Bibiana Candelas: El Quinto Set

Bibiana Candelas: El Quinto Set

Considerada como una de las cinco mejores voleibolistas en la historia de México, la torreonense Bibiana Candelas Ramírez representa una historia de éxito y de lucha por la vida. Hoy, a sus 36 años, se enfrenta por segunda vez al cáncer, padecimiento al que ya había vencido a finales de 2018. Ella considera que esta nueva batalla como su “quinto set” y tiene la determinación de ganarlo una vez más.

Por: Sergio Luis Rosas

Imponente, no sólo por su estatura de 1.96 metros, sino también por su calidad como ser humano y su excelencia como profesional, Bibiana es un ejemplo claro de lo que representa luchar en la vida por conseguir objetivos y sueños que se trazó desde pequeña.

Troyana de Honor, nombrada así por la Universidad del Sur de California, ha luchado contra la adversidad en los últimos años debido al cáncer denominado Linfoma de Hodgkin, al que ya venció en una ocasión con una fuerza de carácter y positivismo admirable.

Así lo consideran los maestros Irma Rangel Delgado y Gildardo López Hinojosa, directores del Club Gima Torreón, quienes han estado muy cerca de ella y jugaron un papel muy importante en la formación deportiva de la voleibolista lagunera que ha representado a México en Juegos Olímpicos, Juegos Panamericanos, Circuito Mundial de Voleibol de Playa y Juegos Centroamericanos y del Caribe.

La maestra Rangel recuerda que un día de 1992 llegó Bibiana al Gimnasio Torreón en compañía de su hermano Jorge, quien preguntó si había entrenamientos de básquetbol. La respuesta fue que nada más impartían de voleibol.

Cuando estaban a punto de retirarse la profesora Irma le dijo “no te la lleves, deja que pruebe el voleibol’’.

“Tenía en ese entonces Bibiana nueve años, era muy delgada y con una estatura normal para su edad. Desde entonces tuvo capacidad para entender las cosas, disciplinarse y ser constante. No faltaba a los entrenamientos, eso facilitó las cosas para que se desarrollará muy rápido como jugadora’’, puntualizó el maestro Gildardo.

Irma Rangel Delgado y Gildardo López Hinojosa

SUS INICIOS

Bibiana Candelas formó parte de un equipo en que la mayoría de sus integrantes tenían esas características, entre ellas Yendi Cortinas López, Gabriela Cassio Vidaña y Amanda Martínez. Empezaron a participar en eventos locales y foráneos, y a mostrar sus cualidades, siendo observadas por visores de la Selección Nacional de Voleibol.

“Llamaron a Bibiana y a Yendi a la Selección, pero antes de esta convocatoria ya habían sido campeonas en la Olimpiada Nacional Infantil y Juvenil 1996, celebrada en la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, representando a Coahuila en las categorías Infantil y Juvenil, en Segunda Fuerza (menores de 30 años) en Durango y Tijuana, en Primera Fuerza en Colima, relató el maestro Gildardo.

Añadió: “representando en esos torneos al Club Gima ganaron los torneos de las categorías Juvenil, Segunda y Primera Fuerza, obteniendo el derecho a participar en la categoría Libre del Torneo Iberoamericano de Clubes, en Caguas, Puerto Rico.

En esta competencia Bibiana obtuvo el mejor promedio de ataque y le ofrecieron una beca para concluir sus estudios de preparatoria y jugar con un reconocido equipo puertorriqueño.

“En ese entonces” señaló López Hinojosa, “había cursado sus estudios de primaria, secundaria y primer año de prepa en la Preparatoria Luzac, siendo una excelente alumna. Cuando competía fuera de Torreón no batallaba para ponerse al corriente en sus materias, por lo que estudiar y jugar en un equipo profesional no fue problema para Bibiana.

“Durante su estancia en Puerto Rico concluyó la preparatoria y fue observada por visores de la Universidad del Sur de California, quienes le ofrecieron una beca para que estudiara la Licenciatura en Comunicación y Periodismo, y jugara en el equipo de las Troyanas en la NCCA. Previo a su incorporación a la USC vinieron a Torreón dos representantes de esta institución a conocer el lugar donde Bibiana se había iniciado como jugadora y a platicar con nosotros. Les dimos la explicación que requerían, de igual manera platicaron con los padres de Bibiana’’, explicó el maestro Gildardo.

La maestra Irma Rangel considera que el tiempo que estuvo Bibiana en el Club GIMA fue una etapa de mucha convivencia, de 1992 a 2002. Cuando ella regresaba de Puerto Rico o de Estados Unidos le gustaba que le preparara sus antojitos favoritos: pozole, taquitos de diferentes guisados y las tradicionales gorditas.

