Pony: ícono de la afición lagunera

Pony: ícono de la afición lagunera

Por: Sergio Luis Rosas

¡Pony! ¡Pony! ¡Pony! Un grito que aún resuena en el espacio desierto del viejo Estadio Corona. Los aficionados laguneros recuerdan sus veloces escapadas por ambas bandas, sus centros precisos que eran rematados y convertidos en goles por Jared Borgetti y Matías Vuoso, quienes gracias a las asistencias de Rodrigo Patricio Ruiz de Barbieri fueron bicampeones de goleo individual vistiendo el uniforme del Santos Laguna.

Aún se recuerda el acto inaugural del nuevo Estadio Corona cuando fueron presentadas las figuras futbolísticas invitadas al acto, incluyendo al mítico “Pelé”. Cuando estaba por concluir el desfile de los homenajeados surgió en las tribunas el grito de ¡Pony! ¡Pony! ¡Pony! a manera de reclamo por la ausencia de Rodrigo esa noche del nueve de noviembre de 2009.

¿Cómo nació el apodo del “Pony”?, dejemos que el veloz delantero chileno naturalizado mexicano cuente el nacimiento: “Durante un entrenamiento con el equipo Unión Española el jugador argentino Mario Lucca me empezó a llamar “Pony”, creo que por mi tamaño, por mis características. Se me hizo divertido, me acogió bien dentro del equipo, me facilitó la integración al plantel”.

Mario Lucca era un referente del representativo de la colonia Española en Chile y nunca imaginó que ese apodo iba a marcar para siempre su carrera, a grado tal que en un homenaje que le rindieron al jugador chileno en el Colegio Miguel Ángel de Torreón al inaugurar una cancha de futbol con su nombre llevaron a un Pony para darle un toque especial al acto.

LA INFANCIA

Rodrigo considera que su infancia en el barrio de San Miguel fue como la de cualquier hijo de familia. Podía jugar futbol en la calle con sus amigos sin preocupación alguna. San Miguel era una colonia grande, los amigos y vecinos se conocían bien en un radio de tres cuadras. “Empecé a jugar futbol a la edad de seis años, aunque de manera formal lo hice a los diez años al ingresar a la Escuela de Futbol del equipo Unión Española por una indicación de mi abuelo don Enrique Ruiz”.

Ignora si su abuelo paterno jugó futbol, pues tenía diez años de edad cuando falleció don Enrique. De su familia recuerda que su tío Juan Ruiz jugó en el Unión Española y era centro delantero. Su padre don Miguel Ruiz, quien actualmente tiene 76 años de edad, practicó el futbol a nivel amateur y no pudo llegar al profesionalismo por ser sordomudo.

Tres meses después de haber llegado a la Escuela de Futbol del Unión Española pasó a Fuerzas Básicas. Siempre contó con el apoyo de sus padres, don Miguel Ruiz y doña Cecilia de Barbieri, quien actualmente tiene 74 años de edad, y de su hermana menor, para hacer realidad su sueño de ser futbolista profesional.

Su estatura de 1.65 metros no fue desventaja, la superó con las grandes cualidades que tenía, que fueron sus pases precisos, su potencia de piernas y visión de campo. Poseedor de gran técnica individual, regate y habilidad para el uno contra uno. Pasador nato que dominaba ambos perfiles y ponía servicios exactos a sus compañeros.

SU DEBUT PROFESIONAL

“Tenía 20 años de edad cuando debuté en Primera División; fue en un partido contra Cobreloa en 1992 y ganamos. Sentí una gran alegría y felicidad por haber debutado, una sensación inolvidable. Lamento no haber tenido un video de mi debut, ahora me gustaría tener ese tipo de vivencia”, recordó Rodrigo Ruiz.

El técnico que lo debutó fue el uruguayo Nelson Acosta, quien a las semanas siguientes del debut de Rodrigo Ruiz emigró a México para dirigir al equipo Cruz Azul en la temporada 1992-1993, mientras tanto “El Pony” no tuvo continuidad en el primer equipo, era suplente o primer cambio.

En enero de 1993 fue a préstamo a jugar la segunda vuelta de la temporada 92-93 con el Regional de Atacama. En junio del 93 regresa al plantel del Unión Española y se reencuentra con el técnico Nelson Acosta, quien después de haber dirigido unos cuantos meses al Cruz Azul renunció a su cargo y regresó a la dirección técnica del Unión Española, siendo entonces cuando “El Pony” Ruiz tuvo más regularidad y fue titular.

Con el Unión Española de Chile jugó 37 partidos, anotó nueve goles, ganó dos Torneos de Copa y una Liguilla de Pre Libertadores en dos años, de 1992 a 1994. Su primer partido con la Selección de Chile fue en 1993 y con el Unión Española disputó la Copa Libertadores en 1994, en la que logró avanzar a la siguiente ronda, siendo eliminados en Cuartos de Final contra el Sao Paulo de Brasil.

