la vida de Cristian Mijares. Se había convertido en el tercer Campeón Mundial nacido en Gómez Palacio.

Los japoneses no quedaron conformes con la decisión de los jueces y de inmediato solicitaron la revancha directa y no le dieron fecha a Cristian. Regresó a Gómez Palacio y descansó diez días. Inició la preparación para su primera defensa en noviembre de 2006 contra el colombiano Reynaldo López, ganó por decisión y refrendó el título; el combate se celebró en el Auditorio Municipal de Torreón. Fue una pelea complicada, salió cortado de la ceja derecha y terminó enfermo de la garganta por el frío que hacía en esa fecha y el consumo de agua helada.

“Tuve una semana de descanso y le llamé a ‘Nacho’  Huizar, quien ya tenía la fecha de la revancha obligatoria contra Katsushige Kawashima para el tres de enero del 2007 en Japón. Estaba enfermo y con la ceja derecha cortada. ¡Tenía solo un mes para prepararme!”

Considera Cristian Mijares que se le obligó a cumplir con esa pelea, si no. le quitaban el Campeonato Mundial obtenido. Finalmente viajaron con 23 días de entrenamiento, una cortada reciente y disminuido físicamente, pero no dio ventaja en la actitud.

“Fue una pelea muy dura, en el décimo round lo conecto y lo remato con 54 golpes de esquina a esquina hasta que el réferi paró la pelea. Ahí me di cuenta de que estaba hecho para cosas grandes, me demostré así mismo que podía conseguirlas. Regresé a México siendo nuevamente Campeón Mundial’’, recordó el púgil gomezpalatino.

Estima que el 2007 fue el mejor año de su carrera. Hizo dos defensas de su título, la primera fue contra Teppei Kikui el 13 de junio de 2007 en el Auditorio Centenario de Gómez Palacio. La segunda fue el 20 de octubre de ese año contra el francés Frank Gordiux en Cancún, Quintana Roo, al que venció por nocaut en el tercer episodio.

Su tercera defensa fue contra José Navarro el 16 de febrero de 2008 en Las Vegas, al que ganó por decisión unánime en 12 rounds. Ese mismo año recibió la oportunidad de unificar títulos al enfrentar al venezolano Alexander Muñoz, Campeón Mundial de la AMB. Este combate se celebró el 17 de mayo en el Auditorio Centenario de Gómez Palacio y ganó por decisión unánime.

“Siendo doble Campeón del Mundo defendí el título contra el tailandés Shatsai Sasakul el 30 de agosto de 2008 en la Arena Monterrey y gané por nocaut en el segundo round.”

PIERDE PISO

Pero en la cúspide de su carrera vinieron tiempos difíciles y su historia parecía una más del típico boxeador venido de un barrio pobre que se pierde por la fama y el dinero.

El primero de noviembre de 2008 perdió por nocaut efectivo en el noveno round contra el armenio Vic Darchynian en el Home Depot Center de Carson, California, siendo la primera vez que lo noquearon. Cristian perdió en ese combate sus títulos de peso Supermosca del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) y de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).

RdC: Algunos comentaristas consideran que la derrota que sufriste contra el armenio Vic Darchynian marcó tu carrera.

CM: No creo eso, lo que fue es que iba perdiendo piso. Fíjate, no me marcó, pero fue una derrota que debía pasar porque era el momento en que perdí lo más importante para ser campeón mundial: perdí la disciplina.

Insiste en que la derrota ante el armenio Vic Darchinyan no lo marcó, porqué después de ese tropiezo fue Campeón del Mundo al derrotar a Alberto “El Topo’’ Rojas, a quien le arrebató el Campeonato Mundial de la Federación Internacional de Boxeo (FIB) el 11 de diciembre de 2010 en el Auditorio Municipal de Torreón.

RdC: ¿Cuál fue tu mejor pelea y por qué?