LÍDER NATURAL

Irma Rangel Delgado reconoce que Bibiana fue una líder natural, generaba mucha confianza con las demás jugadoras del club, aunque no fueran de su edad. Llegó un momento en que se desarrolla muy alta y se sentía mal, lloraba. “Yo le decía que era una gran jugadora y que la gente se tomaba fotos con ella por ser destacada’’, señaló.

“Cuando llegó a Gima se estiró bastante Bibiana y empezó a jorobarse. Le aconsejábamos que debía enderezarse porque en el deporte se iba a encontrar con personas de su estatura o más altas que ella. «Ser alta es una hermosura », le decía para darle confianza, siempre trataba de darle confianza’’, reiteró la maestra Rangel.

Insistió en que le tuvieron que crear ese tipo de confianza para que cumpliera el sueño de asistir a unos Juegos Olímpicos. “A donde quiera que íbamos llamaba la atención no sólo por su estatura, sino por su nivel de juego. Desde los 13 años jugaba a niveles muy altos y no exagero si digo que ella sola lograba derrotar al rival, sin dejar de reconocer la ayuda de sus compañeras.

Troyana de Honor

El viernes 10 de octubre del 2015, Bibiana Candelas Ramírez fue homenajeada por la Universidad del Sur de California, con la que fue bicampeona en el equipo de voleibol de Las Troyanas de la USC en 2002 y 2003 en la National Collegiate Athletic Association (NCAAL); en el segundo año impusieron un récord de 47 partidos sin perder.

En su paso por la Universidad del Sur de California obtuvo esos dos campeonatos nacionales y se mantiene dentro de las jugadoras históricas de Las Troyanas.

En esa fecha se colocó un pendón con el número 7 y el nombre de Bibiana Candelas al centro de la arena Galen Center de la Universidad del Sur de California, como un justo reconocimiento a su trayectoria deportiva en este plantel norteamericano.

La voleibolista lagunera resultó nominada en tres ocasiones al equipo All American en 2003, 2004 y 2005 por sus destacadas actuaciones con Las Troyanas; incluso, en el año de 2004 la Universidad del Sur de California le otorgó a Bibiana el Premio de Honor a la mejor deportista del plantel, superando a Mark Sánchez, ex jugador de las Águilas de Filadelfia en la NFL; Sánchez jugó en el futbol americano colegial con la USC.

Durante dicho homenaje, la voleibolista lagunera fue nombrada Troyana de Honor durante el intermedio del partido entre la USC y Universidad de Denver. En el acto estuvo presente su ex entrenador Mick Haley. Previo al reconocimiento fue transmitido un video con las mejores jugadas de la lagunera en la NCAAL. Acompañó a Bibiana en este momento tan especial su padre Juan Antonio Candelas Zermeño.

Al recibir el reconocimiento Bibiana manifestó lo siguiente: “Es un sentimiento muy bonito regresar a la Universidad que te vio crecer y encontrarte con personas que fueron parte importante de esta etapa de tu vida. Estoy orgullosa de pertenecer a la familia de la USC. Estoy agradecida por este reconocimiento, mas es sólo un reflejo de un trabajo en equipo. Gracias a todos por sus palabras y a todos aquellos que me ayudaron’’.

Además, en el vestidor de Las Troyanas se colocó un poster de Bibiana Candelas junto a las jugadoras de la USC que han participado en Juegos Olímpicos. Bibiana representó a México en la Olimpiada de Beijing 2008 en voleibol de playa en pareja con Mayra García.

LA CLAVE

El maestro Gildardo López consideró que el éxito de Bibiana fue ser disciplinada, mostrar deseos de superación, tener objetivos claros, saber a dónde podía llegar. “En el Club Gima trabajaba dos horas diarias de lunes a viernes, el sábado realizábamos un trabajo especial, ya fuera en las Dunas de Bilbao o en el Cerro de Las Noas”.

“Nunca llegó con flojera, era muy intensa, muy disciplinada. Nunca trató de minimizar los entrenamientos. Siempre contó con el apoyo de sus padres y de sus hermanos. Como estudiante fue una alumna excelente, se ausentaba de las aulas por participar en eventos internacionales. Al regreso se ponía al corriente. Su director decía que con ella no se batallaba, se ponía al corriente de inmediato’’, puntualizó el entrevistado.

EL SER HUMANO

La maestra Irma Rangel destacó que Bibiana Candelas es una persona muy noble. “Tenemos infinidad de anécdotas en las que mostró esa nobleza. Una vez fuimos a competir a la Ciudad de México y visitamos Chapultepec; había un lugar donde pintaban la cara con figuras de diferentes animalitos. Bibiana se pintó y se veía muy bien, fueron momentos divertidos”.