CÓMO LLEGÓ A MÉXICO

Corría el año de 1994 y Alfredo Tena, en ese entonces director técnico del Puebla, había ido a Santiago de Chile a observar a un compañero de equipo de Ruiz y presenció el partido amistoso entre Real Madrid de España y el Unión Española, que ganó el equipo chileno por la mínima diferencia.

“En ese partido me invitó a venir al Club Puebla por dos años; guardo recuerdos bonitos, fue el equipo que me abrió las puertas en el futbol mexicano. Quería tener una buena actuación. Venía a préstamo por un año con opción a compra. Esa temporada 94-95 calificamos a la Liguilla”, contó nuestro entrevistado.

La directiva del Puebla no hizo efectiva la compra y logró una extensión de préstamo por otro año. Con el Equipo de la Franja jugó en dos temporadas 65 partidos y anotó ocho goles.

“Yo quería salir de Puebla, no me sentía valorado”, puntualizó el jugador chileno.

“En ese entonces Juan Antonio Hernández, propietario del Toros Neza, habló con la directiva del Unión Española, equipo al que le había prestado la carta del jugador chileno Jaime Ramírez y le propuso adquirir mis derechos federativos a cambio de los de Jaime”. Se hizo el ajuste correspondiente y Rodrigo Ruiz quedó contento con el contrato y por las excelentes prestaciones que recibió.

“En Toros Neza me recibieron muy bien. El líder del equipo era Antonio ‘El Turco’ Mohamed y me recibió de manera normal, al igual que los demás compañeros”, agregó.

Desde su llegada a este equipo se convirtió en un referente del mismo, junto con Antonio Mohamed, Germán Arangio, Pablo Larios, Miguel Herrera, Federico Lussenhoff, Guillermo Vázquez junior, Nidelson de Melo y Javier Saavedra, entre otros.

En Toros Neza se consolidó, jugó tres años, de 1996 a 1999, fue subcampeón de Liga en el Torneo Verano 1997, jugó un total de 142 partidos, anotó 36 goles y dio 33 asistencias.

Las cifras totales de Rodrigo Ruiz de Barbieri en el futbol mexicano son de 638 partidos jugados, 118 goles anotados y 199 asistencias, siendo el mejor pasador en la historia del futbol mexicano y el jugador extranjero con más partidos jugados, sólo lo superan los mexicanos Óscar “El Conejo” Pérez, Oswaldo Sánchez y Benjamín “El Maestro” Galindo.

SANTOS TIENE UN PONY

Se iniciaba el nuevo Milenio y en los primeros días del naciente año de 2000 una de las noticias deportivas más importantes del momento fue la llegada de Rodrigo “El Pony” Ruiz al equipo de la Comarca Lagunera.

Dejemos que él mismo nos cuente esta inolvidable historia: “De alguna manera sabía del interés del Santos Laguna por mis servicios. Ya estaba decidido a salir de Toros Neza y en diciembre de 1999 me fui a pasar vacaciones de Navidad a Chile, pues tenía tiempo que no visitaba a mis familiares. Había la posibilidad de no regresar a México”, narró “El Pony” Ruiz.

Continuó: “Estando en Santiago de Chile recibí una llamada de Guillermo Cantú y de Fernando Quirarte, en ese entonces Presidente y técnico del Santos Laguna, respectivamente, quienes me invitaron a formar parte del equipo, aceptando con gusto la propuesta, pues había el antecedente de que habían sido campeones en el Invierno 96”.

Fue en Santos Laguna, plantel en el que dio el máximo rendimiento de su carrera con 80 asistencias y 65 goles, logrando un Campeonato de Liga en el Verano 2001, siendo el jugador más carismático y uno de los futbolistas más destacados junto con Jared Borgetti en la década del 2000, con quien formó una dupla explosiva e inolvidable.

“El Pony” considera que se conjugaron las características de Jared Borgetti con las de él para que Santos Laguna fuera un equipo fuerte que logró calificar a la Liguilla en cinco ocasiones consecutivas, logrando un Campeonato y un Subcampeonato. Había un buen entendimiento entre ambos.

El 15 de abril del 2001 Rodrigo “El Pony” Ruiz marcó un gol olímpico al minuto 23 contra el equipo León, en partido correspondiente a la fecha 16 del Verano 2001 celebrado en el viejo Estadio Corona, ganando los Guerreros por cinco tantos a cero, siendo campeones de Liga ese torneo.

En el año de 2004 los Guerreros clasificaron por primera vez en su historia a la Copa Libertadores, en la que “El Pony” Ruiz tuvo una destacada actuación, reconociendo él mismo que se hizo un buen papel a nivel internacional.

