Yalitza Aparicio, ¿actriz, socialité, indigenista?

Yalitza Aparicio, ¿actriz, socialité, indigenista?

Por: Eugenia Rodríguez

Según lo refiere la crónica periodística del medio de espectáculos, Yalitza Aparicio fue contactada por Alfonso Cuarón cuando buscó a una muchacha con el fenotipo de indígena para su personaje principal de la película Roma. No tuvo que ir muy lejos, después de varios casting seleccionó a una maestra de educación básica, de origen oaxaqueño radicada en la Ciudad de México.

Una muchacha como cientos de miles que habitan en la capital del país, quienes provienen de los estados sureños. En este caso no se trata de una persona de un medio social bajo, sin educación y dedicada a un oficio precario, como hay muchísimas, sino de una maestra.

La película Roma fue la sensación y Alfonso Cuarón ganó el Oscar a la mejor dirección, mientras que Yalitza Aparicio fue nominada a mejor actriz de reparto.

No se ha conocido a la fecha que Aparicio tenga algún otro proyecto de actuación, ni que haya decidido prepararse como actriz de una forma más profesional, de tal manera que no se sabe realmente cuál es su potencial actoral real.

Lo que sí es un hecho es que Yalitza Aparicio quedó blindada en contra de cualquier apreciación crítica por parte de especialistas en cinematografía y en actuación, debido a su origen indígena, pues de inmediato cualquier crítica o apreciación es calificada de racismo.

Aunque nació en Tlaxiaco, Oaxaca, un pueblo mixteco, no habla su lengua nativa y tuvo que aprender algunos diálogos para la interpretación de su papel en Roma.

Antes y después de su nominación al Oscar, fue sumamente elogiada por la crítica especializada internacional, ganó varios premios internacionales y la revista norteamericana Time la calificó como “la mejor actuación de 2018”.

The New York Times también elogió su trabajo y la revista Vogue, en su edición para México, le dio la portada de enero de 2019. Y ya tanto se ha cuestionado de la portada de ¡Hola! de febrero de 2019 que tan evidentemente le espigó el cuerpo y le aclaró la piel.

Se le incluyó dentro de la lista de “las 100 mujeres más influyentes del mundo durante 2019”. Vanity Fair la incluyó de manera exclusiva en su edición especial Hollywood Issue, que proyecta lo más glamoroso del mundo hollywoodense.

Apareció, como en otras ocasiones, vestida con ropa de diseñador de la última moda de vanguardia para las grandes estrellas de la actuación internacional.

Si uno se guía por este vértigo de elogios, premios, portadas, pasarelas, entrevistas, puede caer en la idea de que estamos ante el nacimiento de una celebridad artística, pero esto es sumamente engañoso.

Parece demasiado glamour y fama para una muchacha de 25 años que ha realizado su primer papel como actriz, que no posee una formación profesional como tal y que tendrá que trabajar mucho si desea permanecer en el medio y aprovechar esta avalancha mediática que se le ha venido encima.

México tiene ahora a un grupo de cineastas de reconocimiento internacional en el negocio cinematográfico, lo que evidentemente ha atraído la atención hacia México y lo mexicano, inclusive con películas animadas de gran éxito, como Coco, diseñadas con base en el folklore, la arquitectura y algunas tradiciones de estados mexicanos como Michoacán.

A partir de ahí se puede explicar en parte este fenómeno que es Yalitza Aparicio, pero no son pocos quienes aconsejan que ella se debe tomar con cuidado toda esta exposición, que la puede convertir en una simple excentricidad momentánea de Hollywood, llevándola de la fama al olvido con la misma celeridad.

Aunque Yalitza ha sido presentada invariablemente como una joven mujer indígena del estado de Oaxaca, ella es más una típica muchacha de clase media baja de la ciudad de México.

La idea de una inclusión de los grupos que abogan por el indigenismo y el reconocimiento de las etnias originales en el mundo, puede ser algo engañoso.

Yalitza no es, por ejemplo, “una de las 100 mujeres más influyentes del mundo en 2019”. Esa calificación es algo ridículo, desmesurado.

Para la mayoría de los críticos tampoco fue la mejor actuación de 2018, como la calificó Time, lo que puede inclusive hacerle daño en el manejo de su autoestima, al hacerle perder la noción de realidad.

Dentro del gremio de la actuación en México, muchos, muy probablemente la mayoría, desearían verla en una segunda actuación, donde no interprete el papel de una empleada doméstica de origen indígena.

Después de todo lo que ha pasado, el nivel de exigencia para Yalitza puede ser tan alto que podría volverse intimidante, porque la crítica ya estaría en una posición completamente diferente para poder realizar una apreciación de su trabajo y de su potencial como actriz.

Hasta el momento ella no ha anunciado nada, ni dejado entrever que tiene algún ofrecimiento o algún proyecto concreto de actuación para 2020, cuando ya han transcurrido casi dos años desde que filmó Roma.

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