Mencionó que nunca la vieron enojada durante los partidos, ni en los momentos difíciles, en los que era muy determinante. Le daba confianza y apoyaba a sus compañeras de equipo cuando cometían un error. Independientemente de que en el Club Gima existe la regla de no regañar a una compañera. Bibiana por su naturaleza nunca lo hizo.

“Cuando llegó a los momentos culminantes de su carrera nunca cambió su manera de ser. Siempre nos traía un souvenir de los países donde jugaba’’, puntualizó la maestra Rangel.

DE LA SALA A LA PLAYA

El maestro Gildardo explicó que Bibiana Candelas cambió en el año de 2006 del voleibol de sala al voleibol de playa, para cumplir su sueño de asistir a unos Juegos Olímpicos, compitiendo en los de Beijing 2008 en dupla con Mayra García.

En alguna ocasión la voleibolista lagunera admitió que le costó trabajo adaptarse de nueva cuenta al voleibol de sala cuando regresó en el 2015 a esta modalidad, pues cambia un poco la técnica de bloqueo y remate. Además, cambia el balón y el rol es más específico.

“Tenía ganas de regresar al voleibol de sala, ya que no lo había dejado porque no me gustara, opté por el voleibol de playa por la posibilidad de asistir a los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, como así fue, haciendo dupla con Mayra García’’, recordó en esa ocasión la jugadora surgida del Club Gima Torreón.

La deportista lagunera consideró en ese entonces que en el voleibol de playa había crecido más como jugadora, ya que esta disciplina implica trabajar más fuerte para ser competitiva.

Reflexiones de Bibiana.

1.- Causas. A pesar de los avances logrados, los científicos desconocen qué es lo que provoca estos procesos.

2.- ¿Cómo estoy? Me siento con sentimientos encontrados, así que tendré respuestas positivas y no tan positivas.

3.- ¿Qué me agobia? Muchas preguntas al mismo tiempo y no tener todas las respuestas.

4.- ¿Qué me conforta? El apoyo de muchas personas que han estado conmigo físicamente y a través de palabras de apoyo.

5.- ¿Qué necesito? Buena vibra y memes buenos.

6.- ¿Qué no necesito? Lástima.

7.- ¿Qué quiero? Compartir mi historia para que si alguien está pasando lo mismo, no esté solo y aquí ando por si quieres hablarlo.

8.- Finalmente, quiero decir que me siento profundamente agradecida y afortunada de tener muchas personas que hacen mi vida mejor y me empujan a ser mejor y a valorar las cosas buenas que tengo. No tengo las palabras exactas del sentimiento que tengo por todos ellos.

“Pues otro quinto set, a darle’’.

PÉRDIDAS IRREPARABLES

Los maestros Gildardo e Irma recordaron que en el año de 2009 la madre de Bibiana, Martha Ramírez Salas, empezó a padecer diabetes. Como consecuencia de esta enfermedad perdió una pierna y se fue para abajo anímicamente, falleciendo finalmente el 24 de abril del 2013. Esta situación la enfrentó Bibiana con mucha entereza, fortalecida por su gran carácter.

Añadieron que Juan Antonio Candelas Zermeño, papá de Bibiana, enfrentó con estoicismo la muerte de su gran compañera. A pesar de la distancia siempre estuvo al tanto de las actividades de Bibiana y la apoyó en sus retos personales. En el año de 2017 empieza Juan Antonio a padecer también diabetes y a fines de septiembre del 2019 es internado en la clínica del ISSSTE, su situación se complica con una neumonía y fallece el dos de octubre de ese año.

“Años después de la muerte de su madre, Bibiana empezó a padecer cáncer de cuello, enfermedad que enfrentó con la fortaleza que da la práctica de un deporte, la disciplina que practicó le ayudó a formar un carácter que le ha permitido salir adelante, a no rendirse’’, destacó el maestro Gildardo López Hinojosa.

Consideró que el deporte es la actividad formativa más positiva dentro del desarrollo de cualquier persona. Una cosa es la preparación académica y otra es la formación completa del ser humano. “Bibiana tuvo una excelente formación familiar, académica y deportiva, que contribuyeron a formar un ser humano de excelencia”.

“Ha tomado su enfermedad con entereza y estamos seguros de que como siempre, Bibiana Candelas saldrá triunfadora en su quinto set, estamos plenamente seguros de ello, pues tiene una fuerza de voluntad muy grande. Siempre la tenemos presente en nuestras oraciones diarias’’, concluyeron Irma Rangel Delgado y Gildardo López Hinojosa.

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