En diciembre de 2003 el equipo verdiblanco fue vendido a Carlos Ahumada, empresario argentino radicado en México, quien de entrada dotó al viejo Estadio Corona de un nuevo alumbrado para que los Guerreros pudieran participar en la Copa Libertadores 2004. En febrero de ese año Ahumada estuvo involucrado en el escándalo de los videos y se vio obligado a huir del país, quedando el equipo a la deriva.

“Fue una etapa difícil que nos tocó vivir, varios meses sin cobrar, situaciones que uno vive en su carrera. El equipo fue intervenido por el SAT, la PGR y la Federación Mexicana de Futbol mientras se resolvía la situación del mismo, siendo entonces cuando surgió la frase: Un Guerrero nunca muere”, recordó el futbolista.

Añadió que cuando pasó eso tenían un equipo fuerte, pero empezaron a ser transferidos jugadores importantes como Jared Borgetti, Héctor “El Pity” Altamirano, Matías Vuoso y Denis Caniza, entre otros. Los elementos jóvenes como Rafael Grimaldo, Rogelio “El Pelé” López y José Antonio “La Mona” Olvera recibieron la oportunidad.

A partir del Verano 2004, una vez que Jared Borgetti fue transferido al recién ascendido Dorados de Sinaloa, Rodrigo “El Pony” Ruiz formó una gran dupla con Matías Vuoso, quien consiguió el bicampeonato de goleo individual en los dos torneos del 2005. En mayo de ese año junto con los paraguayos José Saturnino Cardozo y Darío Verón se convirtieron en refuerzos del Pachuca para la Copa Sudamericana, ahí se reencontró con Jared Borgetti.

SU SALIDA DE SANTOS LAGUNA

Después de jugar seis años placenteros en Santos Laguna, Ruiz confiesa que su salida del equipo fue por una situación del entrenador, pues él tenía contrato hasta el año de 2008.

En el Torneo Invierno 2007 llegó al equipo Tecos de la UAG, en donde lo recibieron muy bien, en un momento difícil como fue la salida de Santos Laguna. Al siguiente torneo no entró en planes del técnico argentino César Luis Menotti y fue cedido a préstamo al equipo Veracruz a solicitud del entonces entrenador de los Tiburones, Antonio Mohamed, quien lo recibió con mucho agrado.

“El Turco” Mohamed renunció en la segunda fecha y en su lugar llegó su ex compañero de equipo Miguel “El Piojo” Herrera con la consigna de salvar al equipo jarocho del descenso, objetivo que no lograron, por lo que debió regresar a Tecos UAG.

En el Apertura 2008 fue designado como el mejor pasador del futbol mexicano jugando para el conjunto tapatío, con el cual permaneció hasta el Torneo Clausura 2010, en lo que fue su primera etapa con esa institución.

DE REGRESO A LA COMARCA

En el Apertura 2010 regresó al Santos Laguna para regocijo de la afición lagunera, sin embargo, no fue como lo esperaba, según sus propias palabras: “No fue como lo esperaba, me ganó más el corazón que la cabeza y debí haber actuado con el cerebro. Consideraba que a los 38 años de edad podía retirarme en Santos Laguna”.

Sabía “El Pony” Ruiz que ser nuevamente titular con los Guerreros era complicado, pero regresó con la idea de competir. Entrenaba de la mejor manera. Acumuló 300 minutos en la Liga de Campeones de la Concacaf, torneo en el que tuvo una mayor participación.

Por ello regresó a Tecos UAG en 2011 para concluir su carrera en un momento en que el conjunto tapatío luchaba por salvarse del descenso. No lo lograron.

MEXICANO POR NATURALIZACIÓN

Sobre este tema recordó que a iniciativa de la directiva del Santos Laguna solicitó a las autoridades del Instituto Nacional de Migración su carta de naturalización como mexicano.

La intención de la directiva lagunera es que una plaza extranjera quedara disponible para la contratación de otro jugador foráneo.

Aclaró que no lo hizo con el afán de jugar con la Selección de México, pues ya había participado en varios partidos con la Selección de Chile, en 1993, 1995, 1997 y el último en 2001 en la ciudad de Monterrey contra El Salvador, bajó la dirección técnica de Pedro García, ex entrenador del Santos Laguna.

“Lo hice tan solo con la intención de radicar más tiempo en México, país en el que he disfrutado momentos felices a nivel colectivo, como ser campeón con Santos Laguna en el Verano 2001, el haber tenido el cariño de toda la gente de la Comarca, que aún me lo sigue manifestando, más allá de ser Guerrero de Honor y tener una estatua en la Plaza del Aficionado, lo más importante es el reconocimiento y el cariño de toda la gente”, reiteró para concluir el legendario Rodrigo “El Pony” Ruiz.

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