CM: La pelea más importante, la que me dio a conocer fue contra Jorge “El Travieso’’ Arce el 14 de abril de 2008 en el Álamo Dome de San Antonio, Texas, en la que estaba en juego el título del Consejo Mundial de Boxeo. Di una buena exhibición de boxeo contra “El Travieso’’ Arce. Fue una pelea encarnizada por la manera en que se dio ante un peleador aguerrido. “El Travieso’’ resultó con fractura de nariz y de un pómulo. La superioridad con que le gané a Arce me abrió las puertas a bolsas millonarias, me catapultó a la fama, a sostener peleas que daban mucho dinero. Fue tan clara mi victoria que no fue digna de revancha. Empecé a ganar buenas bolsas y empecé a perder piso’’, reconoció Cristian Mijares.

RdC: ¿Cuál fue tu pelea más dura y peligrosa?

CM: La primera pelea por el campeonato mundial contra Katsushige Kawashima en Japón fue una de las más duras; era un peleador fuerte, fajador, pegaba duro, fue la primera caída de mi carrera. Fue la pelea que me exigió a sacar lo mejor de mí. Fue una pelea muy exigente.

RdC: ¿Qué tanto dinero ganaste durante tu carrera y cómo lo empleaste?

CM: Me fue muy bien económicamente en mi carrera gracias a los tres títulos que obtuve. Lo que gané logré invertirlo en bienes y raíces. A mi madre le regalé una casa, a mi padre le compré un tráiler para que trabajara por su cuenta y dejara de ser chofer de conocida empresa. Yo compré una casa en uno de los fraccionamientos con más plusvalía. Agradezco a Dios que me dio la inteligencia y la oportunidad para dar testimonio a los jóvenes que con perseverancia y disciplina pueden lograr sus objetivos.

RdC: Muchos critican tu debilidad por las mujeres y por despilfarrar tu dinero. ¿Qué opinas de ello?

CM: No despilfarré el dinero, es una vil mentira. Nunca tiré el dinero. Hice mi patrimonio personal, invertí bien lo que gané. No le veo caso a ese comentario.

“Lo de las mujeres (se ríe abiertamente) es algo que le pasa a todos los campeones del mundo, con dinero hasta el más feo es guapo y las mujeres que no te hacían caso voltean a verte. Tengo cinco hijos con tres mamás diferentes’’, reconoce Cristian Mijares, lo cual ve, a sus 39 años, como parte de ese tiempo en que le ganó la fama.

Al final las críticas lo hicieron más fuerte, mucha gente habla y crítica, pero el púgil gomezpalatino se muestra muy contento con lo que hizo en su carrera, disfruta contando su historia, por momentos sonríe, en otros su tono cobra seriedad, pero transmite satisfacción en lo que fue y en lo que es ahora; un muchacho pobre que se abrió paso hacia el éxito con sus puños y muchos años de sacrificios extenuantes abajo y arriba de los encordados.

RdC: Es cierto que la fama hace mucho daño, ¿cuál fue tu experiencia?

CM: Hacen mucho daño la fama y el dinero porque te crees artista, todos te adulan, te crees guapo, y por la sencilla razón de que no estamos preparados para la fama y mucho menos los que venimos de un barrio tan pobre como el Zepelín.

EL RETIRO

Su última pelea fue el 16 de junio de 2018 contra Wilfredo Gómez en el Auditorio Centenario de su tierra natal, combate que perdió por fractura en la nariz en el tercer round. “Pensé que ya era momento de retirarme, el mismo cuerpo lo pide. Debes estar consciente que lo más importante es la salud’’, estimó.

RdC: ¿Cómo te gustaría ser recordado por los amantes y conocedores del boxeo?

CM: Me gustaría ser recordado como el boxeador que fui, una persona con mucha disciplina y perseverancia, que en todo momento creyó en sí mismo.

RdC: ¿A qué te dedicas ahora?

CM: Me dedicó a dar conferencias motivacionales y a analista de boxeo para Tele Fórmula y el Heraldo de México TV cada fin de semana. Me contratan universidades, preparatorias y secundarias. Ése es mi trabajo ahora.

“Quiero dejar el mensaje a los chavos que deben creer en sí mismos, mostrar disciplina, trabajo y perseverancia, pero sobre todo creer que se puede lograr el éxito’’, concluyó Cristian Mijares.

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